POLÍTICA

El grave retraso del Gobierno de Chivite con la dependencia: 202 días para recibir un diagnóstico

La presidenta del Gobierno de Navarra María Chivite y la Consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo Mª Carmen Maeztu en una comparecencia. EFE/ Jesús Diges
La cifra supera el plazo legal de 180 días y deja a 693 personas sin poder acceder a las ayudas

Las listas de espera de dependencia en Navarra han vuelto a colocar al Gobierno de Navarra bajo presión, después de conocerse que las personas mayores esperan actualmente 202 días para recibir un diagnóstico sobre su situación. La cifra supera el plazo legal de 180 días y deja a 693 personas pendientes de una respuesta para acceder a las ayudas que necesitan.

La situación ha sido denunciada este miércoles frente al Palacio de Navarra, donde la Plataforma de Mayores Frente a la Crisis ha exigido al Ejecutivo foral una política de dependencia “más ambiciosa y adaptada a la realidad”. El colectivo ha advertido de que la demora no es solo un problema administrativo, sino una barrera directa para quienes necesitan apoyo para vivir con dignidad.

Según los datos expuestos por la plataforma, en Navarra hay actualmente una lista de espera de 202 días para recibir el diagnóstico de dependencia. Ese retraso supera “ostensiblemente” el límite que marca la ley, fijado en 180 días.

El atasco afecta a 693 personas que siguen esperando una respuesta para poder recibir las ayudas necesarias. Para el colectivo, esta demora refleja un fallo grave en la gestión de la dependencia por parte del Gobierno de Navarra.

La plataforma ha recordado además una cifra especialmente dura: en 2024 fallecieron 100 personas esperando unas ayudas que nunca llegaron. En 2025, ha añadido, la cifra ha continuado siendo “extremadamente alta”, con 70 decesos.

El problema de las listas de espera de dependencia en Navarra se agrava, según Mayores Frente a la Crisis, por el riesgo de exclusión que sufren las personas con rentas bajas. El colectivo ha advertido de que el copago puede convertirse en un obstáculo para recibir las ayudas que necesitan.

Por este motivo, ha reclamado al Gobierno de Navarra que actúe “de manera urgente” y aumente el número de plazas concertadas en residencias. También ha pedido potenciar los servicios de atención a domicilio y los centros de día.

La plataforma ha defendido que resulta “fundamental” contar con un parque de residencias públicas capaz de responder a las necesidades de las personas dependientes. A su juicio, la atención a la dependencia requiere recursos suficientes, planificación y una respuesta más rápida.

También ha exigido una mayor coordinación sociosanitaria entre los centros residenciales, los centros de día y los servicios de atención domiciliaria. El objetivo, ha explicado, debe ser evitar que las personas mayores queden atrapadas entre trámites, esperas y recursos insuficientes.

Mayores Frente a la Crisis ha pedido además que el Gobierno de Navarra “haga todo lo que esté en su mano” para eliminar a las empresas con ánimo de lucro de las políticas de cuidados. La plataforma ha puesto el foco especialmente en el ámbito de las residencias.

Para el colectivo, la dependencia es “un reto social de primer orden” que debe contar con la gobernanza de las administraciones públicas. Su planteamiento pasa por reforzar el papel público en los cuidados y garantizar servicios accesibles y de calidad.

La plataforma ha defendido también la necesidad de un gran pacto estatal e integral por los cuidados, basado en la corresponsabilidad del Estado, los poderes públicos y la sociedad. En ese acuerdo, ha reclamado una mayor implicación tanto de los hombres como de las mujeres.

Ese pacto, según ha exigido Mayores Frente a la Crisis, debe apostar por la inversión en el sector de cuidados en sentido amplio. También por unos servicios públicos de calidad, accesibles y universales, con empleo y salarios dignos, como garantía del derecho de la ciudadanía a recibir cuidados profesionales del Estado cuando lo necesite en las diferentes etapas y circunstancias de la vida.