Las listas de espera han vuelto al centro del debate político en Navarra después de que la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, haya defendido que este problema no es exclusivo de la comunidad, sino una situación “generalizada” en toda España. En su comparecencia en el Parlamento, ha pedido a los partidos que aporten propuestas además de críticas para afrontar una realidad que, a su juicio, exige una reforma “profunda y estructural” del sistema sanitario.
Junto al consejero de Salud, Fernando Domínguez, Chivite ha remarcado que el acceso al sistema sanitario es una prioridad para su Ejecutivo. Además, ha sostenido que más allá del número de personas en listas de espera, lo relevante es que los pacientes esperen el menor tiempo posible, algo que, según ha recordado, no se ha cumplido nunca desde que se aprobó la normativa de garantías.
La presidenta ha atribuido parte de esta situación al aumento de la esperanza de vida, al peso creciente de las patologías crónicas y a la dependencia. En su opinión, este cambio obliga a repensar el sistema sanitario para adaptarlo a una nueva realidad sociodemográfica. También ha señalado que los datos de espera son muy variables según las especialidades y tienen un componente estacional.
En esa línea, Chivite ha asegurado que el Gobierno de Navarra nunca ha negado este problema y que ya ha puesto en marcha distintas medidas. Entre ellas, ha citado nuevos circuitos asistenciales, la ordenación de las listas, la adecuación al estándar de la ley nacional y el uso de nuevas tecnologías para reducir carga burocrática y reforzar la medicina especializada.
Además, ha defendido que el sistema sanitario está “en otra pantalla” y necesita adaptarse a un nuevo contexto para garantizar su sostenibilidad, equidad y eficiencia. Pese a reconocer que las listas de espera son mejorables, ha insistido en que Navarra mantiene uno de los mejores sistemas de salud de España y que su calidad asistencial es “incuestionable”.
Por su parte, Fernando Domínguez ha afirmado que los cambios en la sanidad requieren tiempo, aunque ha subrayado que “una gran parte del camino” ya está recorrida. El consejero se ha mostrado convencido de que tanto ahora como en los próximos años se empezará a recoger el resultado del trabajo realizado.
Domínguez ha explicado que entre las prioridades de su departamento figuran la elaboración de la Ley Foral de Salud, el refuerzo de Atención Primaria como eje del sistema y la mejora de las cifras de listas de espera. Según ha indicado, esa apuesta ya se ha empezado a materializar en la Estrategia de Atención Comunitaria.
El consejero ha insistido en que la población ha cambiado y que también lo han hecho sus necesidades sanitarias y sociosanitarias. Por eso, ha considerado necesario modificar la organización y las formas de trabajo dentro del sistema, un proceso que requiere tiempo, reflexión y medidas con recorrido.
Entre esas actuaciones, ha citado la creación de áreas clínicas para toda Navarra y el establecimiento de un periodo mínimo de permanencia de dos años en la plaza obtenida en un procedimiento selectivo antes de acceder a una excedencia voluntaria. También ha señalado que, al mismo tiempo que se da salida a primeras consultas pendientes, se buscan fórmulas más eficientes y resolutivas.
Además, Domínguez ha puesto en valor descensos de entre un 30 y un 35% en las listas de espera de especialidades como Alergología, Cardiología, Cirugía General, Endocrino, Neumología, Pediatría o Dermatología. Aun así, ha admitido que la situación depende no solo de las consultas que se logren sacar adelante, sino también de una demanda de entrada que sigue creciendo.
En ese sentido, ha detallado que en 2025 la actividad quirúrgica programada vinculada a la lista de espera ha sido un 3% superior a la acumulada hasta diciembre de 2024. Asimismo, la actividad programada no vinculada a la lista de espera ha aumentado un 4,9% respecto al ejercicio anterior.
Otro de los datos que ha destacado el titular de Salud ha sido el incremento del 18% en las interconsultas no presenciales durante 2025. Según ha señalado, este aumento demuestra que cada vez más casos se resuelven sin necesidad de que el paciente se desplace al hospital.
La comparecencia también ha dejado un fuerte choque político en el Parlamento de Navarra. Desde UPN, Javier Esparza ha acusado al Gobierno de haber convertido la sanidad navarra en un problema para los ciudadanos y ha asegurado que, desde la llegada de Chivite a la presidencia, hay 23.421 personas más en lista de espera, con una demora media de 76 días. Por ello, ha reclamado la dimisión de Fernando Domínguez.
También PPN y Vox han pedido la salida del consejero. Javier García, del PPN, ha hablado de “fracaso” en la gestión de las listas de espera y ha solicitado el cese inmediato de Domínguez, mientras que Emilio Jiménez, de Vox, ha cargado contra el Ejecutivo por su “ineficacia e incapacidad” y ha reclamado una transformación del sistema que ponga en el centro a pacientes y profesionales.
Frente a esas críticas, el PSN ha admitido que las listas de espera son un ámbito claramente mejorable, aunque ha defendido que se está actuando con rigor, autocrítica y voluntad. Ainhoa Unzu ha recordado que existen condicionantes de fondo, como el déficit de profesionales sanitarios, los problemas de cobertura y la presión asistencial heredada de la pandemia.
Desde EH Bildu, Laura Aznal ha reconocido que los datos no son buenos y ha advertido de los efectos negativos de la temporalidad en la actividad y en la calidad asistencial. También ha criticado la dependencia de las peonadas, que a su juicio se han convertido en un gasto estructural, y ha apostado por limitar las horas extraordinarias con un tope anual.
En Geroa Bai, Isabel Aranburu ha rechazado identificar la accesibilidad con la calidad global del sistema y ha defendido que la atención sanitaria en Navarra sigue siendo excelente en la mayoría de situaciones. Según ha apuntado, el aumento de las necesidades por el crecimiento y envejecimiento de la población, junto a la falta de profesionales en algunas especialidades, explican buena parte del problema.
Por su parte, Carlos Guzmán, de Contigo-Zurekin, ha reconocido que las listas de espera son uno de los retos más complejos del Gobierno y una cuestión especialmente sensible para miles de navarros. Ha pedido apartar el enfoque electoralista y dar margen a las medidas ya adoptadas para poder evaluarlas con seriedad.