El pionero centro contra el cáncer que abrirá en Pamplona en 2027 con habitaciones, gimnasio y apoyo psicológico
Pamplona va a convertirse en la primera ciudad de España en contar con el nuevo modelo de centro integral de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). El denominado Espacio Abierto - La Casa de la Vida avanza ya en sus obras y la previsión es que entre en funcionamiento durante la segunda mitad de 2027, con consultas, atención psicológica y social, fisioterapia, gimnasio, talleres y hasta habitaciones para alojar a pacientes que tengan que desplazarse desde otras localidades.
La gerente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Navarra, Silvia Azpilicueta, ha explicado este miércoles durante una visita a las obras cómo funcionará un edificio concebido como la máxima expresión de la estrategia de humanización de la entidad. No será un hospital, pero tampoco una sede administrativa convencional. El edificio reunirá en un mismo espacio los servicios que la asociación presta a pacientes con cáncer y a sus familiares.
Y contará con una zona residencial con habitaciones para pacientes que tengan que desplazarse más de 70 kilómetros para recibir tratamiento o acudir a consultas en Pamplona. Se trata de ocho habitaciones con cabida para dos o tres personas. Estos alojamientos están pensados también para que se aloje un acompañante.
La Asociación Española Contra el Cáncer pretende extender posteriormente este modelo a otras ciudades españolas que cuenten con grandes centros especializados en cáncer, pero "Pamplona será la primera en estrenarlo". Precisamente, la presencia en la ciudad del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra ha sido uno de los factores que han llevado a poner en marcha aquí este primer proyecto.
La previsión actual es que las obras puedan concluir antes del verano de 2027. Después llegará el equipamiento, el traslado de servicios y la puesta en marcha del edificio, por lo que Azpilicueta calcula que el centro estará operativo durante la segunda mitad del próximo año.
La primera piedra se colocó formalmente en noviembre de 2025, aunque los trabajos de construcción comenzaron a tomar ritmo a comienzos de este año. El proyecto ha sido diseñado por AA Lösa y el edificio está siendo construido por Erro y Eugui. En el proyecto participa también Almar Consulting.
El edificio se ha concebido con dos ambientes diferenciados. La zona más pública estará orientada hacia Pío XII, mientras que las habitaciones se han situado hacia la parte posterior, próxima al parque de Yamaguchi, con menos tráfico y un ambiente más tranquilo.
Nada más entrar se encontrará un gran atrio de acceso y la zona administrativa. A partir de ahí aparecerán progresivamente los espacios de atención a los usuarios. Habrá consultas para psicólogos y trabajadores sociales, talleres y un espacio de mayores dimensiones que podrá transformarse puntualmente en salón de actos. También contará con una zona de fisioterapia y gimnasio con vestuarios, antes de llegar al área residencial.
Las habitaciones tendrán espacios comunes para los residentes, una cocina y una zona de estar. Además, cada una dispondrá de un pequeño espacio exterior privado, similar a una terraza o porche, que permitirá a los usuarios estar al aire libre sin salir del recinto.
El proyecto ha buscado deliberadamente alejarse de una estética hospitalaria. Uno de los elementos centrales será un patio exterior que aportará luz a la zona central y que permitirá también acceder directamente a la residencia cuando las oficinas y los espacios públicos permanezcan cerrados.
La propia configuración del inmueble refleja la singularidad del proyecto. Durante su tramitación ha sido necesario adaptar distintas normativas porque el edificio reúne usos administrativos, asistenciales, residenciales, deportivos y de restauración en un mismo espacio.
La intención de la AECC es que el paciente pueda encontrar allí mucho más que una consulta. Los servicios estarán orientados también a familiares y cuidadores y, como ocurre actualmente con los programas de la asociación, serán completamente gratuitos. No será necesario ser socio para acceder a ellos.
Azpilicueta ha explicado que muchas personas terminan asociándose después de conocer la actividad de la entidad y comprender la importancia de las aportaciones privadas, pero esa colaboración económica no constituye ningún requisito para recibir atención.
El edificio pretende convertirse así en un espacio de acompañamiento durante todas las fases de la enfermedad: desde la atención psicológica o social hasta la rehabilitación física, los talleres, el apoyo a las familias o el alojamiento temporal de quienes tengan que viajar hasta Pamplona.
La idea arquitectónica también ha querido reforzar ese concepto de hogar. Parte de la zona principal tendrá techos inclinados revestidos de madera y una estructura que evoca la forma de una casa, precisamente en consonancia con el nombre con el que nació el proyecto: La Casa de la Vida.
La construcción se ha levantado además sobre una estructura que llevaba varias décadas sin utilizarse y que originalmente había sido prevista para una guardería. Bajo ella continúa funcionando un aparcamiento, lo que ha obligado a diseñar un edificio especialmente ligero.
Cuando abra sus puertas en 2027, Pamplona servirá también como punto de partida para un modelo que la Asociación Española Contra el Cáncer pretende reproducir después en otros puntos de España. Un lugar pensado para que, cuando el cáncer irrumpa en una familia, la enfermedad no lo ocupe todo. Porque detrás de cada tratamiento hay una persona, una familia y una vida que tiene que seguir adelante más allá de la enfermedad.