La patronal pide más controles sobre las bajas laborales y señala las listas de espera como parte del problema
CEOE y la CEN han alertado en Pamplona del impacto de las incapacidades temporales, las listas de espera y las bajas repetidas sobre las empresas.
El absentismo laboral ha alcanzado en Navarra un índice del 7,4% de la población activa, por encima del 7,2% registrado en el conjunto de España. La patronal ha reclamado este martes, 20 de octubre, reforzar los controles sobre determinadas bajas laborales ante unas cifras que considera “abrumadoras”.
La petición se ha planteado en Pamplona durante el Foro de Absentismo Laboral organizado por la Confederación Empresarial de Navarra (CEN). La directora del Área de Empleo, Diversidad y Protección Social de CEOE, Rosa Santos, ha defendido intensificar la vigilancia sobre las incapacidades temporales por contingencias comunes.
Santos ha explicado que durante 2025 han faltado diariamente a su puesto de trabajo 1,7 millones de personas en España. De ellas, 1,5 millones se encontraban de baja por una incapacidad temporal derivada de contingencias comunes.
En total, durante el pasado año se han contabilizado 9,2 millones de bajas laborales, una cifra que representa el 7,2% de la población activa en España, sin incluir permisos ni excedencias. En Navarra, el porcentaje se ha elevado hasta el 7,4%.
La representante de CEOE ha advertido, no obstante, de que detrás del absentismo laboral existe también un problema sanitario. Las listas de espera y la falta de recursos pueden prolongar los procesos de recuperación y retrasar la vuelta de los trabajadores a sus puestos.
“Si hay listas de espera, si hay déficit de recursos, todo esto lo que acaba provocando es que el trabajador no se cura en el tiempo en que se tiene que curar”, ha señalado Santos. Según sus cálculos, el coste del absentismo alcanza los 33.000 millones de euros en España.
De esa cantidad, unos 16.000 millones de euros son asumidos por la Seguridad Social y otros 17.000 millones recaen sobre las empresas. La patronal considera que este impacto económico afecta directamente a la productividad y a la competitividad.
Santos también ha puesto el foco sobre los denominados “trabajadores repetidores” o “hiperfrecuentadores” detectados en algunas instituciones públicas. Según datos de la AIReF, que incluyen también al sector público, el 25% de los trabajadores acumula el 55% de las bajas.
Ante estas cifras, CEOE ha defendido aumentar los controles, aunque excluyendo expresamente a los enfermos crónicos, graves o muy graves. La intención, según ha explicado Santos, sería concentrar la supervisión en el resto de patologías y procesos de incapacidad temporal.
Por su parte, el presidente de la CEN, Manuel Piquer, ha reclamado medidas para reducir unos índices de absentismo que ha calificado como “abrumadores”. A su juicio, esta situación está afectando de forma grave a la competitividad de las empresas.
Piquer ha precisado que dentro de las estadísticas de absentismo se incluyen en ocasiones permisos retribuidos que, a su juicio, no deberían considerarse como tal. Sin embargo, ha situado la principal preocupación en las bajas por contingencias comunes, especialmente por problemas musculoesqueléticos y de salud mental.
El presidente de la patronal navarra ha advertido además de que las listas de espera sanitarias también afectan a Navarra. Por ello, ha reclamado abordar el problema desde el inicio del proceso, desde la atención del médico de familia hasta la tramitación posterior por parte del INSS y de la propia empresa.
“Son muchos los actores en esta película y entre todos tenemos que hacer un esfuerzo por mejorar estos índices”, ha afirmado Piquer durante el encuentro celebrado en Pamplona.
La CEN considera que el absentismo laboral tiene un impacto especialmente importante en las pequeñas y medianas empresas. Muchas de ellas no disponen de capacidad para sustituir a los empleados ausentes, por lo que las bajas pueden traducirse directamente en horas de trabajo que no llegan a recuperarse.
Piquer ha señalado que “todos los actores somos culpables, entre comillas” y ha defendido una actuación coordinada. También ha recordado que el Gobierno de Navarra se había comprometido a alcanzar acuerdos con las mutuas patronales.
Sin embargo, el presidente de la CEN ha lamentado que esos acuerdos todavía no hayan avanzado. “No hay manera de arrancar eso”, ha afirmado, aunque ha evitado responsabilizar exclusivamente al Ejecutivo foral y ha insistido en que existe una corresponsabilidad de todas las partes.