SOCIEDAD

Un pequeño pueblo de la comarca de Pamplona gastará miles de euros en un concierto de En Tol Sarmiento

El grupo de música en euskera En Tol Sarmiento. BALUARTE
El Concejo de Artica ha sumado una partida extraordinaria al presupuesto de fiestas mientras la oposición denuncia intereses políticos, falta de inversiones y más gastos pendientes.

El Concejo de Artica ha aprobado este jueves un nuevo gasto extraordinario para sus fiestas. El equipo de gobierno, liderado por Vecinos por Artica, ha sacado adelante en pleno una partida de 120.000 euros destinada a preparar un concierto de grandes dimensiones.

La cantidad se sumará al presupuesto ordinario de las fiestas de Artica, que ya asciende a 125.000 euros. En total, el gasto festivo previsto se elevará por ahora a 245.000 euros, sin contar todavía otros costes pendientes.

Según se ha aprobado en el pleno celebrado esta tarde, esos 120.000 euros servirán para instalar un escenario de grandes dimensiones y una gran carpa para acoger un concierto. Sin embargo, en esa cifra no está incluido el caché del grupo contratado, por lo que será necesario aprobar nuevos gastos para completar la actuación.

Según ha podido saber Navarra.com, el grupo elegido es En Tol Sarmiento, conocido popularmente como ETS. Se trata de una conocida formación vasca de ska y rock fundada en 2005 en Yécora, Álava, y convertida en uno de los grupos de música en euskera más conocidos.

Aunque el concierto no ha sido anunciado oficialmente por el concejo, ETS ya ha publicado en Facebook que actuará en Artica el próximo 11 de septiembre. El grupo ha incluido esa fecha dentro de su gira por Navarra, denominada Konkista.

La decisión ha provocado críticas por el volumen del gasto y por las prioridades del equipo de gobierno. Se da la circunstancia de que el porcentaje de vecinos de Artica que habla euskera apenas alcanza el 13%, según los datos manejados por la oposición. Aun así, el concejo ha optado por contratar a un grupo cuyas canciones son íntegramente en euskera.

Desde la oposición consideran que esta elección deja fuera a buena parte de los vecinos. Sostienen que el gasto responde más a una apuesta política de Vecinos por Artica que a una programación pensada para el conjunto de la localidad.

La polémica llega, además, después de que no se hayan acometido las inversiones que el propio equipo de gobierno había considerado importantes a comienzos de este año 2026. Para los críticos, el contraste resulta evidente: no se han ejecutado actuaciones pendientes, pero sí se ha aprobado una partida de 120.000 euros para un concierto.

La concejante del Partido Popular, Cristina Recalde, ha censurado con dureza la decisión. A su juicio, este gasto refleja “los intereses políticos” de Vecinos por Artica, grupo liderado por Rosa Blanco".

Recalde ha reprochado al equipo de gobierno que presuma de ser “del pueblo” mientras, según ha señalado, “retira costumbres y tradiciones” de Artica. En concreto, ha citado la supresión de partidas de pequeña cuantía como el ramo de la iglesia, de 100 euros, la aportación al Ángel de Aralar, también de 100 euros, y un aperitivo tradicional de 300 euros.

La concejante popular ha contrastado esas cantidades, que ha cifrado en torno a 600 euros, con los más de 120.000 euros aprobados ahora para la infraestructura del concierto. “Quitan 600 euros para decir que gobiernan para todos y, a cambio, aprueban más de 120.000 euros para el capricho de Vecinos por Artica”, ha criticado.

Recalde también ha recordado las polémicas anteriores sobre la gestión económica del concejo. Ha señalado que miembros de Vecinos por Artica ya se han visto afectados por el caso de las dietas declaradas ilegales por el Tribunal Administrativo de Navarra, y ha vuelto a denunciar pagos de comidas sin justificar y gastos que, a su juicio, no han respondido al interés general.

La portavoz popular ha reprochado además al equipo de gobierno que haya cargado al concejo gastos como aperitivos privados de fiestas y la contratación de asesoramiento jurídico propio. Todo ello, ha añadido, en un contexto en el que la Cámara de Comptos ya ha señalado incidencias en la contratación, en las modificaciones presupuestarias y en la ejecución del gasto del concejo.