SOCIEDAD

Policía Foral y la UME refuerzan su alianza ante emergencias que pueden exigir un gran despliegue de medios en Navarra

Imagen del encuentro de Policía Foral con responsables de la Unidad Militar de Emergencias. POLICÍA FORAL
Una delegación navarra ha participado en Zaragoza en el relevo de mando del BIEM IV y ha reiterado su disposición a realizar ejercicios y operativos conjuntos.

La Policía Foral ha reforzado su compromiso de coordinación operativa con la Unidad Militar de Emergencias (UME) para mejorar la respuesta conjunta ante incendios forestales, inundaciones y otros episodios de especial gravedad. Una delegación del cuerpo navarro ha participado este viernes, 11 de septiembre, en el relevo de mando del Cuarto Batallón de Intervención en Emergencias.

El acto se ha celebrado en la Base Aérea de Zaragoza y ha contado también con la presencia de la consejera de Interior, Función Pública y Justicia y del director general de Interior del Gobierno de Navarra. El encuentro ha servido para reforzar la cooperación entre los servicios autonómicos y la UME ante posibles emergencias que afecten a Navarra.

Durante el acto, el teniente coronel Alberto Trigo González ha asumido la jefatura del Cuarto Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM IV). Ha relevado en el puesto al teniente coronel Joaquín Núñez Regodón.

La ceremonia ha estado presidida por el teniente general jefe de la UME, Javier Marcos. La representación navarra ha aprovechado el relevo para poner en valor las relaciones de cooperación existentes entre los diferentes organismos encargados de intervenir en situaciones de emergencia.

La Policía Foral ha destacado especialmente la importancia de mantener una coordinación integrada cuando se producen situaciones complejas. Entre ellas se encuentran los incendios forestales, las inundaciones y los fenómenos meteorológicos adversos que pueden requerir el despliegue simultáneo de diferentes servicios.

En este tipo de escenarios, el cuerpo autonómico considera fundamental combinar las capacidades operativas disponibles y garantizar el intercambio de información en tiempo real. El objetivo es reducir los riesgos y ofrecer una respuesta más rápida para proteger a las personas afectadas.

La coordinación implica tanto a la Policía Foral como al resto de cuerpos policiales, los servicios autonómicos de Protección Civil y unidades de apoyo extraordinario como el BIEM IV de la UME. Todos ellos deben actuar mediante protocolos previamente establecidos cuando la dimensión de una emergencia obliga a movilizar diferentes recursos.

Los representantes de la Policía Foral han reiterado además su disposición a continuar realizando ejercicios conjuntos, mesas técnicas y operativos compartidos con la Unidad Militar de Emergencias. Estas actuaciones buscan mejorar la preparación de los efectivos antes de que se produzcan situaciones de especial gravedad.

Esta colaboración cobra especial importancia cuando una emergencia exige el despliegue de la UME en Navarra y la movilización de recursos estatales y autonómicos. La coordinación previa permite organizar medios humanos y materiales y establecer mecanismos comunes de actuación.

El modelo defendido por la Policía Foral apuesta por una seguridad cooperativa basada en la prevención y la anticipación logística. También contempla el apoyo entre administraciones como uno de los elementos esenciales para hacer frente a grandes emergencias.

La participación de la delegación navarra en Zaragoza ha servido así para mantener los canales de colaboración con el BIEM IV, una de las unidades de la UME encargadas de intervenir ante situaciones extraordinarias. Policía Foral ha mostrado su disposición a seguir desarrollando protocolos y ejercicios que permitan una actuación coordinada cuando sea necesario en la Comunidad Foral.