SOCIEDAD

Un pueblo de Navarra amenaza con volver a la calle para defender sus urgencias nocturnas rurales

Consultorio médico de Fustiñana. GOOGLEMAPS / ARCHIVO

El alcalde Sergio Vitas exige al Departamento de Salud que rectifique y garantice la atención sanitaria nocturna para los vecinos de Fustiñana y Cabanillas.

El Ayuntamiento de Fustiñana ha alertado del inminente cierre de las urgencias nocturnas rurales por parte del Departamento de Salud del Gobierno de Navarra. El equipo de gobierno local ha denunciado que las últimas decisiones organizativas y de dotación de personal sanitario apuntan directamente a la supresión de la atención continuada.

La medida afectaría a 3.656 vecinos de Fustiñana y Cabanillas, que dependen de este centro sanitario prioritario cuando se produce una emergencia médica por la noche. El alcalde, Sergio Vitas, ha exigido al Departamento de Salud que dé “marcha atrás” a un recorte que considera “injusto, insolidario e injustificable”.

El aviso del Ayuntamiento de Fustiñana ha llegado apenas unos meses después de que la movilización ciudadana y la presión municipal lograran paralizar, en marzo, el plan de cierre masivo de urgencias rurales diseñado por el consejero de Salud, Fernando Domínguez.

Ahora, el Consistorio ha lamentado tener que revivir un conflicto con el Gobierno foral. Según ha denunciado, el Ejecutivo navarro no ha cumplido con lo afirmado hace apenas tres meses sobre el mantenimiento de este servicio.

El alcalde ha recordado que las urgencias rurales de Fustiñana no son un privilegio, sino una “necesidad, literalmente vital”. Vitas ha defendido que este recurso sanitario resulta imprescindible para una zona con población vulnerable y con un alto porcentaje de personas mayores.

“No vamos a permitir que se juegue con la salud de nuestros vecinos desde un despacho en Pamplona. Que hayamos tenido noches en este mismo mes de junio con hasta ocho urgencias atendidas demuestra que este servicio salva vidas y que recortarlo es una temeridad inaceptable”, ha afirmado Sergio Vitas.

El alcalde de Fustiñana ha calificado el posible cierre como “un recorte de los servicios públicos radical, injusto, insolidario e injustificable, ejecutado contra población vulnerable, con un alto porcentaje de personas mayores”.

Además, Vitas ha criticado que “algunos se llenan la boca hablando de lo público y mientras recortan el servicio más importante, la atención sanitaria pública y de calidad para quien lo necesite, un derecho que antes era bandera de Navarra y que ahora está siendo desmantelado”.

Por todo ello, el alcalde ha exigido al Ejecutivo navarro “total transparencia” y una rectificación inmediata. El Ayuntamiento reclama que se garantice la continuidad y el refuerzo de la atención primaria en el medio rural.

Vitas ha pedido al consejero de Salud que “cumpla su palabra, actúe con transparencia y aclare de inmediato sus planes con nuestro centro”. También ha advertido de que Fustiñana ya demostró su unión hace unos meses para frenar el cierre de las urgencias.

“Si tenemos que volver a salir a la calle para defender nuestros derechos básicos, lo haremos con más fuerza todavía”, ha señalado el alcalde. ¿Qué ocurriría en una urgencia nocturna si el servicio desaparece de un día para otro?

El regidor ha concluido con una referencia directa a lo ocurrido en Olite. “No queremos que pase como en Olite, cuyas urgencias se cerraron de la noche a la mañana, con una llamada al alcalde el día anterior e incumpliendo la promesa de reforzar a cambio el servicio de Tafalla”, ha advertido.