Una empresa responde a los paros en Navarra y explica por qué rechaza ahora un convenio propio para la planta
La compañía ha defendido que la negociación debe abordarse en el marco nacional y ha señalado el impacto económico de las medidas planteadas.
El Grupo Uvesa ha asegurado que “actualmente no es viable” negociar un convenio colectivo propio para su centro de trabajo de Tudela, después de los paros de dos horas convocados por el comité de empresa para este martes y miércoles.
La dirección de la compañía, uno de los principales productores de pollo de España, ha explicado que la petición de un convenio específico para la plantilla de Tudela supondría desligarse del convenio colectivo nacional de mataderos de aves y conejos, que se encuentra actualmente en proceso de negociación en la mesa sectorial nacional.
Según ha detallado el Grupo Uvesa en un comunicado, el comité de empresa del centro tudelano trasladó a la dirección su solicitud de firmar un convenio propio para los trabajadores de estas instalaciones. La empresa ha indicado que esa propuesta se ha analizado en el marco de varias reuniones entre ambas partes.
La dirección ha defendido que “en todo momento” ha actuado con “buena fe”. En este sentido, ha recordado que se han celebrado tres reuniones de negociación entre la representación de la empresa y la representación legal de los trabajadores, la última de ellas el pasado 26 de marzo de 2026.
Tras estudiar las propuestas presentadas por el comité, la compañía ha concluido que no considera viable abrir una negociación limitada únicamente al centro de trabajo de Tudela. Uvesa ha justificado esta posición por la presencia nacional del grupo y por la existencia de un marco sectorial común actualmente vigente.
La empresa también ha señalado que ha realizado un estudio sobre el impacto económico de las medidas planteadas por la representación de los trabajadores. Según ha indicado, ese análisis le ha llevado a comunicar tanto a la plantilla como a los representantes sindicales que “en el contexto actual no resultaba posible la aplicación íntegra de las iniciativas propuestas”.
Entre esas medidas, el Grupo Uvesa ha destacado que algunas son “imposibles de asumir” en la situación actual. La compañía ha vinculado esta posición a la situación de las instalaciones de Tudela, donde, según ha afirmado, se mantienen desde hace meses unos índices de absentismo superiores al 15%.
La dirección ha considerado que ese nivel de absentismo tiene consecuencias directas sobre la actividad de la planta. En concreto, ha apuntado que afecta a la competitividad de la compañía, al reducir la capacidad operativa de las instalaciones.
Pese a su rechazo a un convenio propio para el centro tudelano, Uvesa ha asegurado que sigue valorando otras propuestas recibidas. No obstante, ha defendido que su posible incorporación tendría sentido únicamente dentro del convenio colectivo nacional.
La empresa ha vinculado esa postura con la filosofía empresarial de MHP, actual propietaria de la compañía. Según ha explicado, ese enfoque pasa por reforzar el bienestar del conjunto de la plantilla y, al mismo tiempo, mantener la competitividad del grupo.
En este contexto, el Grupo Uvesa ha señalado que el proceso de integración con MHP continúa abierto. La compañía ha indicado que esta integración está permitiendo definir distintos planes de mejora en todos los ámbitos.
Sin embargo, la dirección ha remarcado que esas mejoras no se plantean para un ámbito geográfico concreto. Según ha sostenido, están orientadas a tener un impacto global en toda la organización y a suponer un beneficio conjunto para el grupo y para toda su plantilla.
Uvesa ha defendido que este proceso de integración, aunque requiere “tiempo y esfuerzo”, supone una oportunidad relevante para la compañía. La empresa ha afirmado que permitirá impulsar iniciativas que redunden en beneficio del Grupo Uvesa y de sus trabajadores.
Para ello, la dirección ha considerado necesario disponer del tiempo adecuado para culminar la integración de ambas compañías. También ha defendido que ese proceso debe generar los escenarios necesarios para facilitar una negociación “sólida y sostenible”.