SUCESOS

Alerta en Navarra por una estafa telefónica con decenas de víctimas en los últimos meses

Mujer hablando por teléfono. EFE/ARCHIVO
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache denuncia que no dejan de llegar clientes afectados por esta estafa. 

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha advertido sobre agentes de telefonía que simulan que trabajan en la compañía del cliente para conseguir que cambie de operadora, sin que él lo sepa.

"Se han recibido decenas de casos de este tipo en los últimos meses, en los que, si el consumidor quiere volver a su empresa, le reclaman cantidades de hasta 700 euros", ha explicado Irache en una nota de prensa.

Según ha indicado la asociación, el problema se inicia con una llamada telefónica de un comercial que asegura ser de la operadora de la que es cliente la víctima. Le informa de alguna operación que se va a efectuar, como el cambio de router para instalar el 5G o colocar fibra óptica, por ejemplo. De esta manera, consiguen datos del consumidor y comienzan el proceso de portabilidad a otra operadora sin que este lo sepa.

Algunos agentes comerciales que llaman ya conocen con anterioridad datos del consumidor, como sus números o los productos que tiene contratados, y los usan para hacerse pasar por un empleado de su operadora. "No es habitual que cuenten con el número de cuenta, por lo que no ex extraño que busquen cualquier excusa para que el cliente lo facilite. Otras veces lo piden más adelante", ha señalado Irache.

En ocasiones no realizan una sino varias llamadas. En algunos casos, una primera persona se hace pasar por un empleado de su operadora; otra llama posteriormente, se hace pasar por otro empleado de su compañía y le comunica que ha cambiado de operadora y no puede volver, ya que le dice que ha aceptado una permanencia de 500 euros; posteriormente llama una tercera persona y, esta sí, dice que es de la nueva compañía y le asegura que la primera persona que llamó le había engañado, que ya no hay vuelta atrás y le convence para hacer la grabación vinculante con la nueva compañía.

"Como puede suponerse, ninguna de las tres personas que ha llamado pertenecía a la compañía del cliente. Se trata de engaños perfectamente diseñados por varias personas para hacerle creer al usuario que ya ha cambiado de compañía, que no puede echarse atrás y conseguir que formalice el nuevo contrato", ha explicado Irache.

La asociación ha señalado que las supuestas penalizaciones con las que amenazan, de 500 o 700 euros, no siempre son reales. En ocasiones existen, pero son notablemente más bajas, de 150 o 200 euros. La penalización ha debido ser aceptada expresamente por el consumidor al contratar.

Tras las conversaciones o incluso durante ellas, a algunas personas les han enviado un SMS o un enlace en el correo electrónico para que contesten que sí o firmen electrónicamente, asegurándoles que es para hacer los cambios necesarios o que es una simple formalidad. Al firmar o responder afirmativamente, han aceptado, sin saberlo, el cambio de compañía y el contrato con la nueva operadora.

Días o semanas después de las llamadas, el cliente ve sus cuentas bancarias o nota algo diferente en su móvil y descubre que está en otra compañía. En algún caso, el operador le pide al cliente que devuelva el router u otros aparatos y es al ir a la tienda a hacerlo cuando el consumidor descubre que le han cambiado de empresa.

Algunos de estos clientes, además, se han quedado sin línea fija de teléfono y se han visto obligados a contratar una nueva. Otras víctimas no paran de recibir llamadas de la nueva compañía en las que le presionan para que acepten la instalación de nuevos equipos, pese a que el consumidor insiste en que se ha tratado de un engaño y que no va a aceptar, según ha señalado Irache.

Los afectados por estos engaños "suelen llegar muy nerviosos a Irache porque no comprenden bien qué ha pasado y ven que, sin saber cómo, ya no están con su compañía telefónica, con la que estaban cómodos y satisfechos; ahora no saben si podrán volver con ella o si para hacerlo tendrán que pagar cientos de euros", ha señalado la Asociación.

Desde Irache, además de denunciar los hechos, se está reclamando la nulidad de la contratación, puesto que se ha tratado de un engaño y, por tanto, nunca puede haber consentimiento informado del consumidor. Además de poder volver con la anterior compañía sin tener que pagar ninguna penalización, se exige la cancelación inmediata de sus datos en la "nueva" operadora.

Para evitar este tipo de situaciones, la asociación ha explicado que "no se deben facilitar datos personales, y menos bancarios, por teléfono". "Si supuestamente le llaman de su compañía para algún trabajo o modificación, es mejor colgar y contactar con ella posteriormente para cerciorarse que todo es cierto. No es conveniente contratar por teléfono; es mejor pedir las condiciones por escrito, poder estudiarlas detenidamente y, si es caso, aceptarlas por escrito", ha añadido.

En caso de una llamada por teléfono, Irache ha aconsejado "no contestar que sí a ningún mensaje ni firmar ningún documento que le envíen, menos aún si no lo ha podido leer y le presionan para hacerlo en el momento". "Es importante revisar periódicamente las cuentas bancarias y la procedencia de las facturas telefónicas. Si comprueba que le han cambiado de compañía sin que lo sepa, se debe contactar cuanto antes con la asociación de consumidores", ha señalado.