La antigua ikastola Jaso vuelve a arder mientras Asiron sigue sin solucionar los asentamientos ilegales
El edificio ha sido desalojado tras un nuevo incendio, sin personas afectadas, meses después de otros fuegos y mientras continúa pendiente una solución definitiva para el inmueble.
La antigua ikastola Jaso ha vuelto a arder este miércoles, 26 de agosto de 2026, en Pamplona. Un nuevo incendio ha afectado de forma generalizada al edificio, que permanece en el centro de los problemas relacionados con los asentamientos ilegales mientras sigue pendiente una solución definitiva.
El fuego se ha declarado a las 14:47 horas en el interior del inmueble. La situación ha obligado a desalojar preventivamente el edificio, aunque los servicios de emergencias han confirmado que no ha habido personas afectadas ni ha sido necesario realizar traslados sanitarios.
Hasta la antigua ikastola Jaso se han desplazado efectivos de los Bomberos de Cordovilla y Bomberos de Trinitarios, que han trabajado en el interior del edificio. También se han movilizado una ambulancia SVA-E, la Policía Municipal de Pamplona y la Policía Foral.
El incendio ha vuelto a poner el foco sobre un inmueble de Pamplona que lleva más de un año acumulando ocupaciones, altercados e intervenciones policiales. Además, no es la primera vez que las llamas obligan a movilizar a los servicios de emergencia.
El 7 de enero de 2026, otro incendio obligó a evacuar la antigua ikastola Jaso. En aquella ocasión tampoco hubo heridos y hasta la avenida de Aróstegui tuvieron que acudir bomberos, sanitarios y agentes policiales. Meses antes, en septiembre de 2025, ya se había registrado otro fuego en una planta del edificio que terminó con dos personas detenidas.
La situación del inmueble lleva meses generando también un enfrentamiento político en el Ayuntamiento de Pamplona. El edificio continúa pendiente de derribo y el problema de los asentamientos ilegales tampoco ha quedado resuelto durante el mandato de Joseba Asiron.
En junio, UPN volvió a denunciar la “inacción” del equipo de gobierno de Asiron y aseguró que durante el primer trimestre de 2026 se había registrado una media de una actuación policial diaria en el entorno de la antigua ikastola Jaso y el Parque de Aranzadi. Los regionalistas reclamaron entonces una solución definitiva para el derribo y medidas para impedir nuevos asentamientos.
La propuesta presentada por UPN en la Comisión de Presidencia fue rechazada con los votos en contra del equipo de gobierno y del PSN. La formación regionalista sostuvo que el Ayuntamiento llevaba tiempo anunciando actuaciones sin que el problema de la antigua ikastola Jaso hubiera quedado resuelto.
Meses antes, en enero, el propio Joseba Asiron había asegurado que el objetivo municipal era que la antigua ikastola Jaso fuese derribada “lo antes posible”. El alcalde explicó entonces que el Consorcio para el desarrollo del PSIS del Tren de Alta Velocidad era el órgano competente para avanzar en el derribo.
Asiron también señaló que las decisiones sobre la ocupación del edificio dependían del ámbito judicial. Mientras se resolvía esa situación, aseguró que el Ayuntamiento mantenía vigilancia policial constante y atención social para ofrecer alternativas a las personas que se encontraban en el inmueble.