TRIBUNALES

Un guineano intenta asfixiar a su inquilino en Navarra: "Le agarró con fuerza dos veces por el cuello"

Recreación del suceso con inteligencia artificial.
La Audiencia Provincial ha impuesto 3 años de prisión y la expulsión de España a un hombre de 39 años por este ataque ocurrido en mayo de 2024.

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra ha condenado a 3 años de prisión a un hombre que intentó asfixiar al arrendatario de su piso en Ansoáin en mayo de 2024.

Según recoge la sentencia, que puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, el procesado, natural de Guinea y de 39 años, será expulsado de España y no podrá regresar en 7 años.

Además, el condenado tendrá prohibido comunicarse con la víctima y acercarse a menos de 200 metros durante 8 años, según la resolución judicial.

Los hechos han ocurrido sobre las 18.00 horas del 8 de mayo de 2024, en una vivienda de Ansoáin en la que el acusado residía con permiso de su casero.

Cuando el arrendatario regresó del trabajo, le ha reprochado que estuviera acompañado, ya que no le permitía llevar a otras personas al piso, y ambos han iniciado una discusión.

En el transcurso de esa disputa, el acusado, “con la clara e inequívoca intención de acabar con su vida”, le ha intentado asfixiar sobre una cama, siempre según la sentencia.

La víctima ha conseguido zafarse, pero el condenado lo ha vuelto a tirar al suelo, se ha colocado sobre su espalda y le ha agarrado “con fuerza” dos veces por el cuello.

El denunciante ha logrado evadirse tras morderle un dedo de la mano izquierda. Después ha salido del piso y ha corrido hacia la sede de la Policía Municipal, hasta donde ha sido perseguido por el procesado.

El hombre agredido, de 35 años, ha sufrido, entre otras lesiones, erosiones bilaterales múltiples superficiales a ambos lados del cuello. Ha necesitado 15 días para su curación.

En el juicio, celebrado el 14 de enero, la fiscalía ha solicitado 7 años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa. También ha pedido sustituir la pena por la expulsión y la prohibición de retorno durante 10 años.

La defensa ha reclamado la absolución y se ha opuesto a la expulsión.

En la sentencia, la Audiencia ha subrayado que, ante las versiones contradictorias del denunciante y del procesado, destaca el informe médico forense, que concluye que las lesiones descritas son “absolutamente compatibles” con la dinámica relatada por la víctima.