Un inmobiliario de Tierra Estella se queda con más de 226.000 euros de sus clientes: le caen casi 24 años de cárcel
Un inmobiliario de Tierra Estella ha sido condenado a un total de 23 años y 9 meses de prisión por apropiarse de más de 226.000 euros entregados como arras en operaciones de compraventa de viviendas. La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha impuesto estas penas en dos sentencias dictadas el 25 de septiembre y el 22 de octubre de 2026.
El condenado era el propietario y administrador único de una inmobiliaria de Viana que él mismo había constituido. Entre 2021 y 2024, gestionó distintas operaciones inmobiliarias en las que se quedó con dinero de los clientes, utilizó documentación falsa y llegó a simular ventas de propiedades para las que no tenía autorización.
La primera sentencia, fechada el 25 de septiembre, le ha impuesto 5 años y 9 meses de cárcel por un delito de apropiación indebida agravada. También le ha condenado a indemnizar a cuatro perjudicados con 4.000 euros a cada uno por los daños económicos sufridos y otros 1.000 euros por daños morales. Además, tendrá que abonar a dos de ellos 300,82 y 409,16 euros, respectivamente, por gastos bancarios.
La segunda resolución, del 22 de octubre, ha supuesto una condena todavía mayor. El tribunal le ha impuesto 9 años de prisión por estafa continuada y otros 9 años por apropiación indebida continuada, después de considerar probado que se apoderó de 201.433 euros pertenecientes a una veintena de perjudicados. Según el fallo, deberá devolver íntegramente esa cantidad a las víctimas.
El inmobiliario de Tierra Estella contaba con empleados en su negocio, pero era él quien controlaba personalmente las operaciones. Se encargaba de preparar los contratos, establecer las cantidades que debían depositarse como arras y gestionar las cuentas bancarias. Además, tenía el control exclusivo del dinero recibido en las compraventas.
Según las sentencias, el acusado desarrolló una mecánica de engaños en distintas operaciones. Entre sus actuaciones figuraban la falsificación de poderes y documentos, la gestión de ventas sin autorización de los propietarios y la apropiación de cantidades que debían haber llegado a los vendedores.
Los magistrados han considerado acreditado que el procesado llegó a simular la venta de propiedades sobre las que no tenía ningún poder de disposición. También realizó operaciones sin contar con una autorización formal que le permitiera actuar en nombre de los propietarios. Para demostrar estos hechos, la Audiencia de Navarra ha tenido en cuenta las declaraciones de los perjudicados y una abundante documentación relacionada con las operaciones inmobiliarias. Entre las pruebas figuran contratos de arras, escrituras públicas, contratos de gestión, transferencias bancarias, cheques y conversaciones de WhatsApp.
En ambas sentencias, que pueden recurrirse ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), los jueces han apreciado la agravante de reincidencia. El propio acusado reconoció durante el último juicio que ya acumulaba ocho condenas y que recientemente le habían notificado otras tres.
Esta circunstancia ha tenido especial importancia a la hora de determinar las penas. Los magistrados han destacado que el inmobiliario de Tierra Estella no ofreció ninguna explicación satisfactoria sobre lo sucedido y tampoco atendió a las personas perjudicadas por sus actuaciones.
“Al contrario, ha continuado con su mecánica delictiva a pesar de haber sido condenado y careciendo por tanto de duda alguna en cuanto al carácter ilícito de sus maniobras”, han señalado los jueces en sus resoluciones.