Catena, una de cal y otra de arena
En primer lugar, lo sensato es acordarse de Jesús de Miguel, jugador del C. D. Tenerife fallecido como consecuencia de lo que podríamos llamar un accidente deportivo. DESCANSE EN PAZ; en El Sadar se le ha recordado con respeto.
Decir que un partido a estas alturas de la Liga para Osasuna es trascendente parece una exageración, pero en el conjunto de las sensaciones presentes y futuras osasunistas, yo lo catalogaría a ese nivel por los residuos que este partido puede dejar según el resultado obtenido. Quizás el resultado no ha satisfecho a ninguno de los dos, pero, visto lo visto, mejor así, aunque por merecimientos los del Bocho podrían haberse llevado la victoria.
La preocupación que Jagoba ha mostrado durante toda la semana la ha traducido a la alineación en lo que ha podido: 4-1-4-1 y a ver qué pasa. Menos mal que el Athletic ha venido muy conformista, pensando que la victoria le sería fácil, y la ha tenido en la mano desde el minuto 1, en una de esas incomprensibles pérdidas rojillas que ha puesto el balón en los pies del delantero del Athletic. ¡Qué susto! Menos mal que casi no lo hemos visto por lo tempranero.
Ver el cuarteto atacante de los del Botxo daba miedo: William 1, William 2, Berenguer y Navarro, y para colmo, el mejor portero del mundo en la portería contraria. La verdad es que el partido se ha dormido sin que nadie arriesgara demasiado, y esto ha beneficiado a Osasuna, a pesar del susto del poste de Berenguer.
Estaba claro que Osasuna solo podía sacar provecho a balón parado y, si todo terminaba en cero, pues mejor. Pero el fútbol tiene estas cosas tan fatídicas como una falta a tu favor al borde del área, y está tan desorganizado tu equipo que el primer rechace se convierte en una contra de pizarra: 0-1 y a llorar.
Pero faltaba por aparecer la garra rojilla de los últimos minutos: balón a la banda, centro, rechace, tiro y gol. Resumen: Catena, una de cal y otra de arena.
Un empate que nos deja satisfechos por la suma de un punto, que también cuenta, pero el trabajo que les queda a los técnicos para elevar el nivel y el rendimiento del equipo es bastante.
No nos han podido ganar ni con el mapa de Navarra en la camiseta. Otra vez será, pero mejor sin el mapa.
¡AUPA OSASUNA!