Comercio Local

Anuncian la reapertura del asador más antiguo de Pamplona: “Abrimos el día que mataron a Kennedy”

Carne a la brasa en el asador Olaverri de Pamplona. Asador Olaverri.
"Estamos deseosos de veros y volver a disfrutar con vuestra presencia una vez más. No falta nada”, aseguran.

El asador más antiguo de Pamplona ya tiene fecha para volver a encender sus brasas. El histórico establecimiento ha anunciado que reabrirá sus puertas el próximo 4 de septiembre, después de permanecer cerrado durante un mes por vacaciones.

Se trata del Asador Olaverri, situado en el número 4 de la calle Santa Marta de Pamplona, en pleno barrio de la Milagrosa. El restaurante se encuentra muy cerca de otros establecimientos tradicionales de la zona, como la histórica Bodega Leyre, la Taberna Albéniz o el bar El Mochuelo.

El negocio cerró por vacaciones el pasado 3 de agosto y ha anunciado su regreso a través de las redes sociales. “Empieza la cuenta atrás para volver a reencontrarnos con todos vosotros”, han señalado desde el asador, donde ya preparan la reapertura después del descanso estival.

“El próximo día 4 de septiembre abrimos las puertas de nuestro maravilloso asador. Estamos deseosos de veros y volver a disfrutar con vuestra presencia una vez más. No falta nada”, han añadido en el mensaje dirigido a sus clientes.

La historia de Olaverri se remonta a 1963, cuando José Olaverri y Lucía Viscarret pusieron en marcha el establecimiento que está considerado como el primer asador de Pamplona. Desde entonces, el negocio ha superado ya las seis décadas de actividad manteniendo su vinculación familiar.

Su apertura oficial coincidió, además, con uno de los grandes acontecimientos históricos del siglo XX. La fecha que el restaurante considera como el nacimiento del asador es el 22 de noviembre de 1963, el mismo día en el que fue asesinado el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy en Dallas.

De ahí procede una de las frases con las que la familia suele recordar los orígenes del negocio: “Abrimos el día que mataron a Kennedy”. La coincidencia ha acompañado durante décadas la historia de un establecimiento que comenzó de una manera mucho más modesta.

La familia Olaverri, originaria de Ezcaba, había llegado a Pamplona en 1941 después de vivir unos años en Astráin. Buscaba una forma de salir adelante y mantener a sus nueve hijos después de haberse dedicado principalmente al campo y también a actividades relacionadas con el transporte.

Sus primeros pasos en la hostelería se dieron en un antiguo gallinero de la calle Santa Marta, cuando la vía ni siquiera estaba asfaltada. Allí instalaron una fonda y comenzaron una aventura empresarial sin apenas experiencia en el sector, pero que terminaría convirtiéndose en uno de los negocios más veteranos de la ciudad.

En los años cincuenta, José y Lucía regentaban también un bar en la calle San Lorenzo, mientras que el establecimiento de Santa Marta servía inicialmente como bodega y almacén. Fue allí donde un cliente pidió que le preparasen un almuerzo utilizando el fuego que tenían encendido para calentarse, un episodio que la familia identifica como el origen de la cocina a la brasa.

Con el paso de los años, la carne y el pescado a la brasa se han convertido en las principales señas de identidad de Olaverri. “Empezamos asando gorrines, chuletones y costillas a la brasa”, explican desde el establecimiento, que posteriormente ha ampliado su oferta con pescados frescos y salvajes.

Desde el año 2000, el negocio está dirigido por Adolfo Larraza, Esther Olaverri, nieta de los fundadores, y Adita Aranguren Olaverri. Más de 60 años después de su apertura, el restaurante volverá a recibir a sus clientes el próximo 4 de septiembre manteniendo una cocina centrada en el producto, las brasas y una tradición familiar que ha pasado de generación en generación.