Comercio Local

El drama de Raúl con casi 80 años en Pamplona: "Se me ha caído el traspaso del local a última hora"

Raúl Aristizabal sostiene unas pizzas en La Tablita de Pamplona. Navarra.com

El propietario de La Tablita tenía previsto entregar el negocio a finales de octubre, pero la operación se ha frustrado y continúa buscando comprador o socios.

Raúl Aristizabal estaba a punto de vender su pizzería en Pamplona y cerrar una etapa de su vida. Ya tenía compradores y una fecha para entregar el negocio, pero todo se ha venido abajo a última hora. Ahora, con 79 años y a punto de cumplir los 80, tendrá que seguir trabajando detrás del mostrador.

Este argentino afincado en Pamplona lleva tres años al frente de La Tablita, una pizzería situada en la calle Esquíroz del barrio de Iturrama. Su intención era traspasar el establecimiento a finales de octubre, pero los interesados han renunciado a la operación después de encontrarse con problemas de financiación bancaria.

"La historia es que sigo buscando candidatos para la venta y que, lamentablemente, esta venta en la cual yo tenía que entregar a fines de octubre se ha pinchado", explica Raúl en una nueva entrevista con Navarra.com. Aunque lamenta lo ocurrido, no ha perdido las ganas de encontrar una solución.

"Por lo tanto, tengo que seguir el tiempo que haga falta", reconoce. Y ese tiempo puede ser bastante más largo de lo que esperaba, porque el calendario tampoco juega a su favor.

Una venta frustrada cuando estaba a punto de cumplir 80 años

Raúl cumplirá 80 años el próximo 27 de diciembre. Una fecha muy especial que afrontará, salvo que aparezca una solución inesperada, trabajando en su pizzería de Pamplona.

El empresario explica que las personas interesadas en hacerse cargo del establecimiento han tenido dificultades para completar la operación. La falta de financiación bancaria ha frustrado el traspaso que esperaba cerrar antes de terminar octubre.

Ahora teme que la búsqueda de un nuevo comprador se prolongue durante varios meses. "Noviembre, diciembre, vienen unos meses complicados con el tema de las elecciones. Usted sabe que se para todo", comenta.

Raúl también menciona el puente de la Constitución, las fiestas navideñas y los primeros meses del año como posibles obstáculos. "Después viene el puente de la Constitución, las fiestas de fin de año, la cuesta de enero, la cuesta de febrero. Y esto nos va a llevar, yo espero que no, pero a lo mejor hasta marzo empieza otra vez la movida", señala.

No obstante, el problema de Raúl no es únicamente encontrar un comprador. También necesita resolver una cuestión que considera fundamental para el futuro de su negocio.

"Me encantaría seguir, pero no tengo financiación de los bancos"

A diferencia de otros comerciantes que desean jubilarse cuanto antes, Raúl no quiere abandonar necesariamente su profesión. Le gusta cocinar, atender su negocio y mantenerse activo. Lo que necesita es encontrar una fórmula para continuar sin tener que asumir toda la responsabilidad económica.

"Yo cumplo, mi querido amigo, 80 años en diciembre. El 27 de diciembre cumplo 80 años. Me encantaría seguir, pero no tengo financiación de los bancos, justamente por la edad", explica.

Por eso, además de mantener el establecimiento en venta, está abierto a otra posibilidad: encontrar un socio que aporte capital y le permita continuar desarrollando su proyecto gastronómico. "Estoy buscando, de no vender, un socio capitalista, porque yo no tengo relevo, como dicen ustedes", comenta el pizzero argentino.

Su preocupación tiene una explicación muy sencilla. Después de tres años al frente del establecimiento, sabe que todo depende de su presencia y de su capacidad para mantenerlo funcionando. "Entonces este negocio, si a mí me pasa cualquier cosa, se muere", lamenta.

Sin embargo, Raúl conserva la ilusión por el trabajo. De hecho, reconoce que su regreso a la actividad empresarial respondió tanto a una necesidad económica como a una decisión personal. "Yo vine acá y volví con la esperanza de trabajar por necesidad, por gusto, porque a mí me encanta sentirme activo", asegura.

Y añade una reflexión sobre la edad y la jubilación: "Porque a los 80 años te pasa factura después si estás todo el día arrumado en un sofá, ¿no es cierto?".

Las 46 pizzas diferentes de La Tablita, una especialidad argentina en Pamplona

Detrás de la preocupación de Raúl hay también un proyecto gastronómico al que ha dedicado muchas horas. La Tablita no es una pizzería convencional y su propietario insiste en que su producto es diferente al que habitualmente se encuentra en otros establecimientos.

"Yo hago unas pizzas especiales que no tienen nada que ver con la pizza tradicional redonda. Nuestras pizzas son raciones o tabletas. Y tenemos 46 variedades de pizzas", explica.

La clave, asegura, está en la elaboración de la masa, a la que dedica una atención especial. "Hemos logrado una masa muy rica, muy digestiva, muy esponjosa y crocante a la vez", destaca.

Entre sus especialidades figura la pizza número 45, elaborada con jamón serrano, tomate natural, queso de cabra y frutos secos caramelizados. Otra de sus favoritas es la número 12, que combina tres carnes cocinadas al vino tinto sobre una base de patatas panaderas y salsa argentina chimichurri. También destaca la número 9, preparada con trocitos de pollo en salsa de curry.

Pero hay otro detalle curioso que distingue a este pequeño establecimiento de Pamplona: todas sus pizzas tienen nombres relacionados con el lenguaje del tango argentino.

"Todas nuestras pizzas están bautizadas con el argot del tango argentino", explica Raúl, que incluso ha incorporado un pequeño diccionario en las primeras páginas de la carta para que los clientes puedan descubrir el significado de esos nombres.

El establecimiento también ofrece seis variedades de empanadas argentinas: carne, caprese, pollo, humita, jamón y queso, y cebolla y queso. Entre ellas destaca la humita, una receta típica del norte de Argentina elaborada con maíz machacado y salsa bechamel.

Raúl podría reducir la carta mientras espera un comprador

La incertidumbre sobre el futuro de La Tablita también puede provocar cambios en su funcionamiento durante los próximos meses. Raúl reconoce que mantener una carta con 46 pizzas diferentes exige mucho trabajo, organización y dedicación. Por eso contempla reducir temporalmente la oferta mientras continúa buscando una salida.

"Para poder seguir y continuar es probable que reduzca un poco la carta. No creo que podamos seguir con las 46 variedades", adelanta. Su intención es concentrarse en las especialidades que tienen mejor aceptación entre los clientes. De hecho, explica que durante los dos últimos meses ya ha comenzado a seleccionar las pizzas que más gustan.

No es la primera vez que Raúl habla públicamente de sus planes profesionales. El 31 de mayo de 2025, Navarra.com publicó una entrevista titulada "Raúl, el vecino de Pamplona de 78 años que busca un local para sus pizzas: 'Quiero seguir trabajando'".

Entonces ya expresaba su deseo de continuar vinculado al mundo de la hostelería. Ahora, casi año y medio después, su situación ha cambiado: tiene un establecimiento que busca traspasar, pero mantiene intacto su interés por la cocina. De hecho, su proyecto inicial era todavía más ambicioso. "Yo vine acá con la intención de franquiciar, que esto se vaya, que vaya progresando", recuerda.

Por eso insiste en que está dispuesto a estudiar diferentes alternativas, desde la venta del negocio hasta la entrada de inversores que crean en su producto. "Es un producto noble. En fin, todo lo que se pueda hacer lo haré, o venta, o socios con dinero", asegura.

Mientras tanto, Raúl seguirá elaborando sus pizzas argentinas en la calle Esquíroz 5, a la espera de que aparezca alguien dispuesto a hacerse cargo del establecimiento o a compartir su proyecto. "Así que bueno, ese es el plan. Esperar y a ver qué pasa", concluye.