• domingo, 25 de octubre de 2026
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COMERCIO LOCAL

Últimos días para comer en el pueblo de 90 habitantes que esconde una de las pizzerías más famosas de Navarra

La Panpinela se despedirá de sus clientes el próximo 1 de noviembre después de una temporada en la que ha vuelto a atraer a visitantes de toda Navarra.

El horno de leña de la pizzería La Panpinela en Eraul. Navarra.com
El horno de leña de la pizzería La Panpinela en Eraul. Navarra.com

Hay lugares que se convierten en una tradición para quienes disfrutan de la buena comida y de los pequeños pueblos de Navarra. Rincones en los que el tiempo parece pasar más despacio y donde un horno de leña es capaz de atraer a visitantes llegados desde muchos kilómetros de distancia. Uno de ellos acaba de anunciar que su temporada está llegando a su fin y que apenas quedan unos días para disfrutar de sus especialidades.

Se encuentra en Eraul, un pequeño pueblo del valle de Yerri, en Tierra Estella, de apenas 90 habitantes, situado a unos siete kilómetros de Estella y muy cerca de las peñas de San Fausto. Allí, en la calle Tikularrenta número 12, funciona uno de los establecimientos gastronómicos más singulares de Navarra, que cada año recibe a familias, senderistas, escaladores y amantes de las pizzas artesanas.

Se trata de La Panpinela, la conocida pizzería de Eraul, que ya ha anunciado en sus redes sociales que afronta los últimos fines de semana de apertura antes de cerrar su restaurante el próximo 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos.

"¡Últimos días de La Panpinela! Como ya sabéis, nuestra temporada está en sus últimos coletazos, o sea que si queréis disfrutar todavía de sus visitas y olor a horno, no dudéis en reservar vuestra mesa", han señalado sus responsables en una publicación dirigida a sus seguidores.

El anuncio marca el final de una nueva temporada para este restaurante, que mantiene desde hace años una peculiar forma de funcionamiento. Solamente abre sus puertas al público desde Semana Santa hasta Todos los Santos, de manera que los meses más fríos del año quedan reservados para otra modalidad de venta.

En esta ocasión, los clientes todavía tienen por delante el fin de semana del 23 al 25 de octubre y los últimos días de octubre hasta el domingo 1 de noviembre para acercarse a Eraul, sentarse en su comedor o disfrutar del ambiente de su terraza, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.

Detrás de este pequeño negocio se encuentra la pareja formada por Unai Torregrosa y Mariela Goñi, que decidió dejar Pamplona para instalarse en este pueblo de Tierra Estella y emprender un proyecto gastronómico basado en las pizzas artesanas, los ingredientes naturales y una forma de vida estrechamente vinculada al entorno rural.

La historia de La Panpinela se remonta a 2012 y tiene mucho que ver con la escalada. En sus comienzos, Unai y Mariela preparaban pizzas para los deportistas que acudían a las cercanas paredes de San Fausto, uno de los lugares conocidos por los aficionados a esta actividad en Navarra.

"Empezamos haciendo pizzas para los escaladores que venían por la escuela de San Fausto, aquí al lado", recordaba uno de sus fundadores en declaraciones recogidas anteriormente por Navarra.com. Aquel pequeño negocio familiar fue creciendo gracias a las recomendaciones de sus primeros clientes. "Pronto se corrió la voz sobre nosotros, y de ahí hasta hoy", explicaba.

Incluso el nombre del establecimiento tiene una historia personal. Panpinela surge de unir Panpino, el apodo de Unai, y Mariela, una combinación que terminó dando identidad a una pizzería que ha conseguido hacerse un hueco entre los establecimientos más conocidos de Tierra Estella.

Una pizza recién sacada del horno en la Panpinela de Eraul. Navarra.com
Una pizza recién sacada del horno en la Panpinela de Eraul. Navarra.com

Su principal atractivo sigue siendo la elaboración artesanal de las pizzas en un horno de leña, que constituye uno de los elementos más reconocibles del local. La experiencia se completa con un comedor interior, una terraza exterior y un entorno privilegiado a los pies de las peñas de San Fausto.

La carta del restaurante ha llegado a ofrecer 21 variedades de pizzas artesanas, con propuestas tradicionales y combinaciones más originales. Entre ellas destaca la Mongolia, elaborada con huevo trufado, bacon, nata y trufa, o la denominada Las de Larrión, una opción vegetal que sustituye la mozzarella por hummus y añade distintas verduras.

Los precios de la carta presencial se han situado esta temporada entre 11,50 y 18 euros, con alternativas que buscan satisfacer gustos muy diferentes. El establecimiento también ofrece opciones sin gluten, aunque advierte de que no puede garantizar la ausencia total de contaminación cruzada porque las pizzas se cocinan en el mismo horno.

Para sus propietarios, La Panpinela nunca ha sido únicamente un restaurante. En su propia página web explican que representa "una filosofía, una manera de vivir y una forma de compartir", una idea que han mantenido desde aquellos primeros años en los que comenzaron a preparar pizzas para los escaladores.

El cierre de noviembre, sin embargo, no significa que sus pizzas vayan a desaparecer durante el invierno. El negocio cuenta con una tienda online que permanece abierta durante los doce meses del año y permite realizar pedidos para disfrutar de sus especialidades en casa.

"Recordaros que a través de nuestra tienda online podéis disfrutar del sabor Panpinela en vuestra casa", han explicado sus responsables al anunciar la despedida de la temporada presencial.

A través de esta plataforma ofrecen ocho variedades de pizzas artesanas, también con versiones sin gluten. Entre ellas se encuentran la Gourmet, con queso de cabra, cebolla caramelizada y jamón serrano; la Prehistoria, de cuatro quesos y queso azul; o la Luna Norte, elaborada con hongos y crema de boletus.

Las pizzas se preparan artesanalmente, se envían refrigeradas y están envasadas en atmósfera protegida para conservar sus propiedades. Según explica el establecimiento, tienen un plazo de consumo de diez días si se mantienen en las condiciones indicadas y también pueden congelarse. Los pedidos online se entregan los viernes, tanto en los envíos nacionales como en la recogida local.

De esta manera, La Panpinela ha conseguido mantener su actividad durante todo el año, aunque reserva la experiencia de sentarse junto al horno de leña y disfrutar del paisaje de Eraul para los meses comprendidos entre Semana Santa y Todos los Santos.

Los interesados en aprovechar los últimos días de apertura pueden reservar mesa en el teléfono 609 629 208. Después, el restaurante volverá a cerrar sus puertas hasta la próxima primavera, cuando el olor de las pizzas recién hechas regrese a este pequeño rincón de Tierra Estella.

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