Claudia, la odontóloga peruana que elige Pamplona para empezar de cero con su nuevo restaurante
Claudia Ayllón Peña ha comenzado una nueva vida en Pamplona después de tomar la difícil decisión de dejar Perú por los problemas de seguridad que sufría en su país. Allí trabajaba como odontóloga, pero ha decidido empezar de cero en Navarra para buscar más tranquilidad y un futuro seguro para su familia.
El nuevo local se llama Inca gastronomía peruana y está situado en la calle Joaquín Larregla 12, en el barrio de la Milagrosa de Pamplona. El restaurante ocupa el espacio en el que antes estuvo Go Kalean, especializado en arepas venezolanas, que se ha trasladado al barrio de Iturrama.
La emprendedora peruana, de 29 años, ha inaugurado el restaurante este sábado 30 de mayo junto a su marido, Julio Miguel Picón, de 37 años. La apertura ha tenido una gran acogida de público y el local se ha llenado durante la inauguración, que también ha contado con música en vivo. “Estoy muy contenta por la oportunidad que me ha dado la vida y dispuesta a dar un buen servicio y una buena comida”, ha señalado Claudia.
Claudia y su marido cuentan con una amplia experiencia en hostelería, ya que en Perú tenían un restaurante llamado La Huerta Espectáculos. Ella asegura que está vinculada al negocio desde que tenía 9 años y que esa trayectoria les ha animado ahora a emprender en Navarra con un proyecto propio. “Desde que tenía 9 años estoy metida en el negocio y ahora podemos emprender en Navarra”, ha explicado.
La familia vive desde hace cuatro años en Navarra, donde ha residido tanto en Alsasua como en Pamplona. Antes de abrir su propio restaurante, Claudia y Julio Miguel han trabajado como empleados en hostelería, hasta que han decidido dar el paso y lanzar su iniciativa en la capital navarra. “Hemos trabajado como empleados en hostelería y nos lanzamos con nuestra iniciativa”, ha contado.
La carta del restaurante está centrada en la gastronomía peruana, con especial atención a los platos amazónicos y al juane especial. Claudia explica que quiere ofrecer en Pamplona una propuesta diferente, basada en comidas típicas de la selva de Perú. “Es algo que no hay en Pamplona. Estoy innovando y creo que a mucha gente le va a gustar esta idea”, ha afirmado.
El restaurante ofrece ceviches, chicharrones, sopas, arroces, dúos y tríos con diferentes combinaciones de pescado, marisco y frituras. Entre las opciones también destaca el pollo a la brasa, acompañado de papas fritas, ensalada, arroz chaufa y gaseosa.
La oferta se completa con raciones de arroz, plátano, maduro y yuca, además de refrescos peruanos como chicha morada e Inka Kola. El local también cuenta con alitas y hamburguesas, entre ellas una mixta con huevo, queso, jamón, carne y ensalada.
Inca gastronomía peruana abre todos los días de 12 de la mañana a 12 de la noche y mantiene la cocina abierta durante todo el horario. Claudia destaca que los precios son módicos, con platos desde 10 euros en adelante, y que los primeros clientes les han transmitido una respuesta muy positiva. “La gente que ha venido me dice que le encanta y que va a volver”, ha asegurado.
La historia personal de Claudia ha marcado este nuevo comienzo en Pamplona. La emprendedora ha explicado que dejó su profesión de odontóloga en Perú porque la inseguridad y las extorsiones impedían trabajar con tranquilidad y desarrollar una vida normal. “Yo dejé mi profesión de odontóloga en Perú porque hay muchas extorsiones, mucha inseguridad, no podemos trabajar bien y queremos un país donde estar bien”, ha relatado.
En Navarra ha formado parte de su nueva vida familiar junto a sus hijos Ainhoa y Santino. Su hija menor ha nacido en Navarra y va a cumplir dos años, mientras que su otro hijo llegó con un año y Claudia lo considera ya navarro por haberse criado en Pamplona. También tiene a su madre en Pamplona y espera que el resto de la familia pueda llegar con el tiempo.
Claudia asegura que España y Navarra representan para ella un lugar de oportunidades. Por eso ha apostado por comenzar de cero con este restaurante, con la ilusión de salir adelante y con la certeza de que sus hijos pueden crecer en un entorno más seguro. “Venimos para salir adelante sin importar el comenzar de cero, pero con la certeza de que mis hijos van a estar seguros”, ha concluido.