COMERCIO LOCAL
La pareja que se lanza a la aventura de abrir una pastelería muy cerca de Pamplona: “Es nuestro sueño”
El que más gusta es el pastel 'Exótico', elaborado con mango, maracuyá, mousse de vainilla y un bizcocho de menta y albahaca.
La joven pareja formada por el catalán Juan Ollé y la hondureña Gema Flores ha abierto una nueva pastelería artesanal muy cerca de Pamplona. Los dos han iniciado este proyecto personal con mucha ilusión y jornadas que comienzan de madrugada, cuando llegan al obrador para preparar sus dulces.
La Pastelería Ollé está situada en la Plaza de los Castaños 2 de Barañáin, cerca de otros comercios conocidos de la zona. Entre ellos se encuentran la histórica ferretería Mendive y el bar Txipi Txapa, popular por sus huevos rotos y también ubicado en esta localidad próxima a Pamplona.
El negocio lleva apenas tres semanas abierto, pero la pareja ya ha empezado a recibir el cariño de los vecinos. “Este es nuestro sueño”, explican al hablar de una aventura que han puesto en marcha juntos y que une la vocación pastelera de Juan con la formación empresarial de Gema.
Gema, de 29 años, ha estudiado psicología organizacional y cuenta con formación en recursos humanos. Juan, de 25 años, se ha formado en pastelería, que es su gran vocación y el origen de este proyecto que ambos han consolidado desde que se conocieron.
La idea empezó a tomar forma cuando ambos iniciaron su relación y compartieron sus planes de futuro. El sueño de Juan era abrir una pastelería con café orgánico, y con el tiempo buscaron un local para hacerlo realidad entre los dos en una localidad cercana a Pamplona.
Gema vive en Navarra desde 2015, cuando llegó para estudiar en la universidad. Le gustó Pamplona, decidió quedarse y ahora ha unido su camino al de Juan en este nuevo negocio, mientras continúa también con su preparación académica vinculada a lo que estudió.
Juan es natural de Cambrils, en Tarragona, y lleva tres años en Navarra. Asegura que han decidido echar raíces en Barañáin y construir allí su futuro profesional, convencidos de que la localidad es un buen lugar para iniciar esta etapa.
La especialidad de la casa es una pastelería artesanal con el menor azúcar posible. La pareja busca potenciar el sabor natural de cada ingrediente, trabajar con productos de calidad y ofrecer elaboraciones distintas a las que se encuentran habitualmente en otros establecimientos.
Uno de los dulces que más ha gustado es el pastel Exótico, elaborado con mango, maracuyá, mousse de vainilla y un bizcocho de menta y albahaca. Juan lo define como una tarta fresca y perfecta para el verano, con varias texturas en una misma elaboración.
El local ya había tenido actividad hostelera antes de su llegada. Primero fue una pastelería y después un bar, hasta que sus anteriores dueños se jubilaron y la pareja pudo recuperar el obrador para darle una nueva vida con su propio estilo.
Cada jornada empieza muy temprano, entre las cuatro y media y las cinco de la mañana. En el obrador elaboran prácticamente todo ellos mismos, salvo las cajas y las bolsas, y después atienden a los clientes durante el resto del día en un espacio acogedor.
La respuesta de los clientes ha sido positiva en estas primeras semanas, tanto en el local como en las reseñas publicadas en redes sociales. Los vecinos valoran la atención cercana, los dulces bien elaborados y la posibilidad de probar combinaciones diferentes en una pastelería que acaba de empezar su camino.