Comercio Local

Tortillas y fritos en Iturrama con un toque colombiano: el nuevo giro de un bar mítico de Pamplona

Julio Ruiz y Elisabeth Tejada en la barra del bar Malú en Pamplona. Navarra.com
En la barra seguirán los fritos de siempre y las tortillas de patata que habían triunfado en la etapa anterior.

"En la barra del número 11 de la calle Serafín Olave, los fritos de siempre ahora comparten espacio con empanadas de pollo y papas rellenas de arroz. Es la nueva cara del Bar Malú, un rincón de Iturrama que ha recuperado su luz gracias a una pareja que, lejos de pensar en el descanso, ha decidido apostar por el barrio con una fusión poco común: el colmillo de un asturiano con 40 años de oficio y el sazón colombiano".

Julio Alberto Martínez Ruiz y Elisabeth Teresa Tejada, de 60 años, han tomado el relevo del bar después de haber permanecido tres meses con la persiana bajada con una segunda inauguración celebrada por todo lo alto el pasado el viernes 8 de mayo. 

El local cerró a finales de enero, tras la despedida de Lourdes Morales y Pedro Marín, que lo habían regentado después de la pandemia hasta su jubilación.

El bar se encuentra en una zona con movimiento comercial y hostelero, muy cerca de otros negocios conocidos de Iturrama, como el restaurante Corazón Mexicano, de los hermanos Mayra y Daniel Costa, o la pastelería Gelée, que tomó el relevo de la antigua Zucitola.

La reapertura ha llegado con un aperitivo para los clientes y con una idea clara: mantener la esencia del negocio. Los nuevos propietarios conservan el mismo nombre, la misma decoración y buena parte de los productos que ya conocían los habituales.

En la barra seguirán los fritos de siempre y las tortillas de patata que habían triunfado en la etapa anterior. El local cuenta además con una terraza que Julio considera uno de los grandes atractivos del establecimiento.

Julio es asturiano y lleva más de 40 años dedicado a la hostelería. Elisabeth es colombiana y afronta junto a él esta nueva etapa en Pamplona, después de haber trabajado hasta ahora en la taberna Bikain, en la calle Travesía de las Canteras de Ansoáin.

Ese negocio de Ansoáin ha quedado ahora en manos de su hijo Manuel y de su nuera Tatiana. “Buscaba un local bueno con terraza para poder trabajar. Llegamos a un acuerdo y lo hemos cogido”, explica Julio sobre su llegada al bar Malú.

La carta mantendrá una línea continuista, aunque incorporará algunos toques propios. Habrá fritos caseros, tortillas, callos y propuestas de inspiración colombiana, como la papa rellena de arroz y pollo o la empanada de pollo.

“Lo enfocamos de otra manera al bar de Ansoáin. Una comida más colombiana, pinchos, tortillas, fritos, tabla de quesos, de jamón ibérico, buen vino y buena cerveza”, detalla Julio sobre esta nueva etapa.

La decoración seguirá igual porque, según el hostelero, “está muy bien”. Julio destaca especialmente la ubicación, el estado del local y la terraza: “Me gustó el sitio del bar, que está en un sitio perfecto. El local está nuevo, la terraza y yo disfruto con la hostelería”.

El nuevo bar Malú abrirá desde las ocho de la mañana hasta el cierre, de forma continuada. Durante las primeras semanas funcionará todos los días, de lunes a domingo, hasta comprobar cuál es la jornada más floja.

El relevo llega después de la despedida de Lourdes Morales y Pedro Marín, que cerraron su etapa el 25 de enero. “Nos enorgullece haber llegado hasta aquí. Cada año hemos crecido, tenemos más clientes y trabajamos mejor y más a gusto”, contaban entonces, antes de que Lourdes explicara su retirada: “Ha salido la oportunidad. Me han comprado el bar y me retiro a descansar”.