El pequeño pueblo de Navarra de menos de 100 habitantes que recupera su bar con un menú a 16 euros y platos combinados
Un pueblo navarro de poco más de 100 habitantes en la zona denominada Tierra Estella ha recuperado algo que en una localidad pequeña significa mucho más que poder tomar un café. Legaria vuelve a tener abierto su único bar, con cocina casera y menú del día por 16 euros.
Detrás de la barra y, sobre todo, entre los fogones está Daysi Alvarado Abrigo, ecuatoriana de 48 años y vecina de Legaria desde hace tres. Después de muchos años trabajando para otros, ha decidido dar el salto y ponerse al frente del bar-restaurante San Pelayo.
El establecimiento comparte edificio con el albergue juvenil y turístico Ailanto, cuya gestión también ha asumido. El Ayuntamiento de Legaria ha alcanzado un acuerdo con esta vecina después de que el procedimiento inicial quedase desierto tras la salida, a finales de agosto, de la anterior inquilina María Cecilia Cartuche.
La apertura se celebró el 25 de septiembre a las 19.30 horas y la respuesta sorprendió incluso a la propia familia. El bar llevaba varias semanas cerrado y los vecinos tenían ganas de recuperar uno de sus puntos habituales de encuentro.
Una inauguración que ha parecido “como fiestas”
“La verdad es que no lo esperábamos”, reconoce Daysi al recordar aquella primera tarde. Prepararon una especie de pincho-pote y el establecimiento terminó completamente lleno.
“Estaba a tope, como fiestas”, recuerda. La actividad ha continuado después: al día siguiente acogieron una cena de una cuadrilla del pueblo y los primeros servicios han servido para comprobar la importancia que tiene el bar en el día a día de Legaria.
Especialmente reveladora ha sido una escena cotidiana que Daysi ya ha empezado a observar. Por las tardes, las mujeres mayores del pueblo se acercan a tomar un café, charlar y pasar un rato en el establecimiento. “Están muy contentas, les gusta”, asegura.
Pero llegar hasta esa barra ha supuesto para Daysi un recorrido de muchos años. Llegó desde Ecuador y en diciembre cumplirá 27 años en España. Durante buena parte de ese tiempo ha vivido y trabajado en esta zona de Tierra Estella.
De trabajar en agricultura y casas a cumplir un sueño entre fogones
Sus primeros trabajos estuvieron ligados a la agricultura y a domicilios particulares. En 2004 llegó una oportunidad que terminaría marcando su trayectoria: comenzó a trabajar en hostelería en Ancín.
Allí aprendió cocina de la mano de Conchi y Gonzalo, aunque la afición venía de mucho antes. “La cocina es algo que me ha gustado desde niña”, explica Daysi. Texto pegado
Después ha ido acumulando experiencia en diferentes establecimientos. También ha trabajado en limpieza y ha pasado por cocinas de Estella, hasta completar una larga trayectoria por cuenta ajena.
La posibilidad de gestionar el San Pelayo ya se le había cruzado por la cabeza hace casi tres años, cuando su familia acababa de comprar una casa en Legaria. La hipoteca y la incertidumbre hicieron que entonces descartase la idea.
Esta vez ha sido diferente. Al conocer que el establecimiento volvía a quedar disponible, se acercó al Ayuntamiento para preguntar por las condiciones. “Me hacía ilusión trabajar para mí, no trabajar para otra persona”, explica. Texto pegado
Menú casero por 16 euros y una carta que irá creciendo
La cocina es precisamente una de las principales apuestas del nuevo San Pelayo. Daysi ofrece un menú del día por 16 euros, además de pinchos, platos combinados, raciones, bocadillos, desayunos y almuerzos.
Su intención inicial es mantener una cocina reconocible y cercana. “Siempre he trabajado casi en comida de aquí”, señala. Los platos combinados han sido una de las opciones más solicitadas durante los primeros días. Texto pegado
El menú va cambiando. Entre las propuestas que ha preparado estos primeros días han aparecido ensalada de pasta con pollo, patatas a la riojana, espaguetis a la carbonara, lomo en salsa, merluza a la plancha o pechuga de pollo.
Y Daysi también se ocupa de los postres. Cuajada, profiteroles, crepes de chocolate, arroz con leche o tarta de queso fría forman parte de una oferta que pretende elaborar en el propio establecimiento. “Prácticamente todo es casero”, explica. Texto pegado
Los 16 euros del menú incluyen también pan, vino, gaseosa y agua. La idea es ir ampliando poco a poco la propuesta, especialmente de cara a los fines de semana.
Una aventura familiar para mantener vivo el bar de Legaria
Daysi no ha emprendido sola esta nueva etapa. Su familia se ha volcado con ella desde el primer momento. Tiene cuatro hijos y su marido, Fausto, trabaja desde hace 16 años en una granja de la zona.
En el bar cuenta actualmente con la ayuda de su sobrino Daniel, que también tiene experiencia hostelera. Ambos están trabajando juntos durante estas primeras semanas mientras comprueban cómo responde el negocio y valoran incorporar posteriormente a otra persona.
La nueva responsable también quiere mejorar progresivamente las instalaciones. En la planta superior se encuentra el albergue Ailanto, además de un comedor de grandes dimensiones que Daysi quiere aprovechar y acondicionar poco a poco.
El descanso semanal se ha fijado los martes. Entre semana, el establecimiento abre desde las 9 horas, con una pausa por la tarde antes de retomar la actividad a las 19 horas. Las cenas y celebraciones mediante reserva son otra de las posibilidades que quieren potenciar. Texto pegado
Ya han comenzado a recibir consultas coincidiendo con próximas celebraciones de la zona y con las fiestas pequeñas de Legaria en noviembre. Es una señal que anima a Daysi en unas primeras semanas en las que todavía está tomando la medida a su nueva vida como emprendedora.
Después de casi tres décadas construyendo su vida en Navarra y años trabajando en cocinas ajenas, ahora los fogones son los suyos. Y también lo es el reto de mantener abierto el único bar de un pueblo que, tras varias semanas sin él, ha recuperado uno de sus principales lugares de encuentro.