El pamplonés que cierra su tienda de regalos después de tres décadas: “Algún año no he tenido ni vacaciones”
Luis Miguel Martínez Taborda ha iniciado la liquidación total de una tienda de regalos situada en un pueblo de Navarra muy cerca de Pamplona. El comerciante se jubila este verano después de más de 30 años de trabajo detrás del mostrador.
La tienda se llama Regalos Basoa y está situada en la calle Travesía de las Canteras 1 bajo en Ansoáin. En su escaparate ya se han colocado varios carteles que anuncian la liquidación total por jubilación. Está muy cerca de otros comercios como la frutería Segura que dirige Asun o la tienda de chuches de Tino que lanzó el chupinazo festivo.
El establecimiento permanecerá abierto, en principio, hasta San Fermín. Después de las fiestas, Luis Miguel prevé continuar unos días más, quizá hasta el 6 de agosto, fecha en la que se jubila: “La tienda la tendremos abierta hasta San Fermín y después de fiestas quizá hasta el 6 de agosto, que es cuando me jubilo”.
Luis Miguel cumplirá 67 años en octubre y ha explicado que ya le ha llegado el momento de retirarse. Su mujer, Sagrario Amatria Astráin, con quien ha trabajado en la tienda, se jubiló en Semana Santa. “Ya nos llega la jubilación. Llevamos muchos años trabajando y nos toca por edad”, ha señalado.
El negocio lleva más de tres décadas abierto, aunque no siempre ha sido una tienda de regalos. Primero comenzó como una floristería más pequeña, también con el nombre de Basoa. “Llevamos más de 30 años en la tienda. Empezamos con una floristería en una tienda que era más pequeña que también se llamaba Basoa”, ha recordado.
Con el paso del tiempo, el matrimonio dejó la floristería y apostó por los regalos, la bisutería y los complementos. En la tienda han vendido artículos de decoración, acero, plata, inciensos, bolsos, mochilas, carteras y monederos para todos los gustos.
Antes de abrir el comercio, Luis Miguel y Sagrario ya habían empezado en la venta ambulante. “Éramos unos de los hippies de la calle San Nicolás, con 20 y 21 años. En los porches, durante las fiestas, nos poníamos con una mesa plegable o con un trapo en el suelo”, ha relatado.
También acudían a fiestas de pueblos para vender sus productos. Aquella etapa les sirvió como punto de partida antes de consolidar un negocio propio en Ansoáin. “También íbamos a las fiestas de los pueblos”, ha añadido Luis Miguel.
Los hijos del matrimonio no cogerán el relevo de la tienda. Luis Miguel ha explicado que cada uno tiene ya su trabajo y su vida, y reconoce que entiende su decisión. “Cada uno ya tiene su trabajo, hace su vida y la verdad es que no quieren”, ha afirmado.
El comerciante ha asegurado que ser autónomo en un pequeño comercio es complicado. Aunque se siente satisfecho con lo vivido, admite que han sido muchos años de esfuerzo y de jornadas largas. “Yo les recomiendo también que, si puedes trabajar para otro, es mucho mejor, porque ser autónomo no cuadra”, ha indicado.
El balance, pese a todo, es positivo para Luis Miguel. “Satisfecho. Nos ha dado para vivir. Miras para atrás y ha merecido la pena, porque me ha dado para vivir y no nos ha faltado de nada”, ha resumido.
Ahora, el comercio liquida todos sus productos antes del cierre definitivo. Luis Miguel se despide de una etapa marcada por la artesanía, la bisutería hecha a mano, las piedras, los inciensos y los perfumes. “Algunos años no teníamos ni vacaciones, pero el balance es bueno”, ha concluido.