COMERCIO LOCAL

La peluquería de Pamplona a la que ha regresado Merino como campeón del mundo: "Es cliente desde hace 12 años"

Fotomontaje con las imágenes de la primera y última visita de Mikel Merino a Tximak Barbershop. CEDIDA

Javi ‘Tximak’ comenzó a cortar el pelo al campeón del mundo cuando tenía 18 años y acababa de llegar al primer equipo de Osasuna

En la peluquería de Javier Ugarte, conocido como ‘Tximak’, en Pamplona, hay clientes que llevan años sentándose en la misma silla. Algunos han cambiado de equipo, de trabajo, de ciudad e incluso de país. Pero, cuando regresan a Navarra y tienen ocasión, vuelven. Uno de ellos acaba de hacerlo convertido en campeón del mundo.

Es Mikel Merino, uno de los futbolistas navarros más reconocidos y uno de los nombres propios del Mundial que ha conquistado este verano la selección española. El centrocampista pamplonés ha regresado estos días a casa y ha vuelto a confiar su pelo a quien lleva cortándoselo desde que prácticamente comenzó su carrera profesional.

No ha sido una visita improvisada ni la primera vez que se han encontrado. Javi Ugarte lleva 12 años cortando el pelo a Mikel Merino.

La historia se remonta a 2014, cuando el futbolista acababa de cumplir los 18 años y empezaba a asomarse al primer equipo de Osasuna. “Todavía tenía cara de adolescente”, recuerda ahora el peluquero con cierta nostalgia.

Merino comenzó a acudir a la barbería acompañado en alguna ocasión por Unai Roldán, amigo suyo desde la infancia. "Todavía hoy sigue siendo un cliente de la peluquería", comenta 'Tximak'.

Era una época en la que por las manos de Javi pasaban también numerosos futbolistas vinculados a Osasuna. Recuerda, entre otros, a Álex Berenguer, Miguel Olavide, Kenan Kodro, Sisi, Antonio Otegui, David García, Kike Barja, Mikel Mesa, Vujadinovic o Cadamuro.

Mucho ha cambiado desde entonces. Especialmente para Merino. El navarro ha regresado este verano convertido en campeón del mundo y después de haber firmado dos de los goles más importantes de España durante el camino hacia el título.

En octavos de final apareció en el minuto 90+1 para marcar el único gol ante Portugal (0-1) y meter a España en cuartos. Cuatro días después volvió a ser decisivo: salió desde el banquillo frente a Bélgica y marcó en el minuto 88 el 2-1 definitivo que clasificó a la selección para las semifinales.

España terminó levantando el Mundial después de imponerse a Argentina en la final y conquistar la segunda estrella de su historia, dieciséis años después del título de Sudáfrica. Merino participó también en aquel partido definitivo.

Con ese nuevo estatus, el navarro Mikel Merino ha vuelto a sentarse ahora frente al espejo de Tximak.

Esta vez no buscaba ningún cambio radical. “Me pidió algo discreto”, explica Javi. Merino se encuentra en pleno proceso de dejarse el pelo "algo más largo", por lo que el peluquero ha respetado la longitud de la parte superior y se ha limitado a descargar volumen.

El trabajo se ha concentrado especialmente en los laterales. “Hemos realizado un taper fade en nuca y patillas, lo que viene a ser un degradado desde cero en esas zonas”, detalla.

Tener delante a un campeón del mundo podría imponer. Pero después de tantos años resulta complicado hablar de nervios. “Nervioso, nervioso, después de tantos años de experiencia ya no te pones. Y además ya tenemos confianza”, reconoce.

Eso no significa que esta visita haya sido exactamente igual que todas las anteriores. “Sí que tienes algo de cosquilleo, especialmente ahora por toda la repercusión que ha tenido. Pero es más por la ilusión que te hace que venga a verte y porque quieres que se sienta a gusto”.

Entre tijeras y conversación, Merino le ha contado cómo ha cambiado su vida después del Mundial. La popularidad que ya tenía como futbolista internacional se ha multiplicado después del torneo. “Me ha contado la enorme repercusión que ha tenido a nivel de fama este Mundial”, señala Javi.

El jugador lo ha comprobado especialmente durante sus vacaciones. Encontrar unos minutos de tranquilidad se ha convertido en una tarea complicada. “Mantener el anonimato le ha resultado imposible. Me decía que ni siquiera cenando tranquilamente con su pareja podía desconectar, porque a todas horas tenía peticiones para hacerse fotos”.

Una consecuencia de haber pasado, en apenas unas semanas, de ser uno de los futbolistas españoles más reconocidos a convertirse también en uno de los protagonistas de un campeonato histórico.

La conversación ha servido igualmente para descubrir la parte menos visible de un Mundial: el desgaste. Merino le ha hablado de “lo cansado y duro” que ha resultado el torneo por los desplazamientos, las altas temperaturas y la exigencia acumulada durante varias semanas. Y casi sin tiempo para asimilar todo lo ocurrido, ha tenido que volver al trabajo. Según le ha explicado a su peluquero, este mismo lunes ha regresado ya a los entrenamientos con apenas tiempo real para descansar.

En Tximak Barbershop (calle de Pablo Antoñana número 5, en Pamplona), sin embargo, la fama se queda en la puerta. Javi considera que precisamente esa naturalidad ha sido una de las razones por las que tantos futbolistas han confiado en él durante años. “La experiencia, el trato cercano, tratarles como uno más y no estar hablando continuamente de su trabajo o de fútbol, junto con hacer bien tu trabajo, marcan la diferencia”, apunta.

Y asegura que, pese a la imagen que en ocasiones proyectan algunos futbolistas en redes sociales, la mayoría no llega buscando peinados imposibles. “En realidad no piden grandes cosas. Pero quienes buscan algo más que un simple degradado y quieren asesoramiento de estilo saben que en Tximak lo encuentran”.

La presencia de deportistas y personajes conocidos en su peluquería no es nueva. Javi Ugarte, natural de Oteiza, comenzó su trayectoria profesional trabajando en diferentes peluquerías antes de emprender su propio proyecto.

En 2023, este periódico ya contó cómo por sus manos habían pasado artistas como Alizzz, Arde Bogotá, Morgan, Rodrigo Cuevas o Carlos Sadness, además de futbolistas, técnicos de Osasuna y miembros del equipo ciclista Kern Pharma. También tuvo la oportunidad de atender a C. Tangana antes de uno de sus conciertos en el Navarra Arena.

Esa trayectoria ha continuado creciendo, aunque la esencia del negocio sigue siendo la misma. Porque Tximak no es una peluquería reservada a futbolistas o músicos. Para cualquier cliente ofrecen desde el corte de pelo y arreglo de barba con asesoramiento personalizado hasta permanentes, color o mechas.

También mantienen uno de los servicios más tradicionales de una barbería: el afeitado clásico. “No es un servicio que se demande mucho, pero no queremos que se pierda porque forma parte de la historia y de la esencia de la barbería”, explica.

Y así, entre clientes habituales, futbolistas y algún artista, la silla de Tximak sigue acumulando historias. Una de ellas, la de Mikel Merino, comenzó hace doce años, cuando un joven de 18 años que empezaba a jugar con Osasuna entró a cortarse el pelo junto a un amigo. Este verano ha vuelto a hacerlo tras alcanzar uno de los grandes hitos de su carrera futbolística: convertirse en campeón del mundo con la selección española. 

Solo que aquel adolescente llamado Mikel Merino se ha sentado esta vez en la misma peluquería de Pamplona convertido en campeón del mundo.