El Gobierno de María Chivite ha vuelto a certificar este domingo su absoluta desconexión moral con las víctimas del terrorismo. Al igual que ocurriera el año pasado, ni la presidenta navarra ni ninguno de los trece consejeros que integran el Ejecutivo foral han hecho acto de presencia en el emotivo homenaje rendido en la Plaza Eguzki de Berriozar al subteniente del Ejército de Tierra Francisco Casanova, asesinado por la banda terrorista ETA hace exactamente 26 años.
La ausencia del Gabinete socialista, sumada al plante habitual de los tres concejales del PSN en la localidad y de la corporación municipal encabezada por EH Bildu, vuelve a evidenciar el peaje político pagado para mantener los pactos de gobierno: silenciar el recuerdo a los amenazados y ejecutados por la banda para no incomodar a sus socios abertzales.
El acto, convocado por la asociación 'Vecinos de Paz', ha arrancado a las 19:00 horas con la tradicional misa en la parroquia de San Esteban para trasladarse posteriormente al monolito de la Plaza Eguzki.
Allí, ante familiares, miembros del Ejército, representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y dirigentes de la oposición (UPN, PP y Vox), la portavoz del colectivo, Maribel Vals, ha pronunciado un contundente discurso contra la amnesia institucional promovida por el Partido Socialista:
"Lo triste y vergonzoso es que los gobiernos de Sánchez y Chivite quieran que olvidemos y pasemos página. No podemos creer que aquel PSOE con el que plantábamos cara al terrorismo ahora esté gobernando con los proetarras. Qué horrible traición; perdieron la dignidad y pisotean la de las víctimas", ha denunciado con dureza Vals, haciendo un llamamiento expreso a las bases socialistas para que "alcen la voz en las urnas".
Asimismo, la portavoz ha recordado que la "hidra" del entorno terrorista sigue imponiendo su totalitarismo en las calles mediante la violencia y el miedo, haciendo referencia directa a la reciente agresión sufrida en una terraza de Berriozar por vecinos y niños que contemplaban un partido de la selección española: "Los cobardes siguen haciéndolo como siempre, en manada y con la cara cubierta", ha remarcado.
Rosalía Sáinz-Aja: "Se intenta blanquear la historia"
Por su parte, en un ambiente repleto de emoción, la viuda del militar, Rosalía Sáinz-Aja, y su hija Laura han vuelto a alzar la voz para exigir que las nuevas generaciones conozcan la verdad de lo ocurrido:
"Se intenta blanquear la historia y pasar página diciendo que hubo un conflicto político", ha advertido Sáinz-Aja, haciendo hincapié en que "aquí ha habido unas víctimas y unos verdugos que son los que mataban", al tiempo que ha reclamado justicia para esclarecer los más de 300 asesinatos de ETA aún impunes.
Tras los discursos, la hija del subteniente, Laura Casanova, ha interpretado junto a un grupo de joteros una emotiva pieza en recuerdo de su padre, previa a la tradicional ofrenda floral en la que ha participado también el expresidente del Gobierno foral Miguel Sanz. El Himno de España y el certamen de jotas 'Francisco Casanova' han cerrado una jornada que demostró que, pese al boicot de las instituciones gobernantes, Berriozar y la sociedad navarra no olvidan a Paco Casanova.