La noche de nervios de Osasuna en Getafe: depende de sí mismo, pero una derrota abre estos escenarios
El equipo rojillo depende de sí mismo en la última jornada, pero una derrota en el Coliseum abriría una noche de combinaciones peligrosas.
Osasuna no llega a Getafe con una calculadora complicada, pero sí con una presión enorme. Al equipo rojillo le basta con ganar o empatar en el Coliseum para cerrar la permanencia, pero una derrota abriría una noche de transistores, nervios y combinaciones en otros campos.
El conjunto navarro afronta el último partido con 42 puntos y con una ventaja decisiva: todavía depende de sí mismo. Puntuar ante el Getafe el sábado a las 21 horas significa seguir en Primera División. Perder, en cambio, obliga a mirar de inmediato a los partidos que se disputarán en horario unificado Girona-Elche, al Mallorca-Real Oviedo y al Real Betis-Levante.
Osasuna ha entrado en la última jornada con una frase flotando sobre el vestuario. Este martes, el club ha querido tocar la fibra de su afición con un vídeo cargado de imágenes de la temporada: celebraciones, sufrimiento, comunión con la grada y una cita de David Beriain, periodista navarro asesinado en abril de 2021 en Burkina Faso y osasunista convencido.
“Aquí no se rinde ni Dios. Aquí, el único orgullo y el único perdón posible es dejárselo todo en el campo, hasta el último minuto del último partido”, se escucha en el vídeo difundido por el club.
La frase llega en una semana de máxima tensión. Este miércoles está previsto que Braulio Vázquez, director deportivo de Osasuna, y el capitán Kike Barja comparezcan ante los medios antes de una cita que puede marcar el cierre de la temporada.
El escenario no invita precisamente a la comodidad. Osasuna visita el Coliseum con el reto de derribar una de las defensas más sólidas de LaLiga. El Getafe de Bordalás es el tercer equipo menos goleado del campeonato y vuelve a cruzarse en el camino rojillo en un campo especialmente incómodo.
La estadística pesa. Osasuna acumula 18 años sin ganar en territorio azulón. El balance de sus últimas doce visitas al feudo madrileño deja ocho derrotas y cuatro empates para los de Tajonar. La última victoria rojilla en Getafe se remonta al 30 de marzo de 2008, con goles de Miguel Flaño y Patxi Puñal.
A esa dificultad se suma la situación física de Víctor Muñoz. El jugador terminó el encuentro ante el Espanyol con una notable fatiga y, a falta de conocer su evolución definitiva, es duda para salir de inicio frente al conjunto madrileño.
La cuenta principal, sin embargo, es sencilla. Si Osasuna gana, alcanza los 45 puntos y certifica la salvación. Si Osasuna empata, llega a 43 puntos y también queda fuera de cualquier combinación peligrosa. Por eso, el equipo navarro sabe que un punto puede valer una temporada entera en Primera División.
El problema aparece solo en caso de derrota. Si Osasuna pierde en Getafe, la permanencia dejará de depender únicamente de lo que ocurra en el Coliseum. En ese escenario, el equipo rojillo necesitará que otros resultados no le arrastren a una combinación desfavorable.
El foco principal estará en el Girona-Elche. El Elche llega con los mismos 42 puntos que Osasuna, mientras que el Girona aparece por detrás con 40. Por eso, que el Girona no gane es una de las claves para que Osasuna pueda salvarse en caso de perder ante el Getafe.
También tendrá peso el Mallorca-Real Oviedo. El Mallorca parte con 39 puntos y todavía puede alcanzar los 42 si gana su partido. Esa victoria aumentaría la presión en la zona baja y podría llevar a escenarios de empate múltiple en los que Osasuna debe vigilar cada detalle.
El tercer partido decisivo será el Real Betis-Levante. El Levante también aparece con 42 puntos, igualado con Osasuna y Elche. Una derrota del conjunto valenciano podría beneficiar a los rojillos si el equipo navarro no suma en Getafe, siempre dependiendo de cómo queden los demás marcadores.
La situación resumida para Osasuna tiene dos caminos muy distintos. Si gana o empata, se salva sin mirar a nadie. Si pierde, necesita que al menos uno de los dos, Girona o Mallorca, no gane su partido. Esa es la línea que separa la tranquilidad matemática de una noche de cuentas cruzadas.
La combinación más peligrosa aparece con un cuádruple empate a 42 puntos. En ese caso, Osasuna saldría perjudicado y se vería arrastrado a Segunda División junto al Mallorca y el ya descendido Oviedo. Por eso, el conjunto rojillo quiere evitar cualquier dependencia externa.
Osasuna llega, además, en su peor dinámica reciente. El equipo no ha conseguido ganar en sus tres últimos partidos y ha encadenado derrotas dolorosas. Ha caído ante el Atlético de Madrid y el Espanyol de manera consecutiva después de perder en casa del Levante en un partido para olvidar.
Esa racha ha llevado al equipo navarro a jugarse la salvación en la última jornada. No es una situación habitual desde su regreso a Primera División, y por eso el partido en Getafe se presenta como una prueba de personalidad, nervios y madurez competitiva.
El Getafe tampoco llega sin objetivos. El conjunto madrileño se juega sus opciones de acceder a puestos europeos, de modo que Osasuna no se encontrará con un rival liberado. El partido nace cargado de tensión por los dos lados.
Para Osasuna, todo empieza por una idea sencilla: no necesita una carambola si hace su trabajo. Un empate basta. Una victoria lo cierra todo. La derrota, en cambio, abre una puerta peligrosa que lleva directamente a Girona, Mallorca y Sevilla, donde se decidirá parte del futuro rojillo.
Las cuentas de Osasuna para salvarse
Osasuna se salva si gana en Getafe y alcanza los 45 puntos.
Osasuna se salva si empata en Getafe y llega a los 43 puntos.
Osasuna se salva si pierde en Getafe, pero al menos uno de los dos, Girona o Mallorca, no gana su partido.
Osasuna desciende si pierde en Getafe, gana el Girona al Elche y gana el Mallorca al Real Oviedo.
En caso de empate a puntos, el escenario queda así: si empatan Mallorca y Osasuna, baja el Mallorca.
Si empatan Mallorca, Levante y Osasuna, baja el Mallorca.
Si empatan Mallorca, Elche y Osasuna, bajan Osasuna y Elche.
Si empatan Mallorca, Levante, Elche y Osasuna, bajan Osasuna y Mallorca.
La permanencia de Osasuna pasa primero por Getafe. En el Coliseum, un punto puede evitar cualquier sobresalto. Sin él, la salvación quedará pendiente de otros campos en una última jornada de Liga preparada para el sufrimiento.