PAMPLONA

Pamplona ya tiene 21 propuestas para transformar el Monumento a los Caídos y sólo cinco tendrán premio

Vista del Monumento a los Caídos. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA

El jurado del concurso internacional elegirá hasta cinco ideas premiadas con 20.000 euros antes de abrir una fase de exposición pública y aportaciones ciudadanas.

Veintiuna propuestas optan ya a transformar el Monumento a los Caídos de Pamplona en un futuro Museo Memorial, dentro del concurso internacional de arquitectura impulsado por el Ayuntamiento. El proceso ha cerrado su plazo de presentación con 21 ideas anónimas y entra ahora en una fase clave, en la que un jurado deberá escoger un máximo de cinco proyectos.

Ese jurado ha celebrado este miércoles su primera reunión para constituirse formalmente y proceder a la apertura de las propuestas. Las ideas presentadas se han entregado mediante el sistema de plicas, por lo que su autoría sigue siendo desconocida en esta fase inicial del concurso.

El siguiente paso será la evaluación técnica y conceptual de cada una de las propuestas. De esa criba saldrán hasta cinco candidaturas finalistas, que recibirán 20.000 euros cada una, IVA incluido, como premio por haber superado esta primera selección.

El jurado está formado por diez personas y lo preside el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron. La vicepresidencia recae en el concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, Joxe Abaurrea.

Como vocales participan la vicepresidenta y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Gobierno de Navarra, Ana Ollo; el director general de Memoria y Convivencia, Martín Zabalza; la gerente de Urbanismo del Ayuntamiento, Pilar Pardo; y la directora del Área de Proyectos, Maialen Ariz. También forman parte del jurado la experta en memoria histórica Nuria Ricart, la arquitecta Carme Pinós y el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra.

La secretaría del jurado corre a cargo de la letrada de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona, Nekane Agreda. Además, participan con voz, pero sin voto, el concejal de Ciudad Habitable y Sostenible, Borja Izaguirre; la directora de Planeamiento, Cristina Arregui; la directora de Gestión Urbanística, Amaia Anaut; y la jefa del Servicio de Proyectos, Soledad Castiella.

El jurado deberá explicar de forma colegiada los motivos por los que considera que las propuestas premiadas merecen esa distinción. Aun así, cualquier miembro podrá emitir votos particulares si así lo considera oportuno.

Las ideas seleccionadas no pasarán directamente a la adjudicación final. Antes, se expondrán a la ciudadanía, que podrá conocerlas y aportar sugerencias y valoraciones. Con ese material, el Ayuntamiento elaborará después las bases de un procedimiento negociado entre las propuestas elegidas para adjudicar la redacción del proyecto de ejecución.

El objetivo del concurso es convertir el Monumento a los Caídos en un espacio de memoria democrática y de denuncia del fascismo. La intención es que el edificio pase a tener una nueva lectura pública como Museo Memorial, desligada del simbolismo que ha mantenido hasta ahora.

Además de actuar sobre el propio monumento, las propuestas debían abordar también su entorno urbano. En concreto, el concurso incluye la plaza de la Libertad, la parte posterior del parque de Serapio Esparza y las calles colindantes, con la idea de hacer más permeable la conexión entre el Ensanche y Lezkairu.

Uno de los ejes principales del concurso es precisamente esa doble transformación: por un lado, la resignificación simbólica del edificio; y por otro, la mejora del espacio público que lo rodea. El Ayuntamiento busca así una intervención que no se limite al inmueble, sino que reordene y reinterprete una zona muy sensible de Pamplona.

Para valorar las propuestas, el jurado tendrá en cuenta varios criterios. La adecuación de la idea al objetivo de desactivar simbólicamente el monumento y convertirlo en objeto de musealización podrá recibir hasta 27 puntos.

Otros 27 puntos se reservarán para evaluar la adecuación arquitectónica y funcional del futuro Museo Memorial. A esa misma puntuación máxima podrá aspirar la propuesta sobre la nueva conformación del espacio público.

Por último, la viabilidad técnica y económica de cada proyecto se valorará con hasta 19 puntos. En total, el concurso suma 100 puntos, y el jurado podrá dejarlo desierto si ninguna propuesta alcanza al menos 30.

Las cinco mejores ideas, o un número inferior si así se decide, pasarán a una segunda fase centrada en la participación ciudadana. Esa etapa incluirá una exposición pública de las propuestas seleccionadas, que serán presentadas por sus propios autores.

Después llegará la tercera fase, un procedimiento negociado sin convocatoria de licitación en el que podrán participar las propuestas finalistas. En ese momento se concretarán las condiciones técnicas y económicas teniendo en cuenta tanto la valoración del jurado como las aportaciones recogidas en las fases anteriores.

Las bases del concurso exigían además que todos los proyectos respetaran las determinaciones recogidas en el Catálogo del Plan Municipal de Pamplona para el edificio y su entorno. Esa obligación responde al grado de protección patrimonial que tiene asignado el conjunto.

Junto a ello, las propuestas debían incorporar los criterios del Acuerdo Político para la Transformación del denominado Monumento a los Caídos y creación del Centro de Interpretación Maravillas Lamberto, aprobado por el Pleno municipal el 6 de febrero de 2025. También debían seguir las directrices sobre el contenido del futuro museo recogidas en el informe del comité de expertos y expertas presentado en octubre de 2025.