POLÍTICA

Diez meses de bloqueo y 9 millones sin pagar: los informes que han llevado a la nueva licitación de Velate

La presidenta María Chivite aplaude las obras del túnel de Velate, en presencia del consejero Óscar Chivite y otros miembros del Gobierno. ARCHIVO

El Gobierno navarro reconstruye la sucesión de informes y decisiones desde noviembre de 2025 y prevé que una nueva adjudicataria retome los trabajos durante 2027.

Las obras de Velate afrontan un nuevo escenario después de que el Gobierno de Navarra haya decidido encaminar la resolución del contrato actual y preparar una nueva licitación. El Ejecutivo prevé sacar a concurso los trabajos pendientes "en pocos meses" para que una nueva adjudicataria pueda retomarlos durante 2027.

La decisión llega después de diez meses marcados por el reparo suspensivo de la Intervención General, la continuidad de los trabajos por motivos de seguridad y la imposibilidad jurídica de pagar mediante la figura del enriquecimiento injusto las nuevas unidades ejecutadas fuera del proyecto original.

El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, ha detallado en el Parlamento de Navarra la cronología técnica y administrativa que ha llevado al Ejecutivo hasta este punto. El Gobierno trabaja ahora en actualizar el proyecto inicial para adaptarlo a la situación real en la que han quedado las obras de Velate.

Uno de los momentos determinantes se produjo el 26 de noviembre de 2025. Ese día, la Intervención General emitió un informe de fiscalización con un reparo suspensivo al expediente correspondiente al modificado número 1 del contrato.

La Dirección General de Obras Públicas aceptó el reparo. Posteriormente, el 24 de diciembre, manifestó su intención de concluir la tramitación del modificado "en cuanto sea posible".

Sin embargo, apenas una semana después se adoptó una decisión que ha condicionado el desarrollo posterior del proyecto. El 31 de diciembre, Obras Públicas emitió un escrito que permitía continuar ejecutando los trabajos conforme a la solución técnica incluida en el modificado mientras finalizaba su tramitación.

El argumento utilizado fue evitar un grave perjuicio para el interés público. Óscar Chivite ha explicado que, desde el punto de vista técnico, ya no era posible regresar a la solución contemplada en el proyecto original después de haber comenzado la excavación de aproximadamente dos kilómetros de túnel.

Las obras de Velate siguieron adelante desde entonces. No obstante, las certificaciones y los pagos realizados a la adjudicataria se mantuvieron exclusivamente dentro de los precios y unidades del proyecto inicialmente adjudicado.

Un segundo informe de Intervención en junio

El siguiente episodio relevante llegó el 17 de junio de 2026. La Intervención General emitió entonces un informe de omisión de fiscalización respecto a aquella orden de continuidad dictada por Obras Públicas el 31 de diciembre.

Según la explicación ofrecida por Óscar Chivite, Intervención justificó ese informe en el desconocimiento de ese trámite. Obras Públicas respondió mediante un informe de "no conformidad".

La Dirección General defendió que Intervención había tenido conocimiento durante el proceso tanto de la evolución de los trabajos como del método que se estaba utilizando para la excavación y el sostenimiento del túnel.

Dos días después, el 19 de junio, se produjo otro de los hitos de las obras de Velate: el cale del túnel. Las excavaciones realizadas desde las bocas norte y sur quedaron conectadas.

Chivite ha defendido que culminar esta fase resultaba necesario por razones de seguridad. El objetivo, según su explicación, era evitar posibles derrumbes en una infraestructura cuyo sostenimiento todavía no había quedado completamente terminado.

Más de 9 millones fuera del proyecto original

Mientras continuaban las obras, el Gobierno de Navarra comenzó a buscar en junio una fórmula que permitiera afrontar el pago de las unidades nuevas que se habían ejecutado y que no figuraban en el proyecto adjudicado.

A fecha de 28 de julio de 2026, esas unidades alcanzaban un importe de 9.009.770,85 euros. Esa cantidad no había sido incorporada a las certificaciones ni abonada a la UTE adjudicataria, que había reclamado su pago en las diferentes certificaciones.

En aquel momento estaba ejecutado el 52,16% del proyecto adjudicado, tomando como referencia sus precios originales. El Gobierno había abonado hasta entonces algo más de 38,04 millones de euros.

Quedaban todavía por ejecutar trabajos incluidos en el proyecto inicial por valor de 36,4 millones de euros, equivalentes al 47,84% del contrato adjudicado. A estas cantidades se añadía el problema de las nuevas unidades ejecutadas fuera del proyecto.

Para intentar resolver esta situación, los departamentos implicados comenzaron a tramitar una certificación extraordinaria. La fórmula analizada fue recurrir a la doctrina jurídica de la prohibición del enriquecimiento injusto.

El informe jurídico que cerró la vía del pago

Esta alternativa quedó descartada el 7 de septiembre de 2026. La Asesoría Jurídica del Gobierno de Navarra emitió un informe desfavorable al considerar que no se cumplían los requisitos necesarios para recurrir a la figura del enriquecimiento injusto.

Ese pronunciamiento abrió definitivamente un nuevo escenario para las obras de Velate. Obras Públicas comenzó entonces a analizar tres posibilidades para decidir cómo continuar con una infraestructura que se encontraba aproximadamente a mitad de ejecución.

La primera opción consistía en suspender temporalmente las obras. La segunda pasaba por resolver unilateralmente el contrato y la tercera contemplaba alcanzar un acuerdo con la UTE para poner fin a la relación contractual mediante el desistimiento de ambas partes.

Después de analizar las alternativas y mantener contactos con la adjudicataria, el Ejecutivo navarro ha optado por iniciar la tramitación de esta última opción. Según Óscar Chivite, la voluntad trasladada por la UTE ha sido de "entendimiento".

El objetivo del Gobierno es dar una salida "ordenada" al actual contrato. La resolución no elimina, sin embargo, la necesidad de determinar qué trabajos se han ejecutado y cuáles son las obligaciones económicas pendientes, además de realizar la correspondiente liquidación contractual.

Una nueva licitación para acabar Velate

La Dirección General de Obras Públicas trabaja ya en la preparación de una nueva licitación de las obras de Velate. Para ello deberá actualizar el proyecto original y adaptarlo al estado actual de una infraestructura que ya tiene más de la mitad de los trabajos inicialmente adjudicados ejecutados.

La previsión trasladada por el consejero es que la nueva licitación pueda ponerse en marcha "en pocos meses". El calendario manejado por el Ejecutivo permitiría que las obras pendientes fueran retomadas por una nueva adjudicataria durante 2027.