POLÍTICA

Vox critica que Navarra prolongue la moratoria del biometano: "El Gobierno no decide y vuelve a aplazar el problema"

Emilio Jiménez, parlamentario de Vox. PABLO LASAOSA

Emilio Jiménez acusa al Gobierno de Navarra de aplazar la regulación y reclama límites de capacidad, distancias y controles para los residuos y las plantas de biometano.

La moratoria de las plantas de biometano en Navarra ha provocado este jueves las críticas de Vox en el Parlamento foral. Su portavoz, Emilio Jiménez, ha rechazado prolongar las restricciones hasta 2028 y ha advertido de que su formación se opone a convertir la Ribera en "un polígono de residuos importados".

Jiménez ha cargado contra la proposición impulsada por EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin y ha justificado el voto contrario de Vox. El Pleno del Parlamento de Navarra ha aprobado finalmente la ampliación de la moratoria hasta el 31 de diciembre de 2028, con el apoyo de UPN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, las abstenciones de PSN y PPN y el voto en contra de Vox.

El portavoz de Vox ha centrado buena parte de sus críticas en la falta de un marco regulador después de meses de trabajos, estudios y reuniones. A su juicio, el retraso no demuestra que sean necesarios otros dos años de moratoria, sino que el Gobierno de Navarra no ha sido capaz de adoptar una decisión.

La modificación de la Ley Foral 17/2020, reguladora de las actividades con incidencia ambiental, impide durante este periodo la tramitación de determinados nuevos proyectos de biometanización. También mantiene paralizados algunos expedientes mientras Navarra trabaja en una regulación específica para este tipo de instalaciones.

Según la proposición, quedan afectadas las plantas que gestionen residuos procedentes de terceros y determinados proyectos de gran capacidad que continuaban en fase de autorización. Por el contrario, se contemplan excepciones para instalaciones de autogestión inferiores a 25.000 toneladas anuales y para proyectos públicos vinculados, entre otros ámbitos, al quinto contenedor o a la depuración de aguas.

Jiménez ha rechazado que esta prórroga permita ordenar adecuadamente la implantación de las plantas de biometano en Navarra. "Lo que hace es alargar hasta finales de 2028 una moratoria que ya se vendió como provisional y convertirla en un stop de tres años", ha señalado.

El parlamentario ha recordado además que Vox ya se posicionó contra la anterior moratoria. En esta ocasión, ha considerado que la nueva regulación es "más larga, más selectiva" y mantiene, según ha afirmado, planteamientos relacionados con la emergencia climática, la economía circular y el consenso con las plataformas contrarias a algunos proyectos.

Otro de los puntos cuestionados por Jiménez han sido las excepciones previstas para determinadas instalaciones. El portavoz ha criticado que queden fuera algunas plantas pequeñas de autogestión y proyectos públicos, mientras se mantienen las restricciones sobre otras iniciativas privadas.

"El inversor privado espera; Nilsa y el quinto contenedor siguen. Eso no es igualdad de trato. Es que lo institucional pase y lo demás se atasque", ha afirmado durante su intervención en el Parlamento de Navarra.

A pesar de su oposición a la moratoria, Jiménez ha reconocido la existencia de problemas vinculados a la concentración de grandes proyectos de biometano en Navarra. Ha mencionado especialmente los casos en los que varias instalaciones se encuentran próximas entre sí o plantean capacidades superiores a los residuos generados en su entorno.

En ese escenario, el portavoz de Vox ha citado como principales preocupaciones el aumento del tráfico de camiones, los posibles olores y digestatos y la respuesta de los municipios afectados. También ha asegurado que existen localidades cuyos vecinos consideran que no han sido suficientemente escuchados.

Jiménez ha defendido que estos problemas deberían afrontarse mediante una regulación que establezca tamaños máximos, distancias y trazabilidad de los residuos. También ha reclamado controles sobre el destino de los materiales resultantes y sobre su aplicación posterior en terrenos agrícolas.

"Este Gobierno lleva meses de comisión, de escucha y de estudios. Si no ha sacado el marco, no es porque falten dos años más de moratoria. Es porque no decide", ha sostenido el portavoz parlamentario.

También ha acusado al Ejecutivo foral y a los grupos que han defendido la medida de mantener posiciones contradictorias sobre el biogás y el biometano. "Los mismos que hablan de transición ecológica impulsan el biogás cuando conviene y lo paran cuando sale la foto en el pueblo. Un día Agenda del Biogás 2030 y, al siguiente, moratoria integral", ha señalado.

La posición defendida por Vox distingue entre las grandes plantas industriales y aquellas instalaciones destinadas principalmente a gestionar los residuos generados por una explotación agraria. Jiménez ha asegurado que su grupo no quiere que una granja que trata sus propios residuos quede sometida a las mismas condiciones que una instalación industrial de gran capacidad.

"Vox no está a favor de convertir la Ribera en un polígono de residuos importados", ha afirmado. Al mismo tiempo, ha defendido que una explotación ganadera que gestiona sus propios residuos debe recibir un tratamiento normativo diferente al de una planta que pueda procesar alrededor de 150.000 toneladas.

Por este motivo, Jiménez ha reclamado que la regulación de las plantas de biometano en Navarra concrete ya cuestiones como el origen de los residuos, los límites de capacidad, las distancias respecto a los núcleos habitados, los accesos para vehículos pesados y el control de los olores.

El portavoz de Vox ha pedido finalmente que la regulación busque proteger tanto a los vecinos de las zonas afectadas como a los ganaderos que necesitan gestionar los residuos de sus explotaciones, frente a una ampliación general de la moratoria hasta finales de 2028.