SOCIEDAD

Dos nuevas herramientas de IA buscan mejorar la seguridad de los pacientes en la Clínica Universidad de Navarra

De izda. A dcha.: Mónica Vázquez, líder del proyecto NRC y directora del Área de Desarrollo Profesional e Investigación en Enfermería; Jesús Sanz, presidente de ANDE; Carmen Rumeu, directora corporativa de Enfermería de la Clínica; Mercedes Ferro, vicepresidenta de ANDE; Blanca Fernández, secretaria de ANDE; y Cristina Oroviogoicoechea, directora del Área de Desarrollo de la Práctica e Innovación en Enfermería.
La investigación enfermera también ha presentado avances en inteligencia artificial, atención a pacientes con problemas digestivos y acompañamiento a familias en situaciones de duelo.

La Clínica Universidad de Navarra ha presentado nuevos proyectos de investigación que exploran el uso de la realidad virtual para reducir la ansiedad infantil ante los tratamientos de protonterapia. También se han abordado iniciativas para mejorar la atención a pacientes con dificultades para tragar y el acompañamiento a familias que atraviesan un duelo perinatal.

Estas propuestas han formado parte de la IV Jornada ANDE-Nursing Research Challenge, celebrada los días 20 y 21 de octubre de 2026 en Pamplona y Madrid. El encuentro ha reunido a más de 300 participantes y ha permitido presentar 18 proyectos de investigación destinados a mejorar los cuidados sanitarios.

La jornada se ha desarrollado bajo el lema "La inteligencIA del cuidado: evidencia e IA centradas en la persona". Durante las sesiones, los profesionales han compartido experiencias sobre investigación, innovación y nuevas herramientas tecnológicas aplicadas a la asistencia sanitaria.

El encuentro también ha servido para analizar los cuatro años de trayectoria del Nursing Research Challenge, una iniciativa de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE) que busca impulsar la investigación entre los profesionales de enfermería y trasladar sus resultados a la atención diaria de los pacientes.

Carmen Rumeu, directora corporativa de Enfermería de la Clínica Universidad de Navarra, ha destacado la importancia de "generar evidencia sobre el impacto de los cuidados en los pacientes y sus familias ante la creciente complejidad asistencial y los avances de la práctica clínica".

En estos cuatro años, el centro sanitario, con sedes en Pamplona y Madrid, ha reforzado un modelo que incorpora la investigación a la actividad asistencial. El objetivo es que los problemas y necesidades detectados durante el cuidado de los pacientes puedan convertirse en nuevas líneas de estudio.

Mónica Vázquez, directora corporativa del Área de Desarrollo Profesional e Investigación en Enfermería y responsable del proyecto en la Clínica, ha explicado que esta iniciativa ha permitido transformar las preguntas que surgen junto al paciente en conocimiento útil para mejorar la atención sanitaria.

"El Nursing Research Challenge ha impulsado que las preguntas que surgen junto al paciente se transformen en conocimiento y se traduzcan en mejores cuidados, conectando la investigación con la práctica asistencial", ha señalado.

Este trabajo también ha recibido reconocimiento internacional. Por cuarto año consecutivo, la Clínica Universidad de Navarra ha sido la única organización española embajadora del World Evidence-Based Healthcare Day, una iniciativa internacional centrada en la atención sanitaria basada en la evidencia científica.

Entre los proyectos presentados en la jornada ha destacado el desarrollo de dos agentes inteligentes basados en inteligencia artificial para mejorar la preparación de procedimientos médicos y reforzar la seguridad de los pacientes.

La iniciativa ha partido del Laboratorio de Electrofisiología de la Clínica, en colaboración con profesionales de Sistemas de Información. El proyecto ha sido impulsado por Graciela López González, Cristina Díaz y Julen Aja Gómez.

Una de las herramientas, denominada Briefing, permite organizar la información de las reuniones de planificación y convertirla en documentos estructurados. La segunda, llamada Agente Sedación, ayuda a identificar factores de riesgo y otros aspectos relevantes antes de administrar sedación a un paciente.

La investigación enfermera también ha abordado la relación entre la salud digestiva y el bienestar emocional. En este ámbito, Beatriz Osés Ferrer, enfermera del Departamento de Digestivo, ha incorporado nuevas herramientas para evaluar la ansiedad y la depresión de determinados pacientes.

En concreto, ha comenzado a utilizar la escala HADS, que permite medir estos síntomas al inicio y al final de un programa de coaching enfermero. La medida responde a una investigación que ha puesto de relieve la importancia de atender el bienestar emocional de las personas con trastornos de la interacción intestino-cerebro.

Además de las aplicaciones de la inteligencia artificial, las investigaciones presentadas en Pamplona y Madrid han explorado otras posibilidades para mejorar la experiencia de los pacientes. Entre ellas figuran la realidad virtual aplicada a la protonterapia infantil, las intervenciones relacionadas con la disfagia y el apoyo a familias durante el duelo perinatal.

La jornada también ha abordado las dificultades que encuentran los profesionales sanitarios para desarrollar investigaciones mientras mantienen su actividad asistencial. En este sentido, Carmen Rumeu ha defendido la necesidad de proporcionar "tiempo, formación y apoyo del liderazgo" para fortalecer las competencias investigadoras de los equipos.

Por su parte, Verónica Tíscar, responsable de I+D+i de la OSI Bilbao Basurto de Osakidetza y creadora del Nursing Research Challenge, ha recordado que la iniciativa comenzó en 2021 y que actualmente está presente en organizaciones sanitarias de España y Perú.

Tíscar ha subrayado que el principal desafío consiste en conseguir que la investigación no dependa únicamente de la implicación personal de los profesionales, sino que forme parte de la propia estructura y funcionamiento de las organizaciones sanitarias.

"El reto es que la investigación deje de depender exclusivamente del esfuerzo individual y se convierta en una competencia de las organizaciones, capaz de transformar la práctica clínica, mejorar los resultados en salud y generar valor para las personas y el sistema sanitario", ha explicado.

Finalmente, Mercedes Ferro, vicepresidenta de ANDE y directora del proyecto, ha defendido la importancia del liderazgo enfermero, la disponibilidad de tiempo específico para investigar y el apoyo metodológico para aplicar los resultados científicos.

"No es suficiente con mejorar los cuidados de salud; hay que conseguir que pacientes y familias perciban y se beneficien al máximo de las mejoras aplicadas a la práctica del cuidado", ha señalado Ferro.