La Clínica Universidad de Navarra ha alcanzado el puesto 29 de la clasificación World’s Best Smart Hospitals que elaboran la revista estadounidense Newsweek y Statista. El centro ha escalado 49 posiciones en un solo año y acumula una mejora de 106 puestos desde 2023.
El hospital se ha convertido así en el tercer centro español mejor situado en este ranking internacional, únicamente por detrás del Hospital Universitario La Paz de Madrid, en el puesto 24, y del Hospital Clínic de Barcelona, que ocupa el 28. Además, la Clínica Universidad de Navarra se mantiene como el primer hospital no público de España en esta clasificación.
El ranking World’s Best Smart Hospitals analiza la aplicación de tecnologías avanzadas en la asistencia sanitaria, entre ellas la inteligencia artificial, la robótica, la telemedicina o la automatización. La clasificación no solo tiene en cuenta el equipamiento disponible, sino también su integración en la actividad médica, la formación de los profesionales y los sistemas utilizados para evaluar sus resultados.
"Detrás de esta evolución hay años de trabajo y una apuesta por la innovación que implica a profesionales de distintas áreas del hospital", ha explicado Luis Gaytán de Ayala, director de Proyectos Estratégicos de la Clínica Universidad de Navarra.
Gaytán de Ayala ha señalado que el objetivo no pasa por "incorporar tecnología por sí misma", sino por aprovecharla para ofrecer una medicina más precisa, segura y personalizada, avanzar en investigación y mejorar la experiencia de los pacientes.
En los últimos años, la Clínica Universidad de Navarra ha incorporado diferentes tecnologías diagnósticas y terapéuticas. Entre ellas figuran los equipos de resonancia magnética con inteligencia artificial, diseñados para optimizar las exploraciones y mejorar la calidad de las imágenes obtenidas.
El hospital también dispone de la tecnología Photon Counting, una nueva generación de tomografía computarizada que permite obtener imágenes de mayor resolución. Este sistema ofrece un mayor detalle anatómico y puede facilitar la identificación y caracterización de determinadas lesiones.
En el ámbito quirúrgico, el centro ha ampliado sus posibilidades con el sistema robótico Da Vinci Single Port. Esta tecnología permite realizar determinadas operaciones complejas a través de una única incisión.
La innovación también se ha extendido al tratamiento del cáncer. La Clínica ha reforzado sus capacidades con el MR Linac, un acelerador lineal integrado con resonancia magnética que permite observar los tejidos durante la administración de la radioterapia y adaptar el tratamiento a la anatomía de cada paciente.
A esta tecnología se ha sumado su actividad en protonterapia, una modalidad de radioterapia de alta precisión. Este procedimiento permite reducir la exposición de los tejidos sanos que rodean la zona tratada en determinados pacientes.
El proceso de transformación tecnológica del hospital también incluye herramientas digitales para los pacientes. Estas soluciones buscan simplificar trámites, facilitar el acceso a la información clínica y mejorar la comunicación con el centro y sus profesionales.
La Clínica Universidad de Navarra trabaja además en la digitalización de los procesos clínicos y administrativos, con el objetivo de reducir tiempos, minimizar posibles errores y facilitar el trabajo de los profesionales sanitarios.
"El reto de los próximos años es que toda esta innovación funcione de manera integrada", ha añadido Gaytán de Ayala. A su juicio, un hospital inteligente no es únicamente aquel que cuenta con equipamientos avanzados, sino el que consigue coordinar tecnología, datos y profesionales para mejorar la asistencia.
Por su parte, Carmen Rumeu, directora del Área de Experiencia del Paciente de la Clínica, ha subrayado que los avances tecnológicos no pueden sustituir la relación entre el profesional sanitario y el paciente.
"Queremos que la innovación nos ayude a cuidar mejor, a escuchar más, a facilitar los procesos y a acompañar a las personas en momentos en los que muchas veces se encuentran especialmente vulnerables", ha explicado Rumeu.
La directora del Área de Experiencia del Paciente también ha defendido que la humanización de la asistencia debe formar parte de la innovación tecnológica. "Un avance es verdaderamente importante cuando, además de mejorar un diagnóstico o un tratamiento, ayuda a que el paciente se sienta más seguro y mejor acompañado", ha concluido.