SOCIEDAD

La empresa de Arre que lleva 20 años ofreciendo soluciones para hacer pan y bollería sin gluten

Un bizcocho elaborado con el mix sin gluten de Glutestop. GLUTESTOP

La firma navarra lleva más de 20 años desarrollando mezclas sin gluten con certificaciones de seguridad y formatos adaptados a panaderías, obradores, reposterías y uso doméstico.

Glutestop se ha hecho un hueco desde Navarra en un sector cada vez más demandado: el de la alimentación sin gluten. La empresa lleva más de 20 años dedicada a la elaboración y distribución de mezclas de alta calidad pensadas para panaderías, reposterías, obradores y también para quienes preparan sus recetas en casa.

La firma navarra ha centrado buena parte de su trabajo en un objetivo muy concreto: ofrecer soluciones que permitan elaborar productos sin gluten sin renunciar a la calidad, al sabor ni a la textura. En un mercado donde cada vez se valora más la seguridad alimentaria, pero también el resultado final del producto, esa combinación se ha convertido en una de sus principales señas de identidad.

El producto más destacado de la empresa es su mix panificable sin gluten, una mezcla concebida para elaborar panes, repostería, hojaldres y todo tipo de masas. Se trata de una propuesta que busca responder a distintas necesidades con una sola base, lo que aporta comodidad y margen de trabajo tanto en el ámbito profesional como en el doméstico.

Uno de los aspectos que más destaca la marca es la versatilidad de ese mix. A partir de una misma mezcla, se pueden preparar panes, bollería, bizcochos, masas de pizza o incluso hojaldres. Esa amplitud de usos permite adaptarse a clientes muy distintos y facilita que el producto tenga aplicación real en negocios especializados, pero también en hogares que buscan preparar recetas sin gluten con mayores garantías.

Otro de los pilares de Glutestop es la seguridad alimentaria. La empresa trabaja con materias primas seleccionadas y cuenta con certificaciones como ELS (FACE) e IFS Food, que avalan sus procesos y garantizan un control riguroso en todas las fases de producción. En un producto dirigido a personas que necesitan o buscan una dieta sin gluten, esa fiabilidad resulta clave.

La compañía subraya además que su mezcla está pensada para conseguir resultados profesionales. La textura, la consistencia y el sabor forman parte de la propuesta de valor de una marca que ha ido acumulando experiencia durante más de dos décadas. No se trata solo de eliminar el gluten, sino de conseguir que el producto final mantenga unas condiciones atractivas para quien lo consume.

La empresa ha organizado su oferta en dos formatos distintos para responder mejor a cada perfil de cliente. Por un lado, comercializa un formato profesional de 25 kilos, dirigido a panaderías, reposterías, obradores y negocios que necesitan rendimiento y regularidad. Por otro, dispone de un formato hogar de 5 kilos, pensado para uso doméstico y para personas que quieren preparar en casa panes, bollería y masas sin gluten.

Ese doble enfoque refleja también la evolución que ha seguido la firma en estos años. Glutestop trabaja desde Navarra, pero distribuye en toda España, con la intención de acercar este tipo de alimentación a más personas y facilitar el día a día tanto a profesionales como a consumidores particulares.

En un contexto en el que la alimentación sin gluten ha ganado peso y presencia, la experiencia acumulada se ha convertido en uno de los grandes valores diferenciales de la empresa navarra. Su trayectoria, su apuesta por la calidad certificada y la amplitud de usos de su mezcla panificable le han permitido consolidarse como una marca especializada en un segmento muy concreto, pero cada vez más relevante.

Desde Navarra, Glutestop ha basado su crecimiento en una idea sencilla: ofrecer una solución sin gluten que no obligue a elegir entre seguridad y resultado. Esa apuesta por unir control, versatilidad y calidad explica buena parte del recorrido de una empresa que lleva más de 20 años desarrollando productos para profesionales y hogares de toda España.