El estreno mundial que mira a Navarra: Volkswagen presenta el innovador modelo que se producirá en la planta de Pamplona
El nuevo modelo compacto llegará con hasta 426 kilómetros de autonomía, tres niveles de potencia y tecnologías reservadas hasta ahora a vehículos de categorías superiores.
El Volkswagen ID. Cross, el nuevo SUV compacto totalmente eléctrico que se fabricará en la planta de Volkswagen Navarra, ha sido presentado en Wolfsburg. El modelo llegará al mercado con un precio de acceso de 25.600 euros y una autonomía máxima de 426 kilómetros.
El estreno mundial ha tenido una relevancia especial para Navarra, ya que el nuevo vehículo se incorporará a la producción de la fábrica de Landaben, en Pamplona. La preventa ha comenzado coincidiendo con la presentación, aunque inicialmente solo se podrán encargar determinadas versiones en algunos mercados.
El nuevo ID. Cross forma parte de la generación de coches pequeños y compactos eléctricos con la que Volkswagen pretende reforzar su oferta. En esta nueva familia también se encuentran el ID. Polo y el ID. Polo GTI.
Thomas Schäfer, consejero delegado de la marca Volkswagen, ha destacado que el vehículo combina “experiencia tecnológica, un diseño limpio, soluciones impresionantes y sofisticadas, y auténticas cualidades polivalentes”. Según ha explicado, todo ello se ha planteado con una relación calidad-precio que puede favorecer una nueva historia de éxito para la compañía.
El modelo que se fabricará en Volkswagen Navarra mide 4,15 metros de largo, 1,58 metros de alto y 1,79 metros de ancho. Su distancia entre ejes alcanza los 2,60 metros, unas dimensiones pensadas para ofrecer espacio para cinco pasajeros.
La utilización de la plataforma eléctrica MEB+ ha permitido aprovechar mejor el interior que en el T-Cross con motor de combustión. El maletero ofrece 475 litros de capacidad, 20 litros más que el modelo de gasolina, además de un espacio adicional situado bajo el suelo.
El Volkswagen ID. Cross también cuenta con un pequeño maletero delantero bajo el capó, conocido como frunk, con otros 25 litros. Este compartimento se ha diseñado principalmente para guardar el cable de carga y otros objetos de pequeño tamaño.
Volkswagen ha apostado por un diseño limpio y atemporal, basado en el lenguaje denominado Pure Positive. Entre sus elementos más reconocibles aparecen el techo alargado, el robusto pilar trasero y las firmas luminosas situadas en la parte delantera y trasera.
El equipamiento opcional permitirá incorporar faros matriciales IQ.LIGHT, pilotos traseros LED tridimensionales y barras de iluminación que recorren el vehículo. También se podrán incluir los logotipos de Volkswagen iluminados tanto en el frontal como en la parte trasera.
El interior ha sido concebido para ofrecer una sensación acogedora mediante materiales de alta calidad, superficies revestidas de tela y asientos orientados al confort. El salpicadero, los botones, los tiradores y los mandos han recibido un tratamiento específico para mejorar su aspecto y su tacto.
El sistema digital está formado por el Digital Cockpit Pro, con una pantalla de 10,25 pulgadas, y una pantalla táctil central de 12,9 pulgadas. Ambos elementos se han colocado sobre una misma línea horizontal para facilitar la consulta de la información y el manejo del vehículo.
Una de las funciones más llamativas permite transformar el cuadro digital con una apariencia inspirada en el Volkswagen Golf de primera generación. En este modo aparecen un velocímetro clásico y un indicador que muestra la potencia utilizada o el consumo de energía, con un diseño inspirado en los años ochenta.
El nuevo Volkswagen ID. Cross utilizará el motor eléctrico APP290 y estará disponible con tres niveles de potencia. Las versiones anunciadas ofrecerán 85 kW, 99 kW y 155 kW, equivalentes a 116, 135 y 211 CV, respectivamente.
Los clientes podrán elegir entre dos baterías, con capacidades netas de 37 y 52 kWh. La opción de mayor tamaño permitirá alcanzar una autonomía homologada de hasta 426 kilómetros WLTP, suficiente tanto para desplazamientos diarios como para viajes de mayor distancia.
La capacidad máxima de carga con corriente alterna será de 11 kW. La batería de 37 kWh podrá pasar del 10% al 80% en unos 23 minutos utilizando un cargador rápido de hasta 90 kW.
En la batería de 52 kWh, la recarga del 10% al 80% se podrá completar en aproximadamente 24 minutos. En este caso, el vehículo admitirá una potencia máxima de carga rápida de 105 kW.
El SUV eléctrico que llegará a la planta de Pamplona también incorporará sistemas de asistencia propios de vehículos de categorías superiores. Entre ellos estará la nueva generación del Connected Travel Assist, que utilizará datos en línea para mejorar su funcionamiento.
Este sistema podrá reconocer por primera vez los semáforos y reaccionar cuando detecte una luz roja. Dentro de sus límites técnicos, será capaz de frenar automáticamente el vehículo hasta detenerlo.
También se ofrecerá un sistema de conducción con un solo pedal, que permitirá desacelerar el coche mediante el control del acelerador. A ello se sumarán asistentes de aparcamiento como el Area View de 360 grados y el Park Assist Pro.
El Park Assist Pro podrá realizar de forma automática determinadas maniobras de estacionamiento. Además, el conductor podrá utilizar un teléfono móvil para aparcar el vehículo de manera remota cuando se cumplan las condiciones necesarias.
Volkswagen ha prestado especial atención al confort de marcha y a la estabilidad. La suspensión se ha ajustado específicamente para la nueva tracción delantera eléctrica, con una dirección directa y medidas destinadas a reducir el ruido y las vibraciones.
La versión más potente, con 155 kW, podrá equipar una nueva suspensión adaptativa DCC. El sistema modificará continuamente la amortiguación en función del estado de la carretera y del tipo de conducción.
La gama comenzará con el acabado ID. Cross Match, que incluirá de serie el control de crucero adaptativo y carga rápida de 90 kW. Esta variante combinará el motor de 85 kW con la batería de 37 kWh y será la opción de acceso desde 25.600 euros.
Por encima estarán los acabados Life y Style, denominaciones que Volkswagen ha recuperado para organizar sus diferentes niveles de equipamiento. El ID. Cross Life añadirá llantas de aleación de 19 pulgadas, climatizador automático de dos zonas, cámara trasera, acceso sin llave y cristales posteriores tintados.
El acabado ID. Cross Style incorporará llantas de 20 pulgadas, faros matriciales, pilotos traseros tridimensionales y diferentes elementos luminosos. También contará con aplicaciones interiores personalizadas y un equipamiento de serie más amplio.
Entre las opciones aparecerá un sistema de sonido Harman Kardon de 425 vatios, formado por diez altavoces, un altavoz central y un subwoofer. Los asientos delanteros podrán disponer de ajuste eléctrico en doce posiciones y tres programas de masaje neumático.
El asiento del conductor también podrá incluir una función de memoria. El catálogo se completará con un techo panorámico de 740 por 905 milímetros y un parasol eléctrico para oscurecer el habitáculo.
El Volkswagen ID. Cross tendrá de serie la función Vehicle-to-Load, que permitirá alimentar dispositivos externos con una potencia de hasta 3,6 kW. De esta manera, la batería podrá utilizarse, por ejemplo, para recargar bicicletas eléctricas mediante un adaptador conectado a la toma del vehículo.
La versión equipada con la batería de 52 kWh podrá remolcar hasta 1.200 kilos. Esta capacidad permitirá transportar una pequeña caravana, una embarcación o varias motocicletas.
La preventa del modelo ha comenzado al mismo tiempo que su estreno mundial. En una primera fase se podrán configurar los acabados Life y Style con el motor de 155 kW y la batería de 52 kWh, mientras que la variante Match y el resto de combinaciones llegarán posteriormente.