El 4 de junio de 2026 quedará grabado en la historia industrial de Navarra. Ese jueves, por primera vez en sus más de cincuenta años de historia, la planta de Volkswagen en Landaben, en Pamplona, comenzará a ensamblar en serie un vehículo 100% eléctrico: el Skoda Epiq. No es solo el debut de un modelo nuevo. Es el comienzo de una era.
La fábrica navarra, que durante décadas fue sinónimo del Polo y después del T-Cross, cierra un capítulo marcado por el motor de combustión y abre otro en el que los cables de alta tensión y los paquetes de baterías sustituyen a los cilindros y las transmisiones. La llegada del Epiq —presentado mundialmente en Zúrich apenas dos semanas antes del arranque de producción— convierte a Pamplona en el primer punto de fabricación en España del nuevo Škoda eléctrico, y a Volkswagen Navarra en la única planta del grupo en el país capaz de fabricar simultáneamente coches eléctricos y de combustión en la misma línea.
Un Škoda fabricado en España, por primera vez
El Škoda Epiq es mucho más que un SUV urbano compacto: representa la apuesta de la marca checa —parte del Brand Group Core del Grupo Volkswagen, junto a Volkswagen, Cupra y Seat— por democratizar el acceso al vehículo eléctrico en Europa. Con una longitud de 4,17 metros, se ubica en el segmento B-SUV y llega al mercado español con un precio de partida de 22.800 euros tras descuentos y ayudas, alcanzando así la paridad con su equivalente de gasolina, el Kamiq.
Es, según la propia Škoda, el modelo 100% eléctrico más asequible de la marca, pensado para quienes dan el salto a la movilidad eléctrica sin renunciar al espacio ni a la tecnología. Y se fabrica en Pamplona.
Sobre la plataforma MEB+ del Grupo Volkswagen, el Epiq ofrece hasta 441 kilómetros de autonomía WLTP y una potencia de hasta 210 CV. La carga rápida permite recuperar del 10 al 80% de la batería en apenas 24 minutos. El maletero, con 475 litros, es uno de los más generosos de su categoría, y el frontal incorpora además un pequeño almacenamiento adicional de 25 litros —el llamado frunk.
Entre sus tecnologías más destacadas figura la carga bidireccional en sus versiones V2L, V2H y V2G, que permite utilizar el coche como fuente de energía para electrodomésticos del hogar o incluso para inyectar electricidad a la red. A ello se suma el sistema de conducción con un solo pedal, la llave digital vinculada al smartphone y un habitáculo libre de cuero animal, con materiales reciclados en protagonismo.
DATOS CLAVE — ŠKODA EPIQ
- Autonomía WLTP: 441 km
- Potencia máxima: 210 CV
- Batería: 55 kWh
- Carga rápida (10–80 %): 24 minutos
- Maletero: 475 litros
- Precio desde: 22.800 € (con descuentos y ayudas)
- Plataforma: MEB+ (Grupo Volkswagen)
- Fabricación: Landaben, Pamplona
La transformación de Landaben: más de 1.000 millones invertidos
Lo que se ve desde fuera como el lanzamiento de un coche es, en realidad, el resultado de años de profunda reconversión industrial. Volkswagen Navarra ha destinado más de 1.000 millones de euros a adaptar la planta de Landaben para la era eléctrica, una cifra que ha transformado líneas de montaje, talleres de chapistería, zonas de pintura e infraestructuras logísticas.
La cadena de valor también se ha reorganizado a su alrededor. En Noáin, a escasos kilómetros de Landaben, la empresa coreana Mobis Spain Electrified Powertrain ha comprometido una inversión de 214 millones de euros para instalar una fábrica de ensamblaje de baterías de alta tensión que dará empleo a unos 350 trabajadores directos. Las celdas procederán de la gigafactoría de PowerCo en Sagunto (Valencia), y los paquetes de batería finales se integrarán directamente en el chasis del Epiq y, más adelante, del ID. Cross. La cadena de suministro eléctrico en Navarra es ya una realidad.
Uno de los mayores logros técnicos de esta transformación es la convivencia en la misma línea de vehículos eléctricos y de combustión. Mientras el Epiq y el futuro ID. Cross se ensamblan con sus plataformas eléctricas, el T-Cross y el Taigo continúan produciéndose en paralelo con motores de gasolina. Esta flexibilidad, que pocas plantas del grupo pueden ofrecer, ha sido uno de los argumentos clave para que Landaben se haya ganado dos modelos eléctricos de volumen.
El calendario: junio para el Epiq, otoño para el ID. Cross
La hoja de ruta de Volkswagen Navarra para 2026 tiene dos hitos fundamentales. El primero, ya inminente: el 4 de junio arranca la producción en serie del Škoda Epiq, con las primeras unidades destinadas a los concesionarios europeos. Los meses previos han servido para fabricar series de preproducción con las que validar procesos, ajustar tolerancias y asegurar los estándares de calidad del grupo.
El segundo gran hito llega en otoño: el Volkswagen ID. Cross, sucesor eléctrico del T-Cross que durante años fue el modelo estrella de Landaben, entrará en la línea de montaje. Este SUV compacto —con una autonomía prevista de hasta 436 kilómetros y un precio orientativo desde los 28.000 euros— se convierte en la alternativa eléctrica directa al T-Cross y en el complemento perfecto al Epiq dentro de la gama eléctrica accesible del grupo. El ID. Cross fue presentado como concept en el Salón de Múnich en septiembre de 2025, y su versión definitiva de producción comenzó a mostrarse a principios de 2026.
PREVISIONES EN FECHAS
Mayo 2026 — Presentación mundial del Škoda Epiq en Zúrich. Confirmación del precio de 22.800 € en España.
4 de junio 2026 — Inicio de la producción en serie del Epiq en Landaben. Primer eléctrico fabricado en Navarra.
Junio 2026 — Presentación oficial del Volkswagen ID. Cross. Inicio de la preventa.
Otoño 2026 — El Volkswagen ID. Cross entra en producción en Landaben. La planta opera con cuatro modelos y dos marcas.
2027–2028 — Objetivo de producción: hasta 380.000 unidades anuales. Previsión de incorporar entre 500 y 1.000 empleados adicionales.
Empleo y futuro: la ambición de una planta renovada
La transición eléctrica de Volkswagen Navarra ha estado acompañada de tensiones lógicas en el ámbito laboral. Los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) durante las obras de adaptación fueron una realidad que afectó a la plantilla, aunque los acuerdos alcanzados entre la dirección y los sindicatos —UGT, CCOO, ELA, LAB y CGT— lograron suavizar su impacto. El convenio colectivo firmado incluye garantías de empleabilidad, inversión y mejoras salariales.
Las perspectivas a medio plazo son, sin embargo, positivas. La planta cerró 2025 con 225.225 unidades —muy por debajo de su capacidad histórica, condicionada por la pausa técnica de electrificación—, pero las previsiones para 2026 apuntan a 256.347 vehículos. El horizonte de 2027–2028 eleva ese objetivo hasta las 380.000 unidades anuales, lo que requeriría la incorporación de entre 500 y 1.000 nuevos empleados.