Navarra ampliará el puente más largo y le sumará un nuevo carril de circulación
El Gobierno de Navarra ha iniciado la tramitación para diseñar un nuevo carril en sentido sur, manteniendo el puente actual para sentido norte, peatones y ciclistas, con informe solicitado a la CHE.
El puente de Marcilla ha entrado en una nueva fase para su ampliación después de que el Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra haya licitado la redacción del proyecto por 272.250 euros (IVA incluido). El objetivo es ganar capacidad en la NA-660 con un nuevo carril en sentido sur.
Con este paso, el Ejecutivo foral ha arrancado la tramitación de un expediente que busca mejorar el tránsito en una infraestructura clave para la zona. La licitación se ha publicado este viernes 2 de enero de 2026, según ha informado el Gobierno.
El anuncio llega tras el compromiso expresado por el consejero Óscar Chivite durante una visita en octubre, en la que estuvo acompañado por alcaldes de los municipios que verán mejoradas sus conexiones. El consejero ha remarcado la futura actuación al tratarse, ha dicho, de una infraestructura estratégica para 23.000 vecinos y vecinas.
Chivite también ha subrayado el “gran interés social” de la obra por las “reiteradas demandas” de las poblaciones aledañas. Según ha añadido, la intervención repercutirá de forma notable en la actividad social, empresarial y educativa.
Para agilizar la tramitación, la Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras ha realizado un estudio hidráulico del río Aragón en el entorno del viaducto. El documento contempla el condicionante de las zonas inundables.
Con ese estudio, el Gobierno de Navarra ha solicitado un informe a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Además, ha indicado que tendrá en cuenta los requerimientos y condicionantes de la CHE en la redacción del proyecto de ampliación.
El planteamiento técnico pasa por ampliar la rasante del viaducto de la NA-660 a la altura del término municipal de Marcilla. La idea es sumar un nuevo carril destinado al tráfico en sentido sur.
El puente actual, de 485 metros de longitud, se mantendrá para la circulación de vehículos en sentido norte. También seguirá dando paso a peatones y ciclistas, según los datos facilitados por el Ejecutivo foral.
El puente de Marcilla tiene, además, un componente patrimonial que condiciona su evolución. Fue construido a comienzos del siglo XX para uso ferroviario y destaca por su valor histórico.
Entre 1940 y 1943 se levantó una nueva infraestructura paralela por el refuerzo del transporte ferroviario de mercancías, con trenes cada vez más pesados. Ese cambio dejó sin servicio al puente original en 1946.
Más adelante, el viaducto se adaptó como puente mixto mediante una losa de hormigón para tráfico rodado. Tras esa reforma, se reabrió en 1950.
La licitación ahora publicada fija el punto de partida para definir cómo se ejecutará la ampliación del puente de Marcilla sobre el río Aragón.