El infarto de miocardio puede dejar secuelas irreversibles minuto a minuto si no se actúa a tiempo. Algunas personas, ante un dolor en el pecho, deciden esperar un poco para ver cómo evoluciona. Pero lo más recomendable es buscar inmediatamente atención médica. Por eso, la Clínica Universidad de Navarra mantiene operativa las 24 horas su Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista para atender el síndrome coronario agudo y reducir el daño en el corazón.
El síndrome coronario agudo es una de las principales emergencias médicas y ha requerido una intervención inmediata para evitar la pérdida de músculo cardíaco. En España, se registran más de 70.000 infartos de miocardio al año, según la Sociedad Española de Cardiología, y la rapidez en la atención ha sido determinante para reducir complicaciones.
“El infarto, el tiempo es músculo. Por cada minuto que pasa, parte del tejido cardíaco puede dañarse de forma irreversible. Nuestro objetivo con las guardias 24 horas todos los días del año en la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista es abrir la arteria obstruida en menos de 90 minutos desde el primer contacto médico”, ha explicado el Dr. Rodrigo Teijeiro, cardiólogo intervencionista de la Clínica Universidad de Navarra.
Esa disponibilidad permite tratar el infarto de miocardio con angioplastia primaria, la técnica recomendada para abrir la arteria coronaria obstruida y restablecer el flujo sanguíneo lo antes posible. ¿Qué ha marcado la diferencia en estos casos? Un protocolo coordinado de atención urgente que se ha activado desde el momento en que el paciente ha presentado dolor torácico compatible con síndrome coronario agudo.
Este abordaje se apoya en guardias presenciales y localizadas en ambas sedes, con disponibilidad inmediata de cardiólogos, hemodinamistas, enfermería especializada y el equipamiento técnico necesario. Según la Clínica, este modelo ha permitido realizar la angioplastia primaria dentro de los tiempos que marcan los estándares de calidad internacionales, clave para mejorar el pronóstico.
Además, la Clínica Universidad de Navarra cuenta con recursos de soporte hemodinámico avanzado, como el balón de contrapulsación, y con una UCI especializada en cuidados postintervención. Eso facilita estabilizar al paciente durante las primeras 24 horas y monitorizar de forma continua su evolución cardíaca.
“Una actuación a tiempo es clave para disminuir el daño miocárdico y preservar la función del ventrículo izquierdo a largo plazo. Cuando esto no sucede, aumenta el riesgo de muerte asociado al infarto y, en caso de sobrevivir, se produce un deterioro de la función del corazón que deriva en insuficiencia cardiaca”, ha añadido el Dr. Rafael Ruiz Salmerón, responsable de la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista.