Navarra autoriza el cierre definitivo de BSH en Esquíroz mientras Hithium planea aterrizar su fábrica de baterías en esa parcela
El Gobierno de Navarra ha autorizado formalmente el proyecto de cierre de la fábrica de BSH en Esquíroz, casi diez meses después de que la histórica planta dejara de producir electrodomésticos. La decisión supone un nuevo paso administrativo para desmantelar las instalaciones precisamente cuando Hithium prepara en esa misma parcela su futura fábrica de baterías.
La autorización se ha publicado este jueves 1 de octubre en el Boletín Oficial de Navarra (BON) mediante la Resolución 349E/2026, de 10 de septiembre, del director del Servicio de Economía Circular e Innovación. Medio Ambiente ha autorizado una "modificación sustancial" de la instalación de BSH Electrodomésticos España SA, situada en la parcela 202 del polígono 2 de Esquíroz, en la Cendea de Galar, "con objeto de llevar a cabo el proyecto de cierre de la planta".
La resolución introduce además varios requisitos concretos para completar definitivamente el cierre. BSH deberá acreditar ante el Gobierno de Navarra que el proceso se ha ejecutado correctamente y presentar una declaración responsable acompañada de un certificado final de obra.
Entre la documentación exigida aparece también un informe de situación de los suelos, uno de los aspectos relevantes tras décadas de actividad industrial en la parcela. La compañía tendrá que entregar además los planos definitivos de las instalaciones que permanezcan en el recinto y los resultados de las mediciones y comprobaciones prácticas efectuadas una vez terminados los trabajos.
El Gobierno de Navarra ha establecido también un plazo máximo para desarrollar el proyecto. La autorización caducará si las actuaciones no han comenzado en un periodo de dos años desde la resolución o si no han finalizado en cuatro años. En ese supuesto, la modificación sustancial quedaría sin efecto.
La resolución ha eliminado igualmente varias autorizaciones asociadas hasta ahora a la actividad industrial de BSH. Entre ellas figuran las inscripciones del centro como productor de residuos peligrosos y no peligrosos, la autorización de la instalación para la gestión de residuos, la autorización de vertido de aguas residuales al dominio público hidráulico y la autorización de emisiones a la atmósfera.
BSH había comunicado formalmente al Ejecutivo foral el proyecto para modificar la instalación y proceder al cierre el pasado 26 de junio de 2026. La propuesta de resolución ha pasado posteriormente por un periodo de audiencia de quince días en el que la compañía no ha presentado alegaciones.
El trámite administrativo llega después de que el desmontaje de las líneas de producción haya avanzado durante los últimos meses. Parte de la maquinaria de la fábrica ha sido incluso incluida durante 2026 en un proceso de subasta industrial, con equipos correspondientes a las antiguas líneas de fabricación y montaje de electrodomésticos.
La planta había cesado definitivamente su producción el 19 de diciembre de 2025, tras un largo proceso iniciado un año antes con el anuncio del cierre. La decisión afectó a más de 600 trabajadores y dio lugar al mayor expediente de regulación de empleo registrado hasta entonces en Navarra.
El futuro de la parcela, sin embargo, se ha ido definiendo durante los últimos meses. Hithium Spain Innovation SA ha iniciado ya la tramitación ambiental para instalar en las antiguas dependencias de BSH una fábrica de sistemas de almacenamiento estacionario de energía (BESS).
El proyecto presentado por la multinacional china contempla en una primera fase una capacidad de diseño de 10 GWh. La documentación sometida a información pública prevé una producción máxima de ocho sistemas BESS al día y 1.714 unidades al año, con aproximadamente 270 trabajadores distribuidos en tres turnos durante las 24 horas.
Hithium pretende aprovechar una parte importante de las instalaciones existentes. La parcela dispone de 182.228 metros cuadrados y la antigua nave de fabricación de electrodomésticos ronda los 28.000 metros cuadrados. El proyecto plantea adaptar ese edificio, sustituir su cubierta y ejecutar nuevas construcciones auxiliares.
Esta primera fase debe diferenciarse del proyecto industrial global anunciado meses atrás. El acuerdo alcanzado por Hithium y el Gobierno de Navarra ha situado la inversión prevista en torno a 405 millones de euros y ha manejado una creación de unos 700 puestos de trabajo en el desarrollo de la implantación. La documentación ambiental conocida en septiembre concreta, por ahora, una primera etapa con unos 270 empleos.
De esta forma, dos expedientes administrativos avanzan prácticamente de forma paralela sobre el mismo emplazamiento: Navarra ha autorizado ya ambientalmente el proyecto que permitirá culminar el cierre de BSH, mientras continúa en tramitación la autorización que necesita Hithium para transformar la antigua fábrica de electrodomésticos en una planta de baterías.