El nuevo sistema de gestión de emergencias del 112 en Navarra ha abierto un fuerte choque entre los sindicatos de Policía Foral y Policía Nacional. Los dos cuestionan su funcionamiento, pero describen problemas que, a primera vista, parecen completamente opuestos.
La nueva plataforma única de emergencias pretende mejorar la coordinación de los avisos policiales y que los recursos disponibles puedan responder a las emergencias con mayor rapidez. Sin embargo, los representantes sindicales de ambos cuerpos aseguran que eso no está ocurriendo como debería.
Los sindicatos mayoritarios de Policía Foral —CSIF/SPF, APF y AFAPNA/UPF— sostienen que el nuevo modelo va a provocar que determinados asuntos y delitos que hasta ahora investigaba el cuerpo autonómico sean derivados a otras policías. Los sindicatos de Policía Nacional —SUP, JUPOL y UFP—, en cambio, denuncian justo el problema contrario: aseguran que están quedando fuera de muchos avisos.
Mientras unos temen perder servicios en favor de otros cuerpos, los otros aseguran que ni siquiera están recibiendo buena parte de las incidencias en las que podrían intervenir.
Policía Foral teme perder peso con el nuevo sistema
La Plataforma Única de Emergencias se puso en funcionamiento el pasado 14 de agosto. Desde entonces, los sindicatos de Policía Foral aseguran haber detectado problemas tanto en el reparto de los avisos como en la coordinación entre las distintas centralitas.
Su principal preocupación es el papel que tendrá Policía Foral dentro del nuevo modelo. Los sindicatos defienden que este cuerpo debe convertirse en la Policía integral y de referencia de Navarra, pero consideran que para conseguirlo necesita más competencias, medios materiales y efectivos.
Según explican, con el nuevo sistema se reducirá el número de asuntos y delitos que investigue Policía Foral, incluidos algunos que califican como estratégicos.
No atribuyen esa reducción a que haya menos delitos. Su explicación es otra: determinados asuntos pasarán a ser atendidos o investigados por otros cuerpos policiales.
A juicio de estas organizaciones, esa dinámica puede acabar debilitando la posición de Policía Foral como cuerpo de referencia en la Comunidad foral.
Los sindicatos también critican cómo se ha negociado e implantado la plataforma. Acusan a los responsables de Interior del Gobierno de Navarra de "oscurantismo y falta de transparencia" y aseguran que pidieron información durante las negociaciones con el Estado sin recibirla.
Según explican, la reunión con los representantes de los agentes se ha convocado después de que el acuerdo ya estuviera cerrado.
Los sindicatos nacionales aseguran que Policía Nacional está quedando fuera
La versión ofrecida por SUP, JUPOL y UFP dibuja, sin embargo, una situación muy diferente.
Los tres sindicatos sostienen que se presentó el nuevo modelo como una plataforma común capaz de coordinar a los distintos cuerpos y asignar los servicios teniendo en cuenta factores como la geolocalización y la disponibilidad de patrullas.
Pero aseguran que esa fórmula no se está aplicando realmente.
Su denuncia es especialmente contundente: afirman que no existe una gestión efectiva mediante una plataforma común, que no hay geolocalización de los vehículos y que tampoco se está realizando un reparto objetivo de los servicios.
Según estos sindicatos, el resultado es que Policía Nacional ha quedado "de facto, al margen".
Ponen como ejemplo lo que sucede con las llamadas al 091. SUP, JUPOL y UFP aseguran que el ciudadano que utiliza ese número ya no puede comunicarse directamente con Policía Nacional y que las incidencias están siendo derivadas, según su versión, de manera "sistemática y prácticamente exclusiva" a Policía Municipal y Policía Foral.
Eso provoca, sostienen, que los agentes nacionales no tengan conocimiento de numerosos avisos ni oportunidad de intervenir en ellos.
Los sindicatos califican el sistema de "opaco" y aseguran que existe un filtrado previo de las demandas antes de que puedan llegar a todos los cuerpos disponibles.
Dos versiones que chocan sobre el reparto de las emergencias
El resultado es una situación llamativa. Los sindicatos de Policía Foral denuncian que el nuevo sistema puede derivar asuntos hacia otros cuerpos y reducir su carga de investigación. Los de Policía Nacional denuncian, al mismo tiempo, que esos servicios no están llegando realmente a sus agentes.
Los representantes forales añaden otra crítica. Aseguran que desde la puesta en marcha de la plataforma ya se han detectado "disfunciones", algunas de ellas graves y relacionadas con situaciones vitales.
Según su comunicado, se han producido casos en los que el sistema habría asignado una incidencia al cuerpo que aparentemente tenía el recurso más cercano y, pese a ello, ese recurso habría acabado llegando tarde.
También aseguran que las llamadas están sufriendo retrasos cuando tienen que pasar de una centralita policial a otra, algo que, a su juicio, estaría produciendo justamente el efecto contrario al que persigue el nuevo modelo.
Otra de sus críticas afecta a la Policía Municipal de Pamplona. Los sindicatos forales cuestionan que el 092 no se haya incorporado plenamente al sistema y que sus operadores sigan trabajando a través de su propia centralita.
A su entender, esa situación puede hacer perder tiempo y también información durante la gestión de una emergencia.
Ambos reclaman cambios, aunque desde posiciones diferentes
Pese a sus diagnósticos enfrentados, los dos bloques sindicales coinciden en una cuestión: consideran que el funcionamiento actual debe modificarse.
CSIF/SPF, APF y AFAPNA/UPF reclaman que las distintas policías compartan información de interés policial y que se revise el modelo para mejorar realmente la rapidez y eficacia de la respuesta.
Además, defienden que cualquier cambio se haga "sin ceder autogobierno" y manteniendo el objetivo de reforzar a Policía Foral como cuerpo de referencia en Navarra.
SUP, JUPOL y UFP reclaman, por su parte, una "verdadera plataforma conjunta, transparente y operativa" en la que puedan participar de manera real todos los cuerpos policiales.
Los sindicatos de Policía Nacional exigen que no existan filtros previos ni derivaciones que, según denuncian, puedan dejar fuera a alguno de los cuerpos disponibles.