Comercio Local

Ana y César dejan sus trabajos fijos para abrir un supermercado en Lumbier: "Nos hemos tirado a la piscina"

Ana y César, la pareja dueña del supermercado Covirán en Lumbier. Navarra.com
La pareja ha asumido jornadas muy largas para levantar un Covirán en el antiguo local de la carnicería Burguete, cerrada por jubilación.

Ana Ruiz Rada y César Redín Aristu tenían dos trabajos fijos, pero también un sueño pendiente desde hacía años: abrir su propio negocio en Lumbier. Este verano han decidido arriesgarse y convertir aquella idea en su nueva vida.

Ella tiene 45 años, es natural de Pamplona "de la Rochapea" y lleva cerca de dos décadas viviendo en Lumbier. Él, de 49 años, es de la localidad. Juntos han abierto La Despensa de Lumbier, el nuevo supermercado Covirán que funciona desde el pasado 2 de julio, y que sustituye a la carnicería Burguete que cerró por jubilación a final de abril.

 

La decisión no ha sido pequeña. Los dos han renunciado a la seguridad de sus anteriores empleos para ponerse detrás del mostrador. "Hemos dejado todo. Nos hemos tirado a la piscina", resumen después de unos primeros meses que han sido tan ilusionantes como agotadores.

La pareja llevaba años dándole vueltas a la posibilidad de trabajar por su cuenta. Querían un negocio ligado al trato directo con los clientes y tenían muy clara una idea: un supermercado propio. Lo difícil era encontrar el momento y el lugar adecuados.

Dos trabajos fijos por un sueño en Lumbier

La oportunidad ha aparecido después de varios movimientos en el comercio de Lumbier. Otro Covirán que funcionaba en la calle Mayor había cerrado por jubilación y este establecimiento había quedado disponible, mientras la oferta de supermercados en la localidad se había reducido.

"Llevábamos muchos años pensándolo, pero no veíamos la oportunidad", explican. Cuando finalmente apareció, comenzaron un proceso que se ha prolongado durante más de un año entre gestiones, preparativos y trámites.

Ana conocía además el mundo de los supermercados. Su primer empleo estuvo precisamente en un establecimiento Día de Pamplona, en la Travesía de las Nieves, y posteriormente trabajó en otros comercios antes de orientar su trayectoria hacia el transporte y la logística.

Durante alrededor de 20 años ha desarrollado su carrera en ese sector. César también ha dejado atrás un empleo estable en el que llevaba unos 18 años. Cambiar esas dos situaciones laborales por un negocio recién abierto ha requerido una decisión meditada, pero ninguno se arrepiente por ahora.

"A día de hoy, no", responden los dos cuando se les pregunta si han dudado después de dar el paso. El problema no ha sido la ilusión, sino todo el trabajo que ha venido después.

Jornadas de seis de la mañana a once de la noche

Los primeros meses de La Despensa de Lumbier han sido especialmente intensos. Ana y César están llevando el supermercado prácticamente solos y durante el verano han llegado a enlazar jornadas desde las seis de la mañana hasta las once de la noche.

"Está siendo muy duro, de muchísimas horas", reconocen. La apertura coincidió además con julio y agosto, dos meses en los que Lumbier recibe numerosos visitantes, a los que se han sumado las fiestas de la localidad.

Durante esa primera etapa prácticamente no han descansado. Ahora el supermercado cierra al público los sábados por la tarde y los domingos, aunque eso no significa que desaparezca el trabajo. "A puerta cerrada estamos trabajando", explican.

El esfuerzo, aseguran, está teniendo recompensa. "La gente ha respondido muy bien", destacan. Los clientes les trasladan especialmente comentarios sobre el orden y la limpieza del establecimiento, algo que la pareja ha recibido como una señal de que el nuevo comercio ha encontrado su sitio en el pueblo.

Un supermercado para una localidad de unos 1.300 habitantes

Para Ana y César, mantener una segunda opción de compra tiene importancia en una población que ronda los 1.300 habitantes, a los que se suma la población temporal y turística. Cuando solo había un supermercado abierto, apuntan, el establecimiento tenía dificultades para absorber toda la demanda.

Por eso consideran que la puesta en marcha de La Despensa de Lumbier no solo supone cumplir un proyecto personal. También ha permitido recuperar actividad comercial en un local muy conocido por los vecinos.

El establecimiento había sido hasta hace pocos meses la carnicería Burguete. El negocio cerró sus puertas el pasado 25 de abril de 2026 después de la jubilación de su responsable, José Ignacio Burguete Ollo.

El propio Burguete sigue acercándose ahora al local y observa con satisfacción cómo el establecimiento ha recuperado clientes y movimiento. Ana y César destacan que al antiguo propietario "le gusta venir" y comprobar que la tienda continúa funcionando con una nueva actividad.

Más de un año de trámites antes de levantar la persiana

La pareja admite que el camino hasta la apertura ha sido mucho más complicado de lo que imaginaba. "La burocracia es muy complicada", señalan después de haber dedicado más de un año a trámites y gestiones que, incluso con el negocio ya abierto, todavía no han terminado por completo.

Tampoco esconden las dificultades económicas de comenzar desde cero. De momento trabajan únicamente ellos dos porque la puesta en marcha exige asumir numerosos pagos. Su intención, sin embargo, es incorporar a otra persona más adelante cuando el negocio lo permita.

A todo ello se añade la dificultad de conciliar la nueva vida laboral con la familiar. Las largas jornadas han cambiado por completo su rutina, aunque ambos tenían claro desde hacía años que querían probar suerte con un proyecto propio.

"No cualquiera quiere trabajar todos los días 14 o 15 horas", reconocen entre risas. Ellos han decidido hacerlo después de dejar atrás la comodidad de dos puestos estables. "Somos valientes", resumen sobre una aventura que apenas acaba de comenzar.

El relevo comercial se ha producido pocos meses después de que Navarra.com entrevistara a José Ignacio Burguete Ollo con motivo de su jubilación y del cierre de la carnicería. Aquella entrevista fue publicada el 26 de abril de 2026, un día después de que el histórico establecimiento bajara la persiana. Ahora, el mismo local ha iniciado una nueva etapa con Ana y César al frente de La Despensa de Lumbier.