La localidad navarra de Barañáin ha perdido una de esas pequeñas tiendas donde entrar a comprar el periódico o un cuaderno podía terminar en una larga conversación. La librería Central ha cerrado después de 42 años detrás del mostrador.
El establecimiento, situado en el número 28 de la avenida Central de Barañáin, abrió sus puertas en 1984 y ha formado parte desde entonces de la rutina diaria de varias generaciones de vecinos.
Ahora, una nota colocada en uno de sus escaparates confirma el final. Bajo el encabezamiento "Cerrado por cese de negocio", la familia Fernández Santamaría ha querido despedirse de quienes durante más de cuatro décadas cruzaron aquella puerta.
La carta está fechada el 6 de julio de 2026 y resume mucho más que el cierre de un comercio. Habla de clientes convertidos en amigos, niños que crecieron y regresaron años después acompañados de sus propios hijos y una relación con Barañáin construida día a día.
"Nos vamos con el corazón lleno de recuerdos"
"Después de más de 40 años, desde aquel 1984 en el que abrimos la librería con toda la ilusión del mundo, ha llegado la hora de decir adiós", explica la familia en su despedida.
Han sido, recuerdan, cuatro décadas de "trabajo, esfuerzo y dedicación diaria", aunque por encima de todo destacan algo menos cuantificable: el tiempo compartido con sus clientes.
"Queremos daros las gracias de corazón. Gracias por vuestra confianza, por vuestra fidelidad y por el cariño que nos habéis demostrado durante todos estos años", señala la nota.
Porque la librería Central nunca fue únicamente un lugar para comprar libros, prensa, revistas o material escolar. Entre sus estanterías también hubo conversaciones, risas, preocupaciones, penas y alegrías. Y precisamente ahí está buena parte de la huella que deja su cierre.
"Hemos visto crecer a muchos niños que con el paso del tiempo regresaron convertidos en padres, trayendo de la mano a una nueva generación. Ese ha sido, sin duda, el mayor regalo que nos habéis podido hacer", reconoce la familia.
Una librería convertida en "centro social" de Barañáin
Asun Fernández Santamaría ha sido la última persona al frente de la librería. En una entrevista concedida a Navarra.com en diciembre de 2024, ya describía el establecimiento de una manera que ahora cobra un significado especial.
"Tengo clientes desde hace 40 años que vienen todos los días. Aquí tenemos un trato familiar. A todas horas tengo tertulias de todo tipo", explicaba entonces.
Asun iba todavía más lejos y definía la tienda prácticamente como "un centro social". "Converso con todas las personas que entran. Muy pocas son las que atiendo y se van. Al final conoces sus vidas", relataba.
Esa cercanía exigía también una enorme dedicación personal. Asun reconocía que sentía "verdadera pasión" por su trabajo y que disfrutaba atendiendo porque conocía a casi todos los que pasaban por el establecimiento.
"Soy de las pocas personas que sacrifican los siete días de la semana todo el año para llevar este negocio. Hay que meter muchas horas", afirmaba.
El problema que Asun ya veía venir: no había relevo
En aquella conversación de 2024, Asun Fernández también adelantó con claridad cuál era el principal riesgo para la continuidad de la librería. El establecimiento seguía funcionando, pero detrás de ella no había relevo generacional. "Después de mí ya no hay nadie. Probablemente, si no hay un traspaso, el negocio morirá", reconocía entonces.
Y esa posibilidad era precisamente la que más entristecía a la familia. "A nosotros lo que realmente nos da mucha pena es que este tipo de negocios no continúe", explicaba.
"Somos las mismas personas desde hace 40 años y lo que nos da pena es tener que cerrar un negocio que funciona y que da vida a la localidad. Lo que nos da pena es que el negocio muera con nosotros", advertía Asun. Casi dos años después, aquellas palabras han terminado convirtiéndose en realidad.
Cánticos, flores y lágrimas en la despedida
La familia se marcha, como explica en su carta, "con el corazón lleno de recuerdos" y con la satisfacción de haber formado parte durante tantos años de Barañáin y de la historia cotidiana de numerosas familias.
"Hoy cerramos la puerta de nuestra pequeña librería, pero nunca cerraremos el cariño y el agradecimiento que sentimos por todos vosotros", han escrito. La despedida tampoco ha sido solitaria. Los propietarios recuerdan especialmente a todas las personas que acudieron a decirles adiós antes del cierre.
"Gracias por la despedida tan bonita que nos hicisteis todos los que acudisteis. Fue precioso veros por aquí entre cánticos, flores y lágrimas", señalan.
La nota termina firmada por la familia Fernández Santamaría: José, Mercedes, Asun y Eva, los nombres que han estado detrás de un comercio que comenzó su andadura en 1984.
"Gracias por habernos permitido formar parte de vuestra historia. Vosotros ya formáis parte de la nuestra para siempre", concluyen. Después de 42 años, la puerta de la librería Central se ha cerrado, pero buena parte de Barañáin sabe perfectamente lo que había detrás de ella.