Comercio Local

La ecuatoriana que conquista un pueblo de Navarra "con los callos, morros y ajoarriero más tradicionales"

María Saavedra en la barra del restaurante Ciudad de Sangüesa. Navarra.com
“Primero trabajé como empleada y luego descubrí que podía abrir mi propio negocio. Aquí me siento como en casa”, comenta.

María Saavedra Gaona, ecuatoriana de 55 años, ha logrado consolidarse como una de las figuras más queridas en el ámbito gastronómico del norte de la Comunidad Foral de Navarra. Su trayectoria comenzó hace más de una década y desde entonces no ha dejado de sorprender con su dedicación a la cocina tradicional.

El restaurante Ciudad de Sangüesa, ubicado en el centro del pueblo de Sangüesa, es el único que ofrece menú del día toda la semana. Muy cercano a la centenaria tienda Moda Sola y al bar El Pilar, famoso por su pincho de pimiento, este local se ha convertido en un referente para quienes buscan sabores auténticos de Navarra.

María llegó a Sangüesa gracias a unos amigos que le ofrecieron la oportunidad de trabajar en el pueblo. Antes había pasado por la capital navarra, Pamplona, donde adquirió experiencia en hostelería y consolidó su pasión por la cocina. “Primero trabajé como empleada y luego descubrí que podía abrir mi propio negocio. Aquí me siento como en casa”, comenta.

Desde que abrió el restaurante en 2013, María ha contado con un equipo diverso que incluye cocineros de Perú y Portugal. Sin embargo, la cocina se centra exclusivamente en los platos típicos de Navarra, como los morros, callos y ajoarriero, además de pochas de Sangüesa y cordero al chilindrón, todos con gran aceptación entre los clientes.

El restaurante Ciudad de Sangüesa dispone de un amplio comedor interior con capacidad para 110 personas. También ofrece menús para grupos, menús de fin de semana, hamburguesas, bocadillos, platos combinados, pinchos en barra y fritos, lo que ha consolidado su reputación como un espacio versátil y completo.

María trabaja junto a su hijo Paul, mientras que el resto de la familia colabora de forma activa en el restaurante. Su marido, también ecuatoriano, se ocupa de la huerta de la que se abastecen de verduras frescas, aportando un toque casero y natural a todos los platos del menú.

El compromiso de María con la comunidad se refleja en su trato cercano y en la calidad del servicio. Los clientes valoran la atención personalizada, la limpieza del local y la autenticidad de los sabores, factores que han generado comentarios positivos en redes sociales y una clientela fiel que repite visita con frecuencia.

La apertura del restaurante es constante: de lunes a sábado desde las 8:30 hasta las 23 o 24 horas, cerrando únicamente el domingo por la tarde. Esta disponibilidad ha permitido que tanto vecinos como visitantes puedan disfrutar de la comida tradicional navarra en cualquier momento del día.

María destaca la importancia de ofrecer un menú asequible y variado, con precios de 18 euros entre semana y 30 euros el fin de semana, para garantizar que los clientes puedan degustar platos típicos sin renunciar a la calidad ni a la cantidad.

Las reseñas de los clientes confirman el éxito del proyecto. Algunos destacan: “Ciudad de Sangüesa ofrece platos tradicionales con sabores auténticos y bien elaborados. El ambiente es acogedor y el servicio amable, haciendo que la visita sea muy agradable”.

Otros comentarios destacan la relación calidad-precio: “Menú por 18 euros. Varios platos a elegir y todo muy bueno. Tipo cocina casera. La atención inmejorable. Muy limpio. Si volvemos a Sangüesa, repetiremos. 100% recomendable”.

María se muestra agradecida con todo el pueblo y afirma que su objetivo sigue siendo ofrecer cocina tradicional de Navarra con la dedicación de siempre. “Fui de las primeras ecuatorianas en llegar aquí y siempre he querido aportar lo mejor a los vecinos. Mi sueño es que el restaurante siga creciendo y que todos se sientan como en casa”, concluye.