Comercio Local

El pueblo de Navarra de solo 360 habitantes que produce hasta un millón de jamones y paletas al año

Cortador de jamón. Foto Europa Press.
A pocos metros del casco urbano se levantan las instalaciones de la empresa, que ha llevado el nombre de la localidad mucho más allá de Navarra.

Hay pequeños pueblos de Navarra que esconden actividades empresariales capaces de competir a gran escala. Es el caso de una localidad de apenas 360 habitantes donde se ha instalado una fábrica con capacidad para producir hasta un millón de jamones y paletas al año.

Ese municipio es Ancín, en la zona denominada Tierra Estella, una pequeña localidad del Valle del Ega donde se encuentra también el conocido bar Iribia, uno de los establecimientos de referencia del pueblo. A pocos metros del casco urbano se levantan las instalaciones de Jamones Ancín, una empresa familiar que ha llevado el nombre de la localidad mucho más allá de Navarra.

La compañía cuenta con más de 14.000 metros cuadrados de instalaciones dedicadas a la elaboración y curación de jamones y paletas. Su capacidad alcanza el millón de piezas al año, una cifra especialmente llamativa si se compara con el reducido número de habitantes del municipio en el que desarrolla su actividad.

La historia de Jamones Ancín está ligada a una familia que acumula cuatro generaciones de experiencia en el mundo del jamón. La estructura empresarial actual se ha desarrollado desde 1990, aunque el conocimiento sobre la elaboración y curación del producto se ha transmitido durante décadas dentro de la familia.

Uno de los elementos que diferencia a la empresa es precisamente su ubicación. Ancín se encuentra en el Valle del Ega, rodeado por las sierras de Lóquiz, Urbasa y Codés, un entorno cuyas condiciones climáticas han permitido aprovechar la ventilación natural durante determinadas fases de la curación.

El proceso comienza con la recepción y clasificación de la materia prima. Las piezas pasan posteriormente por la fase de salazón y por una primera etapa de secado en instalaciones donde se controlan aspectos como la temperatura y la humedad.

Después llega uno de los momentos más característicos de la elaboración. Los jamones se trasladan a secaderos en los que se puede aprovechar la ventilación natural del entorno para completar su envejecimiento y conseguir las condiciones de curación establecidas para cada producto.

La dimensión de la planta permite que la actividad de Jamones Ancín vaya más allá de la elaboración para sus propias marcas. La empresa presta también servicios de producción y curación para otras compañías, poniendo a disposición de sus clientes tanto sus instalaciones como su experiencia en el sector.

Para controlar todo el proceso, la fábrica dispone de sistemas de trazabilidad que permiten seguir cada producto a lo largo de las diferentes fases de elaboración. También cuenta con certificaciones vinculadas a la seguridad alimentaria, la gestión medioambiental y la exportación, entre ellas IFS Food, ISO 14001, Jamón Serrano E.T.G. y SAE para exportación.

El crecimiento de esta compañía nacida en un pequeño pueblo navarro ha traspasado además las fronteras de la Comunidad foral. Jamones Ancín ha alcanzado una participación del 94,31% en Jamones Arroyo, una empresa con instalaciones en Puertollano, en Ciudad Real.

La operación ha ido acompañada de un proyecto de inversión cercano a los 8 millones de euros para modernizar las instalaciones manchegas. La primera fase ha incluido una nueva línea de deshuesado y moldeado con capacidad para trabajar alrededor de 4.000 jamones por turno, mientras que el plan contempla nuevas líneas de loncheado durante 2027 y la creación de unos 50 puestos de trabajo.

De esta manera, un pueblo navarro de apenas 360 habitantes se ha convertido en la sede de una actividad industrial capaz de manejar cifras propias de las grandes compañías del sector. Desde Ancín, Jamones Ancín puede producir hasta un millón de jamones y paletas cada año, una capacidad que ha situado a esta pequeña localidad de Tierra Estella en el mapa de la industria española del jamón curado.