Pamplona estrena una escuela de yoga en el local de una antigua tienda de cortinas: "Queremos dar vida a la calle"
Durante años, los vecinos entraban en este local de Pamplona para elegir cortinas y vestir las ventanas de sus casas. Ahora, el mismo espacio invita a descalzarse, extender una esterilla y descubrir el yoga.
La antigua tienda de Cortinas Gelisa, situada en la calle San Alberto Magno, en el popular barrio de San Juan, ha cambiado por completo de actividad. En su lugar ha abierto Shivashakti, una escuela de yoga que quiere ir mucho más allá de las clases convencionales.
Detrás del proyecto están Rubén Jurado Gómez, madrileño de 52 años, y su mujer, Rosa Martos García, natural de Tafalla. Ambos han trasladado a este establecimiento una actividad que ya desarrollaban desde hace una década en la cercana calle Virgen de Ujué.
El nuevo centro ha sido inaugurado el 25 de septiembre, después de una remodelación que ha permitido adaptar la antigua tienda de cortinas a su nueva función. Sin embargo, detrás del cambio hay una historia que conocen bien muchos pequeños negocios de Pamplona: las dificultades para mantener un alquiler asequible.
Un alquiler imposible y una oportunidad en San Alberto Magno
Rubén explica que el traslado no ha sido una decisión tomada por capricho. Su anterior escuela llevaba diez años funcionando muy cerca en la calle Virgen de Ujué, pero las nuevas condiciones del alquiler hacían muy complicado continuar.
"Nos cumplía el contrato y nos hacían una subida de alquiler completamente inasumible y con unas condiciones que no podíamos asumir", relata el profesor de yoga.
Además del incremento económico, los propietarios les ofrecían un contrato de solamente un año, una duración que no les proporcionaba la estabilidad necesaria para invertir en el establecimiento.
Fue entonces cuando apareció la oportunidad de instalarse en el antiguo local de Gelisa, situado apenas a una calle de distancia. El inmueble pertenece a una cooperativa de vecinos, una circunstancia que ha resultado decisiva para mantener la actividad en el barrio.
"Es propiedad de la cooperativa de vecinos, cuidan muy bien los locales, quieren vida en la calle y esto nos ha facilitado un alquiler asumible con unas condiciones buenas", explica Rubén.
El profesor considera que esta forma de gestionar los bajos comerciales beneficia tanto a los negocios como a quienes viven alrededor. "Cambia mucho cuando los locales comerciales pueden subsistir y dar vida a las calles, frente a las calles donde los locales comerciales duran un año y poco más", señala.
Y pone como ejemplo lo que ha observado durante su década de actividad en Virgen de Ujué, donde ha visto sucederse establecimientos que apenas conseguían mantenerse abiertos.
Una escuela de yoga para todas las edades y capacidades
El nuevo establecimiento se llama Shivashakti y, aunque ofrece clases habituales de yoga, sus responsables insisten en que se trata de una escuela para quienes también desean profundizar en esta disciplina.
Rosa explica que está pensada para personas que quieren aprender mucho más de lo que se trabaja en una clase convencional e incluso dedicarse profesionalmente a enseñar yoga.
Rubén también quiere desmontar uno de los prejuicios más habituales entre quienes nunca han practicado esta actividad. "Muchas veces la gente se cree que el yoga es solo para personas súper flexibles. Todo lo contrario", asegura.
Por eso, la escuela cuenta con propuestas adaptadas a diferentes edades y condiciones físicas. Hay clases para personas con gran flexibilidad y también yoga en silla para personas mayores o con movilidad reducida.
El objetivo de estas últimas sesiones es trabajar la movilidad de manera adaptada, con ejercicios que permitan a cada participante avanzar dentro de sus posibilidades.
Pero la oferta no termina ahí. Shivashakti también imparte formación para futuros profesores de yoga, con un programa presencial en Pamplona que se desarrolla durante un año, a razón de una jornada al mes.
Una segunda escuela en plena naturaleza de la Valdorba
El proyecto de Rubén y Rosa tiene otra vertiente fuera de Pamplona, en un entorno muy diferente al de las calles de San Juan. La pareja dispone de Matrialur, una casa de retiros situada en Iracheta, en la Valdorba, donde organiza cursos y actividades con alojamiento.
Allí ofrece una formación más intensiva, distribuida en varios fines de semana completos a lo largo del año. También se organizan estancias de varios días, con alojamiento y comidas, para quienes desean profundizar en el yoga y en otras prácticas relacionadas con el bienestar personal.
Entre las actividades que describe Rubén figuran el reiki, la terapia sistémica, las constelaciones familiares y los baños de sonido. El entorno natural permite dedicar más tiempo a estas experiencias, aunque el responsable de Shivashakti advierte de que el verdadero reto llega al regresar a casa.
"No puede ser una burbuja en la que yo me voy al monte, estoy muy bien, vuelvo a mi casa o a mi trabajo y luego empieza a desbaratarse todo", explica. Por eso, considera fundamental que los participantes aprendan a trasladar a su vida cotidiana las herramientas que trabajan durante los retiros.
"Lo que ofrecemos también son herramientas para dentro de tu entorno poder mantenerte bien, poder vivir bien lo que te sucede, te guste o no te guste", añade.
Una inauguración con música, baños de sonido y vecinos
La apertura del nuevo local de San Alberto Magno se celebró el 25 de septiembre con una pequeña fiesta en la que participaron alumnos y vecinos del barrio.
La jornada incluyó un baño de sonido a cargo de Chefo Castel y una actuación musical de Maite Iriarte, cantautora y alumna de la escuela. "Estuvimos merendando un poquito con la gente del barrio y mostrándoles el nuevo local", recuerda Rubén.
El traslado ha permitido conservar a los alumnos que ya acudían al centro de Virgen de Ujué, pero también ha traído una sorpresa. Durante las obras de acondicionamiento, varios vecinos se acercaron interesados por el negocio que iba a abrir en el antiguo establecimiento de cortinas.
"Nos decían: '¡Ah, pues vais a abrir aquí!'. Y cuando les explicábamos que llevábamos diez años en Virgen de Ujué, no nos conocían", cuenta entre risas. La experiencia les ha permitido descubrir que, incluso dentro de un mismo barrio, cambiar de calle puede significar llegar a un público completamente nuevo.
Según explica Rubén, algunos residentes de los alrededores de San Alberto Magno apenas transitaban por Virgen de Ujué, mientras que quienes vivían en esta última calle sí acostumbraban a pasar por la nueva ubicación.
De esta manera, Shivashakti ha comenzado su nueva etapa con sus antiguos alumnos y con personas que han descubierto la escuela gracias al traslado.
De Cortinas Gelisa a Shivashakti: la historia de un local con varias vidas
El nuevo centro de yoga ocupa un establecimiento que durante muchos años estuvo vinculado a uno de los comercios conocidos del barrio de San Juan: Cortinas Gelisa.
Su anterior responsable fue María Ángeles Gómez, conocida cariñosamente como Geli, quien dedicó 25 años a la venta de cortinas y a atender a los clientes que acudían al establecimiento de San Alberto Magno.
Geli puso fin a su etapa al frente del negocio a finales de enero de 2024, después de un cuarto de siglo de trabajo. Sin embargo, el local no permaneció vacío durante mucho tiempo.
En marzo de 2024, consiguió traspasar la tienda a una familia argentina que decidió continuar con la actividad comercial. Los nuevos responsables fueron Jimena Curras y Pablo Michelet, protagonistas de una entrevista publicada por Navarra.com el 28 de marzo de 2024, con motivo de aquella nueva etapa de Cortinas Gelisa.
La familia mantuvo el negocio hasta que, recientemente, decidió trasladar la tienda de cortinas a la calle Martín Azpilicueta, también en el barrio de San Juan. Ese movimiento dejó disponible el establecimiento de San Alberto Magno y permitió que Rubén Jurado y Rosa Martos encontraran el lugar donde continuar con su escuela.
Así, el espacio que durante décadas estuvo dedicado a las cortinas ha comenzado una etapa completamente diferente, mientras Gelisa continúa su actividad en otra calle del barrio.