COMERCIO LOCAL
La tienda de Pamplona que decide cambiar de local en el mismo barrio "para estar más visible"
“Es un poco más pequeña que la otra, pero el flujo de gente es mayor, totalmente distinto", aseguran.
Una tienda de Pamplona ha cambiado de local dentro del mismo barrio para ganar visibilidad y acercarse más a sus clientes. El establecimiento, dedicado a la venta de cortinas y decoración del hogar, ha decidido moverse apenas 200 metros después de 27 años de trayectoria comercial.
Se trata de Gelisa, un comercio situado hasta ahora en la calle San Alberto Magno 6, que ha trasladado su actividad a la calle Martín de Azpilicueta 22, en el barrio de San Juan. El cambio se ha producido sin salir de la misma zona, pero con una diferencia importante: el nuevo local está en un punto con mucho más paso de gente.
La tienda se encuentra ahora muy cerca de otros establecimientos de comercio local que ya han tenido protagonismo en esta sección, como la tienda de moda de mujer Isla o Frutas Pilar, el negocio del barrio que ha cumplido 50 años.
El matrimonio argentino formado por Jimena Curras y Pablo Michelet tomó el relevo hace dos años de una tienda que estaba a punto de cerrar. La anterior propietaria era María Ángeles Gómez, conocida como Geli, que se jubilaba después de 25 años de trabajo. A última hora, el comercio encontró continuidad.
Ahora, su hija Valentina Michelet, de 24 años, trabaja junto a sus padres en Gelisa. La joven ha explicado que el traslado surgió al ver que el nuevo local estaba libre y que consultaron la decisión con la antigua dueña. “Lo hablamos también con Geli, la antigua dueña de la tienda, y nos dijo que ni lo dudáramos, que a ella le hubiera encantado encontrar un hueco en esta zona”, ha contado.
El nuevo espacio es algo más pequeño que el anterior, pero la ubicación ha supuesto un cambio importante para el negocio. “Es un poco más pequeña que la otra, pero el flujo de gente es mayor, totalmente distinto. Nos ven aunque no estén pensando entrar en la tienda”, ha señalado Valentina.
Ese aumento de visibilidad era uno de los objetivos del cambio. Según ha reconocido, había vecinos de San Juan que apenas conocían Gelisa, pese a que la tienda llevaba más de dos décadas abierta en el barrio. Ahora, la respuesta está siendo muy positiva: “Estamos muy contentos. Se nota diferencia. Nos dicen que qué bonita les ha quedado”.
La historia de esta familia argentina en Pamplona va más allá del comercio. Valentina llegó a la capital navarra junto a sus padres y sus hermanos hace cuatro años, después de dejar Argentina por la inseguridad que vivían allí. “A mi padre le robaron y casi le matan. No vimos futuro”, ha relatado.
La llegada a Navarra les hizo descubrir una forma de vida muy distinta. “Aquí nos chocó muchísimo que los chavales van solos a jugar a la calle o a comprar la barra de pan”, ha explicado. Con el paso del tiempo, esa tranquilidad se ha convertido en una de las razones por las que la familia se siente plenamente instalada en la ciudad.
“Nos dimos cuenta en los cuatro años que llevamos de que esta tranquilidad no la teníamos en Argentina. Aquí salgo a caminar sola en paz hablando por teléfono y no pasa nada”, ha señalado Valentina, que recuerda que en Buenos Aires salía “con las llaves y la plata” necesaria, sin el móvil, y siempre con prisa.
Valentina vive en Pamplona con sus padres y sus dos hermanos: Juan Ignacio, de 27 años, que ya tiene su propio trabajo, y Francesca, de 11 años. “Pamplona no la cambio por nada. Es lo que veníamos buscando. Te levantas y ves la montaña y eso no lo cambio por nada”, ha afirmado.
En Gelisa, la familia mantiene una atención cercana y profesional, con asesoramiento personalizado en cortinas y decoración del hogar. El establecimiento cuenta con taller de confección propio, instaladores expertos y primeras marcas del mercado, en una nueva etapa que ha comenzado en la calle Martín de Azpilicueta para estar más visible sin salir del barrio de San Juan.