Un coche recién comprado y hasta 22 fallos detectados: Irache explica cómo evitar sorpresas con los de segunda mano
La asociación de consumidores navarra ha detectado más problemas con vehículos usados por averías ocultas y recomienda contar con un informe independiente.
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha advertido de un fuerte incremento de las reclamaciones relacionadas con la compra de vehículos de segunda mano, después de que numerosos compradores hayan detectado averías importantes poco tiempo después de adquirir el coche.
La organización ha recomendado revisar el estado del vehículo con un mecánico independiente antes de cerrar la operación para evitar reparaciones que pueden alcanzar miles de euros. En Navarra se han vendido hasta agosto 21.555 coches usados, un mercado al que cada vez recurren más consumidores por el encarecimiento de los vehículos nuevos.
El aumento de precios del sector del automóvil y la incertidumbre sobre el tipo de vehículo que conviene comprar, entre eléctricos, híbridos, gasolina o diésel, han impulsado las ventas de coches usados. Sin embargo, Irache ha señalado que estas compras también pueden generar problemas si no se toman precauciones.
La asociación ha explicado que los casos más habituales aparecen cuando el comprador descubre, semanas o meses después de la adquisición, averías mecánicas que no esperaba. En algunos casos, los fallos llegan a impedir la circulación del vehículo y el propietario reclama al vendedor que asuma la reparación.
Sin embargo, Irache ha indicado que no siempre el vendedor acepta su responsabilidad. Algunos alegan que la avería se ha producido después de la compra o que responde al desgaste normal del coche por su antigüedad y kilometraje.
Entre los problemas más frecuentes aparecen fallos relacionados con el motor, la culata, los inyectores o el embrague. La asociación ha recibido reclamaciones con reparaciones superiores a los 2.000 euros, aunque también existen casos relacionados con elementos como los elevalunas, la radio o el climatizador.
Un coche comprado por 4.500 euros que tuvo que ser devuelto
Irache ha recogido varios ejemplos recientes de consumidores afectados. Uno de ellos compró un vehículo antiguo por 4.500 euros después de que le recomendaran sustituir su coche por otro que, según le indicaron, estaba “muy bien”.
Meses después, al acudir a pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), el turismo no superó la prueba por superar el límite permitido de emisiones de gases. Tras acudir a otros dos centros de inspección y comprobar que el problema continuaba, un taller detectó varios fallos en el motor.
El comprador reclamó al vendedor, que inicialmente solo ofreció asumir una parte del coste. Finalmente, tras la intervención de Irache, se anuló el contrato y el consumidor recuperó los 4.500 euros abonados.
La asociación también ha relatado otros casos en los que un comprador detectó hasta 22 fallos de funcionamiento después de llevar el vehículo a un taller independiente. En otro episodio, un consumidor sufrió la salida de una rueda del coche nada más abandonar el concesionario donde lo había adquirido.
Otro afectado compró un turismo de segunda mano por 5.200 euros y comprobó después que perdía aceite, que el motor emitía ruidos extraños y que el climatizador no funcionaba correctamente. Un informe de un taller independiente valoró las reparaciones necesarias en 2.800 euros, y finalmente el vendedor aceptó hacerse cargo de la reparación.
La garantía depende de si vende un particular o una empresa
Irache ha recordado la importancia de comprobar quién figura como vendedor en el contrato de compra. Si se trata de un particular, en Navarra el comprador dispone de un año para reclamar por vicios ocultos que no eran visibles al adquirir el coche y que no fueron comunicados.
Cuando la venta la realiza una empresa, la garantía puede alcanzar los tres años, aunque lo habitual es que el contrato la reduzca al plazo mínimo legal de un año. La asociación ha insistido en que una vez superado ese periodo resulta más complicado reclamar.
También ha denunciado algunas prácticas que dificultan la solución de estos problemas. Entre ellas, ha citado casos de concesionarios que derivan la garantía a terceras empresas, establecimientos que limitan la cobertura a las primeras horas de mano de obra o vendedores que atribuyen las averías a un supuesto mal uso del vehículo.
Además, Irache ha advertido de otras situaciones como coches con características diferentes a las anunciadas, sobrecostes no comunicados, falta de documentación, retrasos en la entrega o señales entregadas sin haber visto físicamente el vehículo.
Revisar el coche antes de comprarlo
La asociación ha aconsejado no tomar decisiones precipitadas y ha recordado algunos errores habituales de los compradores. Entre ellos, adquirir vehículos en la calle a vendedores que aparentan ser establecimientos, comprar coches con daños visibles confiando en que serán reparados después o entregar dinero como señal tras ver únicamente fotografías en internet.
Para evitar problemas, Irache ha recomendado solicitar antes de la compra un informe técnico exhaustivo realizado por un profesional independiente. Este documento permite conocer el estado real del vehículo y comprobar si coincide con las condiciones ofrecidas por el vendedor.
También ha aconsejado revisar el libro de mantenimiento y la tarjeta de inspección técnica antes de firmar el contrato, para comprobar las revisiones realizadas y las características del coche.