La ruta circular en Navarra que cautiva con su recorrido entre castaños y lleva a una ermita con vistas impresionantes
Un recorrido circular sencillo, perfecto para disfrutar en familia, que discurre a la par de una relajante regata.
La ruta Azoleta-Xatanerreka es uno de esos paseos que se disfrutan desde el primer paso. Es un recorrido circular, relativamente corto y muy agradecido para quienes buscan caminar sin complicaciones, con paisaje verde, regata, castaños y un final con un punto patrimonial que le da un toque especial.
En total, el recorrido suma unos 4,3 kilómetros y ronda los 179 metros de desnivel, por lo que se puede hacer con calma en torno a hora y media, dependiendo del ritmo y de las paradas.
El itinerario arranca en el entorno del núcleo de Valcarlos, en una zona cómoda para ubicarse antes de empezar a caminar. Desde ahí, el primer objetivo es salir del casco urbano sin despistarse y tomar una pista o camino que te vaya metiendo poco a poco en el paisaje de praderas y arbolado.
Al principio, el recorrido es muy llevadero: se avanza por un tramo en el que es fácil coger ritmo y en el que ya se nota el cambio de ambiente, con más silencio y más verde.
A medida que se gana algo de altura, el track te va guiando hacia un punto clave: un primer desvío importante en el que conviene fijarse bien. Es de esos cruces donde el camino principal puede invitar a seguir de frente, pero la ruta propone girar para buscar el trazado correcto.
Aquí es donde más ayuda tener el GPS o el track cargado, porque el recorrido no busca siempre la pista más evidente, sino el camino que se acerca mejor a los puntos de interés.
Superado ese giro, el sendero empieza a mostrar una de sus señas de identidad: la zona de castaños centenarios. Es un tramo especialmente bonito si la ruta se hace en otoño, pero se disfruta todo el año por la sensación de caminar bajo arbolado y por la sombra que ofrece en días más cálidos. Es también un punto perfecto para bajar el ritmo, mirar alrededor y disfrutar del entorno sin prisa.
El siguiente hito del recorrido es el paso por el caserío y el barrio de Azoleta. El track conduce hacia esta zona en la que se mezclan caminos rurales, praderas y construcciones tradicionales. Es un tramo muy “navarro” en el mejor sentido: paisaje cuidado, sensación de valle y un ambiente tranquilo. En este punto, lo habitual es seguir la traza sin meterse en fincas ni desviarse hacia accesos privados, manteniéndose en el camino que marca el recorrido.
A partir de ahí, la ruta se acerca al entorno de la regata Xatanerreka. El recorrido gana frescor, con vegetación más propia de ribera y un ambiente húmedo en algunos tramos. Si ha llovido recientemente, puede haber zonas con barro o con terreno más resbaladizo, así que es el punto en el que más se agradecen unas zapatillas con buen agarre. Además, en este tramo conviene caminar con atención por si el suelo está blando.
Avanzando por la ruta, aparece otro punto muy reconocible: una pasarela que ayuda a salvar un paso y que sirve como referencia clara para confirmar que vas bien encaminado. Después de esta zona, llega uno de los espacios más esperados por los excursionistas: el merendero. Es un lugar perfecto para hacer un alto en el camino, beber agua y comer algo antes de retomar la excursión con calma. Muchas personas hacen aquí su pausa principal porque ya se ha completado buena parte del circuito. Así que puedes ir sacando el bocadillo.
Desde el merendero, el itinerario va encarando el tramo final, que es el que remata el paseo con un punto más especial. El track conduce hacia la ermita de María Magdalena, un lugar que suele convertirse en el gran recuerdo del recorrido. El acceso no es especialmente exigente, pero sí se nota algo más la subida en comparación con el inicio. Merece la pena ir sin prisa, porque la recompensa está en el entorno y en las vistas que se abren al llegar.
Una vez en la ermita, la recomendación es clara: parar, mirar alrededor y disfrutar del valle. Es el punto ideal para hacer fotos y para entender de un vistazo el paisaje por el que has ido caminando. Después de este tramo, sólo queda completar el círculo y regresar hacia el punto de inicio, siguiendo esta ruta en un descenso cómodo que termina devolviéndote al entorno del pueblo.
Para seguir la ruta sin fallos, el consejo principal es llevar el track descargado y revisar el móvil en los cruces donde el camino no es tan evidente, especialmente en el primer desvío y en la zona rural cercana a Azoleta.
Con eso, el recorrido se hace sin complicaciones y se convierte en una opción muy buena para pasar una mañana conociendo la zona de Valcarlos: corta, variada y con un final que sabe a premio.