“Ganará el Mundial una selección u otra. Apuesto por España, desde luego. Pero la Copa del Mundo ya tiene un ganador”.
Así como la literatura ha dado grandísimos autores a lo largo de la historia, como Cervantes, Tolstoi, Dostoievski, Dante, García Márquez, Joyce, Proust, Homero… también el fútbol nos ha permitido reconocer la genialidad de enormes futbolistas como Pelé, Cristiano Ronaldo, Ronaldo, Ronaldinho, Eusebio, Iniesta, Maradona, entre muchos otros.
Sin embargo, para la gran mayoría de los lectores, William Shakespeare alcanzó un mayor impacto que el resto de autores debido a su dominio del lenguaje, por fusionar elementos de distintos géneros y por su comprensión de la naturaleza humana.
Ya lo sé. No están de acuerdo.
El autor de Romeo y Julieta, Hamlet, Otelo, Mucho ruido y pocas nueces, La fierecilla domada, Macbeth, El sueño de una noche de verano no es el mejor autor.
Para gustos, colores.
De acuerdo. ¿Y en el fútbol?
¿También me van a decir que hay mejores jugadores que Messi? Lo dudo.
No vi a Pelé ni a Di Stéfano más allá de los vídeos que pululan por las redes sociales.
Estaba enamorado del Maradona futbolista. ¿Quién no?
Pero Messi. Messi es otra cosa.
Pasarán cien años y hablaremos de este jugador.
Humilde. Respetuoso. Genial.
El fútbol acepta todas las opiniones, es lo que lo hace tan popular.
Eso y que tiene mucho que ver con el azar. Entonces, cuando hay un jugador que rompe el azar, pasa lo que sucede con Messi.
Ganará el Mundial una selección u otra. Apuesto por España, desde luego.
Pero la Copa del Mundo ya tiene un ganador.
Por favor. Háganse a un lado.
Dejen pasar a Messi.
Y, si no, ya saben lo que dijo Shakespeare…
Ser o no ser, esa es la cuestión.