Una vez finalizado este Campeonato Mundial de Fútbol con gran éxito para España, es el momento de hacer algunas reflexiones sobre el transcurso de este en diversos aspectos, desde una óptica de aficionado en este mundillo del fútbol.
Una vez finalizado este Campeonato Mundial de Fútbol con gran éxito para España, es el momento de hacer algunas reflexiones sobre el transcurso de este en diversos aspectos, desde una óptica de aficionado en este mundillo del fútbol.
Dichas apreciaciones las he querido exponer en un orden relacionado con la escala académica, con el fin de lograr un mejor entendimiento para todos.
Matrícula de honor: "España". Equipo que ha desarrollado el mejor juego de todo el torneo, valorado por el resto del mundo, participante o no en el campeonato.
Sobresaliente: "Seleccionador don Luis de la Fuente", riojano de pura cepa y persona de principios y convicciones que ha sabido transmitirlos a todo el grupo, a pesar de las críticas iniciales de algunos sabiondos periodistas que tuvieron que replegar velas conforme transcurría el campeonato. ¿Le pedirán disculpas ahora?
Notable: "Grupo de suplentes", compuesto por futbolistas que han sabido aguantar la suplencia como parte de su trabajo, atendiendo a las exigencias del equipo y del propio seleccionador, haciendo de todo ello una gran familia, como ellos mismos la nombraban.
Bien: las innovaciones reglamentarias introducidas por la FIFA como pequeños experimentos, si no fuera por esas ayuditas que se percibían hacia algunos equipos por el llamado "bien de la competición".
Aprobado: el público, que, a pesar de los vergonzosos precios de las entradas determinados por la FIFA, ha llenado los estadios casi sin rechistar, haciendo del fútbol un gran espectáculo para el mundo entero.
Suspenso:
El comportamiento del presidente Trump en la entrega de la copa, al no saber retirarse a tiempo, como merecía la ocasión protocolaria.
El nivel deportivo mostrado por la selección argentina en la final, poniendo en evidencia que su escalada hasta ella dependió de otros aspectos no futbolísticos.
Incalificable:
La falta de deportividad de la selección argentina, plasmada en el gran número de faltas durante el juego, en las agresiones pospartido y en dar la espalda a los campeones en el momento de la celebración y entrega de la copa. Los grandes equipos y las buenas personas lo demuestran en las victorias y, sobre todo, en las derrotas.
Las agresiones cobardes y traicioneras cometidas en Berriozar por encapuchados contra clientes que veían la final de España, a la espera de que las autoridades investiguen los hechos y apliquen las correspondientes sanciones, en defensa de la libertad de todos.