El bar muy cerca de Pamplona con unas patatas bravas que quitan el sentido: "Son espectaculares"
El bar Zubizarra es uno de los clásicos en Burlada con una comida casera y unas patatas bravas que llaman la atención y son la delicia de sus clientes. Sus dueños llevan tres años manteniendo el menú del día a 12 euros.
El bar Zubizarra está situado en la calle de la Nogalera número 20. Muy cerca de otros establecimientos que hemos conocido en este apartado de comercio local en la cuenca de Pamplona.
Como es el caso, por ejemplo, de la frutería Brun de Andrea Casado que se levanta todos los días a las 4 de la mañana para trabajar, o el histórico bar Juanito que destaca por su espectacular comida a la brasa.
El matrimonio extremeño formado por Toñi Jiménez Pulido de 64 años y Diego Rubio Canelada de 63 llevan casi toda su vida en Pamplona en diferentes trabajos hasta que hace siete años decidieron coger el bar Zubizarra en Burlada.
El balance es muy bueno: "Estamos contentos. El fin de semana se mueve mucho la comida y el tardeo. Es comida casera, tradicional, con las recetas de la abuela y platos de cuchara. Lentejas, migas extremeñas, callos, carne guisada y sabores un poco del sur", señalan.
El menú sigue a 12 euros: "No lo hemos subido desde hace tres años y nos resistimos a subirlo, pero ya veremos que pasa este año 2025 porque ha subido todo". Los días festivos y los fines de semana está a 17 euros.
La clave es el trato familiar con los clientes: "La gente viene al bar como si esto fuera su casa. Esto es una familia. Vienen los cafeteros por la mañana. Seguimos luego con el vermuteo y las comidas. Paramos hora y media, y volvemos por la tarde hasta cerrar", comentan.
Toñi, la cocinera, y Diego explican su secreto con las patatas bravas: "Son las típicas que se hacen en Navarra de toda la vida. Conseguimos una salsa muy parecida a la de la antigua mejillonera. Probamos los ali olis y el tomate casero hasta que le hemos dado el punto exacto".
"Hoy en día no hay unas bravas como las nuestras ni en Burlada ni en Pamplona. La patata es natural y no es congelada. Tiene su historia hacerla y dejarla crujiente. La patata se compra, se pela y se hace todo a mano. La gente que las prueba dice que son espectaculares", explican.
A ello suman las migas y un frito "espectacular" como es el tigre casero "que los piden de tres en tres". La croqueta y el pimiento casero "también gustan mucho" y no ofrecen más variedad de fritos "porque no damos para más", aseguran.
De momento a su edad les queda un año para la jubilación: "En este tiempo veremos si le damos salida al bar antes de que se cumpla el año con un traspaso, ya que estamos de alquiler".
Ofrecen algunas ventajas: "Todo lo que hay en el bar es nuestro menos el local y la barra. La persona que venga tiene la clientela hecha y estamos estudiando el tema. Un año pasa rápido y si alguien lo quiere antes lo estudiaremos también", concluyen Toñi y Diego.