El bar Scala de Pamplona anuncia su regreso "con buen café, buena comida y brochetas al estilo chino"
Un establecimiento muy conocido del barrio de Iturrama vuelve a dar señales de vida. Tras varios meses con la persiana bajada, el antiguo bar Scala de Pamplona ya anuncia en su fachada una nueva etapa.
El local ocupa una esquina muy reconocible del barrio, en la confluencia de las calles Serafín Olave e Íñigo Arista. Allí, los nuevos carteles anticipan un cambio importante tanto en el nombre como en la propuesta gastronómica.
“Buen café, buena comida y buena compañía”, puede leerse en uno de los mensajes que han aparecido en el establecimiento. Otro adelanta una de las novedades más llamativas: brochetas al estilo chino, bajo el nombre de Kuafood Fried Chuan.
El regreso llega después de que el Scala cerrase justo antes de los Sanfermines de 2026. Su desaparición había puesto fin a una etapa de casi una década muy ligada a una hostelera que consiguió dar personalidad propia al establecimiento.
De los calçots del Scala a una nueva propuesta
Durante esos últimos años, detrás de la barra estuvo Eugenia Díaz Tomás, catalana afincada en Navarra y responsable de convertir el Scala en un establecimiento conocido especialmente por su cocina tradicional.
Una de sus señas de identidad fueron los calçots, que acercaron hasta este rincón de Pamplona una de las tradiciones gastronómicas más populares de Cataluña. La propuesta convivía con otros platos de cocina casera y con el funcionamiento habitual de un bar de barrio.
Aquella etapa terminó a comienzos del verano. Eugenia y su hija Abi Alonso se despidieron del Scala, aunque lo hicieron dejando una advertencia a sus clientes: “No os vais a librar de nosotras”. Y había una razón. Madre e hija no abandonaban la hostelería ni tampoco se marchaban demasiado lejos de Iturrama.
Eugenia y Abi continúan en La Oficina
Las dos han emprendido una nueva etapa en La Oficina, una cafetería situada en la calle Íñigo Arista 19, muy cerca del antiguo Scala. Ofrecen café y pincho a 3,50 euros, café y tostada a 3,50 y café más bollería a 3 euros, también para llevar.
El cambio permitió a Eugenia y Abi continuar atendiendo a muchos de los clientes que habían conocido durante sus años en el anterior establecimiento, pero con un nuevo concepto y en otro local.
Mientras tanto, el Scala permaneció cerrado durante los meses posteriores a aquella despedida. La esquina de Serafín Olave con Íñigo Arista se quedó sin la actividad que había mantenido durante años, hasta que los nuevos carteles han despejado ahora las dudas sobre su futuro.
“Cuando el día se vuelve noche, ven con amigos”
La nueva etapa llegará bajo el nombre de Kuafood Fried Chuan, según anuncia la propia fachada. Los mensajes colocados en el exterior apuntan a una oferta que combinará café y comida con una propuesta centrada también en brochetas al estilo chino.
“Cuando el día se vuelve noche, ven con amigos”, señala otro de los reclamos utilizados para presentar el establecimiento y adelantar el ambiente que pretende ofrecer cuando vuelva a levantar definitivamente la persiana.
De esta forma, uno de los locales hosteleros más reconocibles de esta zona de Iturrama se prepara para comenzar una historia completamente diferente. Donde durante años triunfaron los calçots y la cocina de Eugenia, los nuevos responsables anuncian ahora café, comida, compañía y brochetas al estilo chino.