Carta de José Javier Solabre Heras
En estos días de desgracia, se han dicho muchas cosas. Cosas bonitas, muy bonitas en su gran mayoría; se lo merecían.
No, no voy a ser yo, ni es el momento de plantear algo negativo. Lo que quiero es dar otro punto de vista de excelencia, de apreciación de lo bueno que tienen estos hombres y mujeres.
Se trata de personas que, sin ánimo pretencioso, transmiten ejemplo, bondad, sacrificio, entrega y servicio. Se trata de personas con vocación, personas que atienden, que entienden y ayudan.
Romper con un estereotipo establecido, a veces erróneamente, de que la policía no es una entidad de servicio no es tarea nada fácil. Pero la Policía Foral lo ha conseguido desde su creación. (La Policía Foral fue creada, con el nombre de Cuerpo de Policías de Carreteras, por acuerdo de la Diputación Foral de Navarra de 30 de octubre de 1928, «con objeto de atender a la policía de las carreteras, vigilar la circulación e inspeccionar los impuestos provinciales»).
Nació como una institución de servicio, y así se ha trasladado de unos agentes a otros a lo largo del tiempo. “Servicio a los demás ciudadanos”.
El policía foral es una persona cercana, FAMILIAR, de la familia. Aquellos que nos sentimos navarros hemos sentido siempre a estos agentes como algo nuestro, de la familia. Las familias navarras cuentan entre ellos con un agente de Policía Foral, con un agente en la familia, como un primo, un sobrino, un amigo foral.
El corazón de todo navarro está con ellos; el corazón de ellos está con cada uno de los hombres y mujeres de Navarra; el de estos agentes está con Navarra misma, con esta Comunidad Foral.
Son personas de la familia, son personas familiares, tienen sus familias, sus esposas, maridos, sus hijos e hijas. A ellos los quieren, y mucho, muchísimo; pero no menos quieren a los navarros, sin dejar ni uno, malos y buenos, buenos y malos.
Fíjense en una cosa al menos curiosa de estas personas, que denota su buen hacer: cuando a un niño le preguntas: ¿qué quieres ser de mayor?, generalmente contesta: bombero, policía; pues Navarra dice, y así los conozco, que quiere ser Policía Foral.
Se visten de rojo, a San Fermín llevan como guía y las diferentes advocaciones de la Virgen en Navarra llevan para protegerles. Que así sea. GRACIAS.
Carta de José Javier Solabre Heras