Carta enviada por Rubén Pipó, responsable del Departamento de Trabajo Social, en nombre del equipo de Trabajo Social del Hospital San Juan de Dios Pamplona-Tudela

Cada 18 de marzo, el Día Mundial del Trabajo Social nos invita a reflexionar sobre el impacto de esta profesión en la sociedad. Este año, bajo el lema “Fortalecer la solidaridad intergeneracional para un bienestar duradero”, se nos plantea un desafío fundamental: garantizar una atención sanitaria y social que conecte generaciones y fomente el apoyo mutuo. En este contexto, el papel del Trabajo Social en hospitales médico quirúrgicos de carácter integrador, como el Hospital San Juan de Dios de Pamplona - Tudela, es clave para lograrlo.
El grueso de nuestra planta de hospitalización atiende a personas con patologías paliativas tanto oncológicas como no oncológicas, enfermedades subagudas y crónicas del paciente pluripatológico complejo y recuperación funcional de pacientes con eventos agudos que ocasionan pérdida de sus capacidades básicas o aumento de la fragilidad. Muchas de ellas requieren, no solo cuidados médicos especializados, sino también un entorno de apoyo sólido, en el que la solidaridad intergeneracional juega un papel esencial. Madres, padres, hijas, hijos, nietas, nietos, profesionales de distintas edades y personas voluntarias colaboran diariamente para ofrecer un acompañamiento digno y humanizador.
En hospitales como el nuestro, Trabajo Social actúa como un nexo entre pacientes, familias y profesionales sanitarios. No solo facilita el acceso a recursos asistenciales, sino que también ayuda a gestionar la carga emocional que supone el proceso de enfermedad y dependencia. La atención a personas con enfermedades crónicas y en cuidados paliativos implica una estrecha colaboración entre distintas generaciones, asegurando que nadie enfrente su situación en soledad.
El reto es claro: necesitamos reforzar la implicación de la comunidad y de las instituciones en la creación de redes de apoyo intergeneracional.
En nuestro centro, fomentamos programas de acompañamiento, voluntariado y participación familiar, convencidas y convencidos de que la interconexión entre generaciones no solo mejora la calidad de vida de las personas atendidas, sino que también enriquece a la sociedad en su conjunto.
Para garantizar un bienestar duradero, es imprescindible que la sociedad en su conjunto adopte una visión más inclusiva y solidaria de la atención sociosanitaria. Esto implica reconocer el valor del cuidado intergeneracional y dotar a las y los profesionales de Trabajo Social de los recursos necesarios para seguir desempeñando su labor de manera efectiva.
En el Hospital San Juan de Dios de Pamplona - Tudela, reafirmamos nuestro compromiso con una atención holística centrada en la persona, donde las generaciones se apoyan mutuamente para construir un sistema de salud más humano y sostenible. Porque el verdadero bienestar no solo depende de los avances médicos, sino de la capacidad de la sociedad para cuidar de sus miembros más vulnerables con empatía y solidaridad.